La economía no mejora y Milei y Kicillof no se sacan ventajas, según una encuesta
La imagen del Gobierno nacional quedó prácticamente pegada a las expectativas económicas. Pero ni una ni otra logran despegar. La aprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó el 39% en octubre 2026, apenas un punto menos que en agosto. Las expectativas de mejora económica quedaron en 38%.
Los números casi idénticos esconden, sin embargo, una realidad más compleja. La polarización política atraviesa absolutamente todas las percepciones: desde cómo se ve la economía hasta qué genera el resultado electoral en Brasil. Y esa división congela el mapa político sin que ningún sector logre modificarlo sustancialmente.
Solo 33% considera que la situación económica actual es mejor que hace un año. Ese porcentaje se mantiene sin cambios por quinto mes consecutivo. En sentido contrario, poco más de dos de cada tres, el 66%, considera que empeoró.
La mirada hacia adelante apenas mejora el panorama. El optimismo subió del 37% al 38% entre agosto y octubre 2026. Pero todavía un 58% espera que la situación económica sea peor dentro de un año. El balance entre respuestas positivas y negativas sigue así en terreno negativo, con una diferencia de 20 puntos.
El Monitor de Humor Social y Político de D'Alessio IROL/ Berensztein relevó 800 casos on line entre el 6 y el 7 de octubre 2026. Todos mayores de 18 años, distribuidos en todo el país. Los datos muestran un escenario estancado a un año de las elecciones presidenciales.
Por qué la aprobación del Gobierno no se mueve pese al malestar económico
La evaluación del Gobierno acompaña esa meseta sin variaciones significativas. La aprobación bajó de 40% a 39% y volvió al nivel de julio. La valoración negativa alcanzó el 60%.
Pero entre los votantes de La Libertad Avanza el panorama cambia radicalmente. El respaldo continúa muy por encima del promedio y alcanza el 82%. Esa fidelidad explica por qué los números generales no colapsan.
Eduardo Luis D'Alessio, director de D'Alessio IROL, interpreta ese comportamiento como evidencia de que las dificultades económicas todavía no provocaron un reordenamiento sustancial del mapa político.
"A un año de las elecciones, parece no haber grandes diferencias en el devenir cotidiano, respecto a la descripción de cada uno de los sectores en pugna. El Presidente mantiene la mayor parte de sus votantes originales. La oposición, a pesar de las dificultades económicas, por las cuales sigue atravesando el gobierno, no parece ganar terreno en su enfrentamiento", sostuvo.
La grieta convierte una misma economía en dos realidades opuestas
La segmentación política expone una diferencia mucho mayor que la que aparece en el promedio nacional. Los datos del Monitor de octubre 2026 revelan lecturas completamente opuestas de una misma realidad económica.
Entre quienes votaron a La Libertad Avanza en las legislativas de 2025, 68% considera que la economía ya está mejor que un año atrás. Apenas 30% piensa lo contrario. Pero hacia adelante el optimismo crece todavía más: 78% espera una mejora dentro de un año, contra 18% que prevé un deterioro.
En Fuerza Patria sucede exactamente lo contrario. Solo 7% observa una mejora en la situación actual frente a 93% que opina que empeoró. La expectativa futura profundiza aún más esa lectura: apenas 5% espera una economía mejor dentro de un año, mientras 95% cree que será peor. El contraste no podría ser más dramático.
Entre los votantes de Provincias Unidas aparece, en cambio, el matiz más interesante. Solo 9% evalúa positivamente la situación económica actual. Pero el porcentaje que espera una mejora futura sube al 24%.
Sigue siendo claramente minoritario frente al 64% que anticipa un deterioro. Aunque es el segmento opositor donde más se reduce la brecha entre presente y futuro.
La percepción de la economía personal refuerza esa fragmentación. En el total, 30% dice estar mejor que un año atrás, contra 66% que se considera peor. Entre los votantes libertarios, la evaluación positiva llega a 58%, aunque cae tres puntos frente a agosto. Entre los electores de Fuerza Patria el balance permanece fuertemente negativo.
