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iProfesional | Política

Así vivió el entorno de Milei el triunfo de Bolsonaro que dejó en offside a encuestadoras

Mientras crecen las tensiones en América del Sur tras los resultados en Brasil, se reconfiguran alianzas y estrategias diplomáticas clave

05/10/2026
Actualizado 07:33hs

Luego de haber ido al lanzamiento de su campaña electoral y haber casi roto las relaciones con Brasil por los insultos a Luiz Inácio Lula Da Silva, el presidente Javier Milei no pudo menos que saltar de alegría cuando comenzó a consolidarse la tendencia en favor de Flavio Bolsonaro, su amigo del Partido Liberal. "Mucha algarabía", resumió un vocero de Javier Milei a iProfesional sobre el estado de ánimo que se vivió este domingo por la noche en Olivos.

Según esas fuentes libertarias, después de conocerse los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, en el equipo de Javier Milei creen que la diferencia es casi irreversible para la segunda vuelta electoral del 25 de octubre próximo.

El Presidente siguió con atención los resultados y, en su entorno, dieron rápidamente por descontado que Flavio Bolsonaro podrá imponerse en el balotaje frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores. La lectura predominante en la Casa Rosada es que el candidato de derecha tiene margen para crecer a partir de los votos obtenidos por los otros candidatos opositores.

Además descuentan un efecto exitista a favor del líder brasileño de derecha, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, preso y condenado por intento de golpe de Estado. Los últimos cómputos provisorios ubicaban a Flavio Bolsonaro con el 47,03%, frente al 45,16% de Lula, una diferencia inferior a los dos puntos. Más atrás aparecían:

  • Augusto Cury, con 2,89%
  • Renan Santos, con 2,24%
  • Ronaldo Caiado, con 2,18%
  • Romeu Zema, con 0,27%

Estos candidatos "cortos" no son un dato menor. "Los votos de Cury, Santos, Caiado y Zema deberían ir a Bolsonaro", señalaban fuentes del oficialismo a iProfesional. La cuenta política de la Casa Rosada es sencilla: si una parte sustancial de esos votos se traslada al candidato del Partido Liberal, el resultado de la segunda vuelta quedaría prácticamente definido.

Pero la elección dejó también una variable que nadie en Brasil ni en la Argentina quiere subestimar: la abstención. Alrededor del 21% de los electores no concurrió a votar, un nivel que, según las primeras evaluaciones, se encuentra dentro de los registros históricos de las primeras vueltas de 2018 y 2022. Por eso, tanto Bolsonaro como Lula deberán ahora concentrarse en conquistar a quienes decidieron no participar y, en menor medida, a ese 8% aproximadamente que eligió a otros candidatos presidenciales.

En el oficialismo argentino, sin embargo, relativizaban el dato. Consideraban que el abstencionismo no había sido extraordinario y que resultaba difícil imaginar una reversión significativa de la ventaja obtenida por Bolsonaro.

"Creo que es imposible revertir esta tendencia para el PT", señaló un diplomático que trabaja muy cerca del canciller Pablo Quirno y mantiene fluidos contactos con Brasil.

Otro funcionario de carrera, también cercano al canciller aunque lejos de ser uno de los sectores más libertarios del Gobierno, sintetizó la lectura de manera mucho más política: "Es gran noticia para Milei. Pésima para la región". La frase contiene una de las principales paradojas que empieza a abrirse para la política exterior argentina.

Qué significa el triunfo de Flavio Bolsonaro para el liderazgo regional de Milei

Milei aspira desde hace tiempo a convertirse en una suerte de primus inter pares de la derecha dura del hemisferio. Su relación con Donald Trump, su discurso contra el socialismo y el progresismo latinoamericano y su alianza política con sectores conservadores estadounidenses le permitieron ocupar un espacio que durante los últimos años había quedado vacante. La candidatura de Flavio Bolsonaro puede alterar ese esquema.

Si el hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro consigue derrotar a Lula, Brasil volvería a tener un gobierno alineado con buena parte del discurso ideológico de Milei, pero con una diferencia sustancial: Brasil tiene un peso específico regional, económico y diplomático que Argentina no puede igualar. Y, además, Bolsonaro podría convertirse en el nuevo favorito de Donald Trump en América Latina.

Ese es el dato que genera cierta incomodidad en algunos despachos de la Cancillería. "Milei está contento, pero pierde protagonismo frente a Trump", razonó un diplomático de la gestión de Quirno. El problema, según esa mirada, no es la coincidencia ideológica con Bolsonaro sino lo que ocurra después, cuando llegue el momento de discutir comercio, Mercosur y la relación con Estados Unidos.

El candidato brasileño ya dejó trascender posiciones que podrían complicar la estrategia argentina. Su idea de avanzar hacia una mayor autonomía comercial y abrir la economía sin quedar necesariamente atado a las restricciones del Mercosur podría terminar chocando con los intereses argentinos.

