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iProfesional | Política

La increíble trama de la huida de Bolsonaro y la ayuda vital que recibió desde Argentina

Una maniobra de distracción, agentes de la DEA e ICE y una supuesta participación de Santiago Caputo, los ingredientes de una fuga histórica

28/10/2026
Actualizado 20:23hs

El gobierno de Javier Milei se involucró en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil y su posterior partida desde Puerto Iguazú rumbo a Estados Unidos. El asesor presidencial Santiago Caputo habría dirigido la logística del vuelo de Baires Fly con agentes de inteligencia argentinos y de Estados Unidos. Y la Policía Federal brasileña investiga si Bolsonaro no viajó desde Brasilia a San Fernando, en la Argentina, antes de llegar a Puerto Iguazú.

La historia del escape cinematográfico de Bolsonaro está llena de misterios intrigantes, como el recorrido realizado por el senador, la intervención del Ministerio de Seguridad, la Dirección de Migraciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Cancillería, la SIDE y el propio asesor Santiago Caputo.

El autodenominado "Mago del Kremlin" tuiteaba desde Iguazú burlas al periodismo por publicar que Bolsonaro había viajado a Estados Unidos y que el mismo Gobierno mandaba a difundir y que tambien publicaban los medios brasileños con fuentes bolsonaristas.

Para matizar sus críticas al periodismo y ufanarse de la confusión reinante, Caputo posteó a las 10.43 de la noche una imagen de la película El Gran Truco de Christopher Nolan (2006), que trata sobre la competencia de dos ilusionistas donde el principal truco había sido desaparecer a una persona en un lugar y hacerlo aparecer en otro.

Precisamente, las versiones surgidas del bolsonarismo, del gobierno argentino y de Estados Unidos daban cuenta este martes a la media tarde que Bolsonaro ya había viajado a Miami desde Brasilia sin escalas. Por su parte, la Casa Rosada y la Dirección de Migraciones negaban oficialmente que fuera a partir de Puerto Iguazú.

El rol de los agentes de la SIDE, el DEA y el ICE

El "Truco" del Mago del Kremlin consistió entonces en que a la medianoche Bolsonaro apareció donde nadie lo imaginaba, junto a su esposa y sus dos hijas: Puerto Iguazú y desde allí abordó el vuelo de Baires Fly, propiedad de Luis Grande, una empresa que suele trabajar con Santiago Caputo y que fue contratada por empresas cercanas a la embajada de Estados Unidos, según los trascendidos.

Según fuentes oficiales, Caputo habría coordinado la llegada del vuelo de Baires Fly el lunes a medianoche y habría esperado en Iguazú todo el martes hasta la noche cuando llegó sorpresivamente Bolsonaro con su familia.

Fuentes que pidieron la máxima reserva del Gobierno aseguraron que Caputo habría sido asistido en todo momento por funcionarios de Contrainteligencia de la SIDE, organismo que dirige Cristian Auguadra, de su confianza, y por dos exagentes del DEA, de los Estados Unidos, y otro agente del ICE, también norteamericano, todos cercanos a Caputo y quienes cumplen funciones en Yacireta. Los allegadas a Caputo no respondieron las consultas.

El ICE es U.S. Immigration and Customs Enforcement, que en español se traduce como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Y la DEA es la Drugs Enforcement Administration de los Estados Unidos. Incluso, se dice que habría habido colaboración entre la SIDE y esos dos organismos en Iguazú.

Del Ministerio de Seguridad, que dirige Alejandra Monteoliva, habría aportado para el operativo la Dirección de Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Migraciones negó al mediodía del martes que Bolsonaro estuviera en Iguazú, pero confirmó el plan de vuelo del avión de Baires Fly, aunque en la madrugada informó luego, con los hechos consumados, que a las 0.23 había partido Bolsonaro y su familia hacia Miami y que "no había ningún impedimento" legal para el ingreso en la Argentina.

Misterios del trayecto de Bolsonaro entre que dejó Brasil y llegó a EE.UU.

El conflicto por la fuga de Bolsonaro consiste en que el senador del Partido Liberal es investigado en cinco causas en Brasil y una es por lavado de dinero y otros delitos graves. El gobierno de Milei dejó de negar que colaboró con su huida.

Luego de perder el balotaje en Brasil, Bolsonaro optó por huir del país con ayuda de sus aliados en Argentina y en Estados Unidos (trumpismo) debido a que el juez federal Alexander De Moraes lo intimó a que en 24 horas entregara su pasaporte para no poder salir del país y le dio plazo de 24 horas. Ese lapso fue el que uso Bolsonaro para irse del país, un plan que tenía bastante tiempo de maduración porque estaba pensado por si perdía la primera vuelta.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores, que dirige Pablo Quirno, aportó los móviles estilo van en que se trasladaban los Bolsonaro en rápidos movimientos de llegada al aeropuerto Iguazú, salidos de películas de acción. Tambien se atribuyó a la Cancillería el dialogo con el Departamento de Estado que conduce Marco Rubio, para el operativo.