Qué problemas preocupan según el color político de cada argentino
Esa división también se observa en las preocupaciones cotidianas. Para el conjunto de los encuestados, el principal problema es el costo de los servicios públicos, con 65%. Le sigue la incertidumbre económica, con 59%, y los gastos de atención médica, medicamentos y cuotas de salud, con 57%.
Entre los libertarios, en cambio, encabezan la inseguridad, con 74%, y la corrupción kirchnerista, con 64%. Para Fuerza Patria, los servicios llegan a 92%, la incertidumbre económica a 81% y los alimentos a 78%.
Las preocupaciones no reflejan solo diferencias de prioridad. Revelan universos de sentido completamente distintos sobre qué amenaza al país.
Milei y Kicillof separados por apenas dos puntos en imagen positiva
La misma lógica de polarización se traslada a la imagen de los dirigentes. Axel Kicillof registra 37% de imagen positiva y 59% negativa en octubre 2026. Javier Milei tiene 35% positiva y 62% negativa.
El gobernador bonaerense aparece así dos puntos por encima del Presidente en valoración positiva. Ambos mantienen diferenciales de imagen negativos: -22 para Kicillof y -27 para Milei.
En la evolución mensual, Milei recupera un punto respecto de agosto, cuando había marcado 34%. Permanece cerca de su piso de la serie iniciada en septiembre de 2024. Kicillof recorre el camino inverso: cae de 40% a 37% en el último mes.
La fortaleza de ambos aparece principalmente dentro de sus propios electorados. Milei alcanza 77% de imagen positiva entre los votantes de LLA. Kicillof llega al 92% entre quienes votaron Fuerza Patria.
Fuera de esas bases el respaldo se desploma. Kicillof obtiene apenas 2% entre libertarios y Milei 1% entre votantes de Fuerza Patria. La impermeabilidad es casi total.
El dato acompaña la interpretación de D'Alessio. Pese al malestar económico y a que la aprobación general de la gestión no consigue recuperar terreno, el oficialismo conserva una elevada fidelidad dentro de su base. La oposición tampoco logra, por ahora, traducir ese deterioro en una ventaja transversal.
Hasta las elecciones en Brasil se leen con los anteojos de la grieta argentina
La polarización reaparece incluso ante un acontecimiento externo. Consultados sobre qué les produjo el resultado de las elecciones en Brasil, la respuesta más mencionada fue preocupación, con 23%.
Le siguieron alegría, con 20%; esperanza, 14%; y sorpresa, 12%. La pregunta admitía respuestas múltiples.
Pero nuevamente el promedio esconde dos lecturas opuestas. Entre los votantes de LLA, 45% mencionó alegría y 30% esperanza. Solo 3% habló de preocupación.
Entre los electores de Fuerza Patria, en cambio, la preocupación llegó a 44%. Le siguieron tristeza, con 18%, y decepción, con 17%. En el Frente de Izquierda, la preocupación trepó hasta 68%.
"La percepción del impacto de las elecciones primarias brasileñas entran dentro de la grieta que divide casi todas las actitudes frente a la política en Argentina", señaló D'Alessio. Según explicó, entre los votantes y adherentes a Milei el resultado fue leído como un paso positivo que genera esperanza y alegría, mientras que para la oposición implicó una señal negativa respecto del escenario político futuro.
La fotografía que deja el Monitor de octubre 2026 combina entonces dos fenómenos. La economía todavía no genera una expectativa mayoritariamente favorable. La aprobación del Gobierno permanece estancada alrededor del 40%.
Pero esa dificultad no alcanza, por ahora, para quebrar la fidelidad del electorado libertario ni para producir un desplazamiento claro hacia la oposición. Al contrario, la percepción económica, la imagen de Milei y Kicillof e incluso la lectura sobre Brasil siguen atravesadas por identidades políticas cada vez más definidas.