Gobierno y aliados restituyen la Ley de Tierras con una maniobra para salvar el mega DNU
Puntos importantes
El gobierno de Javier Milei y los bloques aliados del oficialismo en la Cámara de Diputados acordaron derogar por voluntad propia el artículo del llamado "mega DNU" que anulaba la Ley de Tierras y restituir los límites para la venta de tierras a extranjeros, en una jugada que se terminó de concretar en un plenario de comisiones horas antes de la sesión pedida por la oposición para rechazar ese decreto, que es la columna vertebral del plan de gestión del líder libertario.
La bancada de La Libertad Avanza (LLA) aceptó incorporar dos nuevos artículos al proyecto de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" que llegó con media sanción del Senado en agosto: uno deroga el articulo 154 del DNU 70/2023 y otro que restituye "la plena vigencia de la Ley 26.737" que dispone un límite del 15% del territorio nacional en manos extranjeras.
Se trató de una maniobra legislativa que ya habían anticipado frente al riesgo de que la oposición consiga los votos para rechazar el "mega DNU", pero que terminaron de pulir en las últimas horas junto al PRO, la UCR, el MID y otros bloques dialoguistas, y que comunicaron en la reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General de este miércoles.
El plenario fue convocado con la intención de introducir ese cambio en el proyecto sobre Propiedad Privada, para el cual firmaron dictamen de mayoría en modo "exprés" con la intención de llevarlo al recinto en la sesión convocada para el 21 de octubre y, a la vez, reducir las chances de que la oposición junte quórum en la sesión de este jueves.
El Gobierno rescata la Ley de Tierras del kirchnerismo: cómo fue la jugada para blindar el "mega DNU"
La oposición no se sorprendió con la maniobra y tampoco dudó en señalar que "su único objetivo" es que no tenga quórum la sesión para rechazar el DNU 70, pero sí aprovechó para chicanear a los libertarios por restituir "una ley del peronismo, una ley sancionada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner", como expresó la diputada Paula Penacca (Unión por la Patria).
En efecto, la Ley de Tierras fue sancionada en 2011 y derogada por el artículo 154 del "mega DNU". El gobierno de Milei intentó reforzar esa derogación con la versión original del proyecto sobre Propiedad Privada, pero en el Senado el oficialismo nunca juntó los votos para sostenerlo y finalmente retiró ese capítulo de la inicaitiva.
Forzado por las idas y vueltas de la Corte Suprema en torno a las demandas contra ese artículo, que abrieron el peligro de que el "mega DNU" sea derogado por Diputados bajo la bandera de la Ley de Tierras, ahora el oficilaismo retoma el tema en el mismo proyecto que fue mutilado en el Senado pero en sentido contrario: en lugar de insistir en la eliminación de las restricciones a la "extranjerización", vuelve a la normativa original.
El encargado de informar el cambio en el proyecto de Propiedad Privada fue el radical Diógenes González, quien detalló la incorporación al dictamen de "un nuevo artículo 38 que va a decir ‘déjase sin efecto el artículo 154 del DNU 70/2023" y un artículo 39 que dirá "restitúyase la plena vigencia de la Ley 26.737".
El oficialismo busca así reforzar la vigencia de los límites para la venta de tierras a extranjeros, de modo tal que una decisión judicial no vuelva a poner en vigencia el artículo del DNU que deroga la ley (que fue suspendido provisoriamente por la Corte la semana pasada, días después de habilitarlo al fallar en otra causa) y se genere una nueva pulseada en torno al decreto.
Lo que realmente le interesa al Gobierno es, precisamente, que no caiga ese decreto que ya fue rechazado por el Senado en 2024 y que quedaría sin efecto si la Cámara de Diputados hace lo mismo. Ese desenlace implicaría un golpe al corazón de la gestión de Milei y, además, un conflicto normativo porque el DNU 70 modificó diversos aspectos del mercado inmobiliario, financiero y del comercio exterior.
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El objetivo del Gobierno fue darles un salvoconduco a los bloques dialoguistas que no están de acuerdo con la eliminación de restricciones para extranjeros -una idea que ya mostró su impopularidad- pero tampoco querían tumbar el DNU fundacional de la gestión de Milei, por el golpe político que significaría y por sus efectos prácticos.
Los bloques del PRO, la UCR y varios provinciales le reclamaron a La Libertad Avanza una solución política definitiva a la controversia sobre Ley de Tierras, que parecía cerrada cuando la reforma no pasó el filtro del Senado y revivió tras el primer fallo de la Corte, con el plus de la presión sobre el mega DNU.
La sesión opositora fue motivada por esa primera decisión de la Corte rechazó la legitimidad de una agrupación de excombatientes de Malvinas (CECIM La Plata) para pedir la supensión del artículo 154 del DNU y, con ello, lo dejó vigente. Es decir, derogó la Ley de Tierras.
Frente al tembladeral político que generó ese fallo para el Gobierno, los jueces Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti apuraron el tratamiento de otro expediente relacionado con el tema y, en ese caso, avalaron el planteo de una agrupación ambientalista y dictaron la suspensión provisoria del artículo 154, con lo que la Ley de Tierras volvió a estar vigente.
Si bien esa decisión judicial -que pareció un salvavidas para el oficialismo- complicó el plan de los bloques opositores de reunir apoyo suficiente para rechazar el "mega DNU" completo, la sesión se mantuvo en pie. El oficialismo se vio persuadido entonces por los bloques aliados de encontrar una solución política por la vía legislativa para cerrar definitivamente ese frente de batalla que los incomodaba.