Un dato novedoso lo aportó por la tarde del miércoles el diario brasileño O’Globo que informó que la Policía Federal Brasileña investiga si Bolsonaro ingresó a la Argentina en un avión privado, un jet perteneciente al abogado Willer Tomaz, amigo de Flávio Bolsonaro, que lo habría trasladado de Brasilia a San Fernando. En la Policía de Seguridad Aeroportuaria argentina negaron esa información tajantemente. Sin embargo, la información daba precisiones y la aeronave sería un Cessna 560XL Citation Excel con matrícula PR-AAA, y que partió de Brasilia alrededor de las 5 de la mañana y aterrizó a las 8:40 en San Fernando.

La hipótesis se fortaleció porque el trayecto en automóvil desde Brasilia hasta Foz do Iguazu llevaría más de 18 horas, según O’Globo. Por eso la posibilidad más concreta sería que haya viajado en una aeronave desde Brasilia.

La teoría de la Policía Federal brasileña es que el senador Bolsonaro viajó de Brasilia a Buenos Aires y luego a Puerto Iguazú, con destino a Estados Unidos. Pero tampoco se sabe si ese trayecto de 1200 kilómetros se hizo por tierra o aire.

Según el diario brasileño, Flávio Bolsonaro y Willer Tomaz están siendo investigados por lavado de dinero en un proceso ante el Supremo Tribunal Federal (STF), bajo la instrucción del ministro Alexandre de Moraes.

La versión brasileña se contradice con el comunicado de Migraciones que informó que "a las 22:50 del dia 27/10, ingresaron por el paso fronterizo de Puente internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones, los ciudadanos Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes".

Es decir, según el gobierno argentino, los Bolsonaro llegaron en camioneta desde Brasilia a Puerto Iguazú. La diferencia no es menor. El itinerario permitiría establecer cuándo salió efectivamente de Brasil, quiénes conocían sus movimientos y cómo se organizó el tramo final de su viaje.

Treinta minutos después, a las 23.20, según la secuencia horaria que surge de ese comunicado, la comitiva debía abordar un vuelo privado de Baires Fly con destino a Guayaquil, Ecuador. La comunicación oficial también señaló que, ante la repercusión generada por la presencia de una aeronave privada en el aeropuerto internacional de Iguazú, se iniciaron controles sobre el avión y su tripulación. Migraciones por la mañana indicó que la documentación de la empresa estaba en regla y que no se había presentado un plan de vuelo que incluyera a la familia Bolsonaro, en referencia a las consultas que motivaron la revisión inicial. Pero la aeronave llego en la noche del lunes y esperó 24 horas a Bolsonaro porque ese era su plan de vuelo.

El pasaporte italiano de Flávio Bolsonaro

La coexistencia de esas explicaciones obliga a precisar qué documentación se presentó, en qué momento se incorporaron los pasajeros al manifiesto y cuál fue el destino declarado ante cada autoridad. Lo cierto es que Bolsonaro dejó la Argentina con Pasaporte italiano para que no saltara la alarma de la anulación del pasaporte de Brasil. En cambio, el resto de su familia lo hizo con su pasaporte brasileño.

Según el diario Folha de S. Paulo, Flavio Bolsonaro no pasó por ningún puesto de control brasileño antes de ingresar a la Argentina. Su salida de Brasil no quedó registrada. La Policía Federal no lo vigilaba y no tenía orden de detención.

Por ahora, el eventual traslado desde San Fernando hasta Misiones constituye uno de los tramos que necesitan ser esclarecidos. La información disponible no permite afirmar de manera concluyente que Flávio Bolsonaro haya utilizado ese primer avión.

La segunda aeronave identificada en la reconstrucción es un Gulfstream G400, matrícula argentina LV-JQW, operado por Baires Fly, que estuvo bajo controles de las autoridades aeroportuarias en Puerto Iguazú. La Policía de Seguridad Aeroportuaria intervino en las actuaciones vinculadas con el avión. La documentación de vuelo, los registros de pasajeros y los controles migratorios constituyen elementos relevantes para determinar cómo se desarrolló la operación.

Entre los datos difundidos figura que Flávio Bolsonaro habría utilizado su pasaporte italiano para abordar la aeronave. Ese elemento deberá contrastarse con el manifiesto de vuelo y los registros oficiales correspondientes a cada tramo.

La doble nacionalidad no demuestra por sí misma ninguna irregularidad. Sin embargo, la identificación precisa del documento empleado puede resultar útil para reconstruir el itinerario y cotejar la información presentada ante las distintas autoridades. También resta establecer cuándo se incorporaron los nombres de los pasajeros a la documentación, quién presentó el plan de vuelo y qué información recibieron Migraciones y la PSA antes del despegue.