"Ganó. Lo que le saca y los votos de los dos candidatos de derecha, gana, salvo que Bolsonaro diga alguna burrada. No es verdad lo del voto ausente, es promedio histórico. Va a indultar al padre el segundo día", señaló la fuente diplomática. Imaginan una avanzada liberal en Brasil que no estará exenta de conflictos políticos.

Y agregó una advertencia que apunta directamente al corazón de la política exterior de Milei: "Quiero verlo. Si Bolsonaro hace eso, quedamos solos y en paños menores. Nosotros en 2024 inventamos el negociar de a 4, 3, 2, 1, pero era en el Mercosur con Lula que lo bancaba. Si este nos imita ahora, nos deja colgados del pincel sin escalera. Argentina tiene que cambiar el discurso y bancar el Mercosur a muerte".

La preocupación no es menor. La Argentina puede intentar negociar bilateralmente con Estados Unidos, China u otras potencias, pero carece del peso de Brasil para sentarse sola frente a Washington. "Argentina, excepto por el paso Atlántico-Pacífico, no compite con Brasil en peso específico para Estados Unidos", agregó otro diplomático.

El mensaje de Milei tras la primera vuelta de las elecciones en Brasil

El Presidente no esperó demasiado para hacer pública su posición. En sus redes sociales felicitó a Flavio Bolsonaro y presentó el resultado como una nueva señal del avance de las ideas de la libertad en el continente. El mensaje fue explícito:

"LA LIBERTAD AVANZA EN BRASIL

"Felicitaciones querido amigo @FlavioBolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula.

El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad.

Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas.

VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!"

Javier Milei celebró el triunfo de Bolsonaro en Brasil (Fotos: Redes Sociales)

La felicitación también funcionó como una señal diplomática. Milei no sólo celebró el resultado electoral: anticipó su voluntad de reconstruir una relación política estrecha con el próximo gobierno brasileño si Bolsonaro consigue imponerse en octubre.

Patricia Bullrich se sumó rápidamente a la celebración. "Se unen todos los vientos en una misma dirección en Latinoamérica", afirmó la senadora, y agregó: "Es tiempo de dejar atrás el populismo y avanzar hacia una verdadera integración entre nuestros países".

También aparecieron las felicitaciones de Santiago Caputo y Martín Menem, que celebraron el avance de las llamadas "ideas de la libertad" en la región.

Cuál fue la reacción de Daniel Scioli tras los resultados de las elecciones de Brasil

Uno de los gestos políticos que más llamó la atención fue el de Daniel Scioli. El actual secretario de Turismo y Deportes, que durante el gobierno de Alberto Fernández fue embajador argentino en Brasil y tuvo una relación política históricamente mucho más cercana a Lula, felicitó a Flavio Bolsonaro.

"Felicito a mi querido amigo @FlavioBolsonaro por esta victoria en primera vuelta, y a todo el pueblo brasileño por esta gran jornada democrática", escribió Scioli.

El mensaje provocó una inmediata reacción en las redes sociales, donde algunos usuarios recordaron con ironía las numerosas fotografías de Scioli junto a Lula durante su gestión diplomática en Brasil.

La política exterior argentina volvió a mostrar así una de sus particularidades de la era Milei: viejos dirigentes de tradiciones políticas diferentes acomodándose al nuevo mapa de poder regional.

Cómo ven las elecciones de Brasil en Estados Unidos

Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar en una elección observada con especial atención desde Washington. No sólo porque Brasil es la principal economía de América Latina, sino porque el resultado puede terminar de definir el giro ideológico que atraviesa buena parte de la región.

Sin embargo, hay otra elección que condicionará este nuevo tablero: las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos del 3 de noviembre, en las que Donald Trump pondrá a prueba su liderazgo.

Y apenas una semana antes, el 27 de octubre, también se jugará una elección decisiva en Israel, donde Benjamin Netanyahu enfrenta un escenario político complejo. Son dos de los principales aliados internacionales de Milei y, al mismo tiempo, dos liderazgos que atraviesan sus propias pruebas de poder.

Por eso, en la diplomacia argentina prefieren no apresurarse. El triunfo de Bolsonaro puede significar un poderoso aliado para Milei en América del Sur. Pero también puede convertir a Brasil en el nuevo interlocutor privilegiado de Trump en la región.

Aparece entonces la paradoja que comienza a inquietar en Buenos Aires: Milei puede celebrar que la derecha avance en Brasil y, al mismo tiempo, descubrir que ese avance reduce su propio espacio de protagonismo.

Por ahora, en Olivos predomina la celebración. La cuenta electoral parece favorecer a Bolsonaro y el oficialismo argentino apuesta a que los votos de los demás candidatos de derecha terminen inclinando definitivamente la balanza. Pero el verdadero partido geopolítico recién comienza.

Porque si Bolsonaro llega al poder, la Argentina tendrá que decidir si quiere una derecha regional articulada alrededor de Milei, una alianza entre ambos gobiernos bajo el paraguas de Trump o una competencia disimulada por quién ocupa el lugar de principal socio latinoamericano de Washington.

Esa diferencia, en política exterior, puede ser mucho más importante que los menos de dos puntos que separaron a Bolsonaro de Lula en la primera vuelta.