Fracasó el intento opositor de voltear el mega DNU y Milei busca acelerar su agenda
El intento del peronismo y otros bloques opositores de la Cámara de Diputados por derogar el"mega DNU del presidente Javier Milei fracasó este jueves, al no reunir quórum suficiente para abrir la sesión. El Gobierno se llevó así un triunfo al sostener el decreto medular de la gestión libertaria pero ahora encara el desafio de revisar sus alianzas para avanzar con la reforma electoral y el Presupuesto 2027, entre otros temas.
La sesión estaba convocada para las 14:00 y la oposición tenía hasta las 14:30 para reunir las 129 presencias en el recinto que se requieren para abrir el debate. Cumplido el plazo había reunido solo 121 y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dio por caída la sesión. Ya en los momentos previos a la sesión en uno de los bloques que impulsaron el rechazo al DNU 70/2023 veían un panorama "complicado".
En ese contexto, todos miran a los diputados alineados con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáez, de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Su presencia puede ser clave para el quórum, aunque tampoco resulta una garantía, dado que incluso entre algunos de los legisladores que impulsaron la sesión no están convencidos de rechazar el DNU, por el temor a que genere un caos normativo, además del durísimo golpe que significaría para Milei.
El "mega DNU" en la mira: ¿cómo están los números para el quórum en DIputados?
Si los bloques que firmaron el pedido de sesión y se comprometieron a dar quorum tienen asistencia perfecta, en recinto el estarán los 92 diputados de Unión por la Patria; alrededor de 11 de Provincias Unidas (son 18 en total); 4 del Frente de Izquierda; los 4 misioneras de Argentina Federal alineados con el gobernador Hugo Passalaqcua y los 3 de Elijo Catamarca, que responden a Raúl Jalil.
A ellos se sumarían 2 de Encuentro Federal; 2 de la Coalición Cívica; 2 de Primero San Luis y los monobloques de Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba) y de Marcela Pagano (Coherencia). Hasta allí, la oposición contaría con 122 votos y les galtarían 7 para alcanzar el quórum. Si llegan a 123 como estiman en algunos despachos, la situación no será muy distinta.
Por ese motivo son clave los tres diputados salteños que responden a Sáenz y los tres del bloque Independencia, leales a Jaldo. Sobre ellos recaen desde hace varias horas las presiones tanto de la oposición como del Gobierno para inclinar la balanza. Pullaro tiene uno o dos votos más, que juegan al misterio.
Del lado de la Casa Rosada hubo un movimiento sugestivo en la mañana del jueves, con un anuncio oficial de que buscarán y alentarán inversiones para la circulación del Belgrano Cargas por la provincia de Salta, un reclamo de Sáez. El Gobierno convocará la próxima semana a empresas del sector minero y operadores logísticos para analizar medidas que mejoren la capacidad operativa del Ramal C14, con foco en la Puna salteña.
En tanto, el diputado Martín Lousteau (Provincias Unidas) apuntó en declaraciones radiales que "hay en duda algunos diputados, particularmente algunos del PJ del Norte, algunos del PRO que responde más al lado de (Horacio Rodríguez) Larreta que de (Mauricio) Macri" y "algunos santafesinos que también son del PRO y que están en el interbloque de Provincias Unidas". Fue otra forma de presionar.
La jugada del oficialismo con la Ley de Tierras
El motivo de la convocatoria fue la derogación de la Ley de Tierras por efecto de un fallo de la Corte Suprema sobre el artículo 154 del DNU. El máximo tribunal dio marcha atrás a los pocos días y el último miércoles el oficialismo hizo una pirueta con la que restituyó los límites para la venta de tierras a extranjeros en el proyecto de Propiedad Privada. Todo esto le sacó fuerza a la iniciativa opositora.
No obstante, el temario que planteó la oposición también incluyó el proyecto de prórroga de la emergencia en discapacidad y uno de "alivio" para familias endeudadas y en mora. Con eso buscaron captar apoyo de otros bloques, aunque La Libertad Avanza convocó a otra sesión para el 21 de octubre con dos iniciativas propias que van casi en el mismo sentido.
Los opositores también apuestan a que la quinta Marcha Federal Universitaria de ese jueves al Congreso ejerza presión sobre los diputados que dudan de bajar al recinto, en un clima de protesta contra el Gobierno.
Pero la jugada de La Libertad Avanza (LLA) en el día previo a la sesión también influye. El oficialismo aceptó incorporar dos nuevos artículos al proyecto de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" que llegó con media sanción del Senado en agosto: uno deroga el articulo 154 del DNU 70/2023 y otro que restituye "la plena vigencia de la Ley 26.737" que dispone un límite del 15% del territorio nacional en manos extranjeras.
Se trató de una maniobra legislativa que ya habían anticipado frente al riesgo de que la oposición consiga los votos para rechazar el "mega DNU", pero que terminaron de pulir en las últimas horas junto al PRO, la UCR, el MID y otros bloques dialoguistas, y que comunicaron en la reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General de este miércoles.
El oficialismo busca así reforzar la vigencia de los límites para la venta de tierras a extranjeros, de modo tal que una decisión judicial no vuelva a poner en vigencia el artículo del DNU que deroga la ley (que fue suspendido provisoriamente por la Corte la semana pasada, días después de habilitarlo al fallar en otra causa) y se genere una nueva pulseada en torno al decreto.
Lo que realmente le interesa al Gobierno es, precisamente, que no caiga ese decreto que ya fue rechazado por el Senado en 2024 y que quedaría sin efecto si la Cámara de Diputados hace lo mismo. Ese desenlace implicaría un golpe al corazón de la gestión de Milei y, además, un conflicto normativo porque el DNU 70 modificó diversos aspectos del mercado inmobiliario, financiero y del comercio exterior.
El objetivo del Gobierno fue darles un salvoconduco a los bloques dialoguistas que no están de acuerdo con la eliminación de restricciones para extranjeros -una idea que ya mostró su impopularidad- pero tampoco querían tumbar el DNU fundacional de la gestión de Milei, por el golpe político que significaría y por sus efectos prácticos.