Bolsonaro usó un pasaporte italiano para entrar a Argentina y evitó controles en Brasil
Flávio Bolsonaro utilizó su pasaporte italiano para ingresar a la Argentina la noche del martes 27 de enero. El senador brasileño evadió así las órdenes judiciales que le impedían salir de Brasil. El magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, le había cancelado sus pasaportes brasileños el domingo 25 de enero en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.
El hijo del expresidente cruzó el puente Tancredo Neves junto a su esposa Fernanda y sus dos hijas Carolina y Luiza. La familia completa ingresó a territorio argentino a las 22:50 del martes.
Ninguno de ellos pasó por controles de la Policía Federal al salir de Brasil. No existe esa exigencia para brasileños que salen por fronteras terrestres.
Horas después, el senador abordó un jet privado en el aeropuerto de Puerto Iguazú. El miércoles 28 de enero ya estaba en Miami. Utilizó su pasaporte diplomático brasileño para ingresar a Estados Unidos.
El presidente Donald Trump autorizó personalmente su entrada al país norteamericano.
El vuelo de u$s140.000 que pagó un bróker estadounidense
Flávio Bolsonaro no financió su escape. Un bróker estadounidense contrató el servicio y pagó los u$s140.000 que costó el traslado.
La operación la cerró Baires Fly, la compañía argentina dueña del Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW. La identidad del intermediario norteamericano permanece en reserva.
El trato se selló el lunes. Ese mismo día, Flávio les aseguraba a sus aliados del Partido Liberal (PL) que se quedaría en Brasil. Les prometió que encabezaría la oposición a Lula da Silva.
48 horas después estaba cruzando la frontera hacia Argentina.
El intermediario estadounidense solicitó un presupuesto como cualquier vuelo ejecutivo. Baires Fly cotizó el servicio sin saber inicialmente quiénes serían los pasajeros.
En las conversaciones previas, el bróker avisó que los viajeros serían brasileños. La compañía pidió que tuvieran documentación en regla.
Cuando la tripulación recibió los papeles, vio pasaportes italianos. No había documentos brasileños a la vista.
Cómo la ciudadanía italiana le permitió esquivar a la Justicia
Flávio Bolsonaro tiene ciudadanía italiana desde 2023. Esos papeles europeos le abrieron una ventana legal para escapar.
Con documentación italiana, ingresó a la Argentina como cualquier ciudadano de la Unión Europea, sin que las autoridades migratorias argentinas tuvieran conocimiento de las restricciones judiciales brasileñas que pesaban sobre él.
La Dirección Nacional de Migraciones informó a las 2 de la madrugada del miércoles que había ingresado con documentación hábil y sin ningún impedimento legal.
El juez Alexandre de Moraes le había cancelado específicamente los pasaportes brasileños. También el diplomático. Le prohibió salir del país.
Pero el magistrado no había contemplado que Bolsonaro tuviera otra nacionalidad. Esa brecha legal le permitió cruzar la frontera sin violar formalmente la orden judicial brasileña.
El Gulfstream despegó a las 0:21 del miércoles con destino a Guayaquil. De ahí siguió directo a Miami.
Dos días varado en Puerto Iguazú generaron especulaciones
El avión había llegado a Puerto Iguazú el lunes por la noche. Venía desde el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires.
Permaneció en el aeropuerto misionero durante todo el martes sin despegar. La demora generó especulaciones sobre los motivos de la espera.
La compañía había solicitado el lunes los trámites de Aduana y Migraciones para pasajeros y tripulación. La salida estaba prevista para las primeras horas del martes.
Pero el despegue no se concretó hasta la madrugada del miércoles. Las razones de la postergación no fueron aclaradas oficialmente.
Fuentes aeroportuarias consultadas por iProfesional indicaron que hubo movimientos inusuales en torno al hangar donde estaba estacionado el Gulfstream.
Las implicancias legales de la fuga del senador
Expertos consultados por Folha de S.Paulo coinciden en un punto clave. La salida de Flávio Bolsonaro del país justifica una solicitud de prisión preventiva, dado que evadió órdenes judiciales y dejó el territorio nacional pese a las restricciones impuestas por el Supremo Tribunal Federal.
También señalan como un posible fallo jurídico la falta de pronunciamiento de la Fiscalía en la decisión de Moraes.
El profesor Rodrigo de Grandis afirma que la investigación continúa aunque Flávio esté fuera del país. No impide que sea acusado formalmente.
"Existe un acto jurídico realizado mediante cooperación internacional a partir del cual puede responder a un proceso penal incluso fuera del país", explicó De Grandis.
La orden de prisión queda pendiente mientras subsistan los motivos jurídicos que la justifican. El senador puede ser citado a comparecer mediante mecanismos internacionales.
El caso se suma a las tensiones políticas en Brasil. La oposición cuestiona el accionar del Supremo Tribunal Federal. El oficialismo exige que Bolsonaro responda ante la Justicia.
El lunes, Flávio les aseguraba a sus aliados que se quedaría en Brasil. El miércoles ya estaba en Miami con el respaldo de Donald Trump.