Flávio Bolsonaro escapó hacia EE.UU. y el gobierno de Trump le concederá una visa
Luego de perder las elecciones con Lula da Silva, Flávio Bolsonaro escapó de Brasil y pidió asilo en Estados Unidos, en medio de las restricciones judiciales que le impedían abandonar su país.
Si bien por el momento no hay ninguna información oficial, medios brasileños como Metrópoles y Folha de S.Paulo, así como las agencias internacionales Reuters y AFP, informaron que el senador dejó territorio brasileño y viajó a Estados Unidos. A esa hipótesis se sumó el testimonio de un piloto brasileño, quien aseguró haber recibido información de que el nombre de Bolsonaro figuraba en la lista de pasajeros de un vuelo privado que debía partir desde la ciudad argentina.
Folha publicó que, según aliados de Bolsonaro, Trump estaba al tanto de la situación y le daría asilo al excandidato a presidente brasileño.
De hecho, algunas fuentes confirmaron que este martes por la tarde Bolsonaro llegó "sano y salvo" al país norteamericano. La información fue confirmada al diario brasileño Metrópoles por el abogado mexicano Simón Levy, vinculado al movimiento "Make America Great Again" (MAGA) del presidente Donald Trump. El mismo medio afirma que el gobierno de Trump está preparando un operativo especial de seguridad.
En la misma línea, CNN Brasil informó que el gobierno norteamericano le concederá visas a Bolsonaro y a su familia, según una fuente del Departamento de Estado. "Además, les permitirá la entrada en Estados Unidos", afirmó el funcionario, sin confirmar si el senador viajaba efectivamente hacia ese país.
"Flávio Bolsonaro está en EE.UU. y a salvo"
Según explicó en A24 Simón Levy, presidente de The Americas Council, en las primeras horas de la noche del martes "Flávio Bolsonaro ya se encuentra en Estados Unidos, está a salvo".
Y detalló: "Se realizó una operación autorizada por el secretario Marco Rubio. Bolsonaro no escapó de Brasil, es falso. Flávio iba a ser encarcelado. Por eso se realizó una operación conducida muy temprano por el Departamento de Estado: este miércoles se darán detalles".
"Es una operación similar a la que realizó Estados Unidos con Corina Machado: fue una especie de extracción. Se burló a la policía federal brasileña, haciéndoles creer que Flávio estaba en la frontera de Argentina. Para cuando esa información se estaba dando, Flávio volaba por el espacio aéreo de Venezuela. Lo de Puerto Iguazú fue un señuelo", detalló.
"El presidente Milei estaba al tanto de esta operación. Estaba en coordinación con esta operación. Gracias a Milei, Flávio Bolsonaro está vivo", agregó Levy.
Más temprano, el diputado del Partido Liberal brasileño Mauricio Marcon había asegurado que Bolsonaro "ha tomado un vuelo y se dirige a exiliarse en Estados Unidos" en un vídeo difundido en sus redes sociales. "Al igual que María Corina Machado cuando huyó de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado en las elecciones, también busca asilo en otro país".
En paralelo, la Policía Federal brasileña canceló los pasaportes ordinario y diplomático de Flávio Bolsonaro, luego de que venciera el plazo de 24 horas fijado por la Justicia para que entregara sus documentos de viaje.
Cómo fue la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos quedó envuelta en versiones cruzadas, con versiones de un vuelo privado que partió desde la Argentina y sospechas sobre una operación coordinada para eludir los controles judiciales.
Mientras el Gobierno argentino negó que el senador hubiera ingresado alpaís, medios brasileños reportaron que el entorno del clan Bolsonaro aseguraba que el excandidato presidencial viajaba hacia territorio estadounidense, con el respaldo de la administración de Donald Trump.
El episodio comenzó a tomar forma durante la madrugada del martes, cuando se conoció la noticia de que Flávio Bolsonaro habría cruzado la frontera hacia la Argentina y se disponía a viajar a Estados Unidos en un avión privado desde Puerto Iguazú. La información encendió las alarmas en Brasil y abrió interrogantes sobre el recorrido que habría seguido el senador, quien tenía prohibido salir de su país por una investigación judicial.
La hipótesis de una fuga adquirió mayor relevancia después de que medios brasileños informaran que el entorno del dirigente daba por confirmado su viaje a Estados Unidos. Según esas versiones, la publicación anticipada sobre el supuesto vuelo desde la Argentina habría formado parte de una maniobra de distracción para ocultar el verdadero operativo de salida.
Sin embargo, los detalles centrales del recorrido no quedaron acreditados en la información disponible: mientras el Gobierno argentino rechazó que Bolsonaro hubiera ingresado al país, las versiones sobre su traslado y la eventual participación de Washington se apoyaron en fuentes cercanas al clan familiar.
La pata argentina: el avión privado que esperaba en Puerto Iguazú
La Argentina quedó involucrada en la trama por la presencia de un avión privado en Puerto Iguazú, aunque no se presentaron registros del vuelo que acreditaran que Flávio Bolsonaro hubiera utilizado esa ruta para abandonar Brasil.
A la madrugada del martes, se conoció la noticia de que el senador habría cruzado la frontera con su documento nacional de identidad y tenía previsto abordar un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A.
La información señalaba que la compañía había solicitado los trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes. En la información se incluía una fotografía del avión en una pista del aeropuerto de Puerto Iguazú y datos de un vuelo desde Buenos Aires hacia Misiones.
La noticia rápidamente generó preocupación en ámbitos políticos y de seguridad brasileños. El Gobierno argentino tomó nota de la información y, primero mediante conversaciones informales y luego a través de comunicados oficiales, negó que Flávio Bolsonaro hubiera ingresado al país.
Según la reconstrucción publicada por el diario Clarín, el avión se encontraba en Puerto Iguazú desde la medianoche. El plan de vuelo contemplaba inicialmente el traslado de tres tripulantes y ocho pasajeros hacia Estados Unidos, aunque ese recorrido finalmente no se concretó en los términos previstos.
Fuentes del mercado aeronáutico sostuvieron que el plan de vuelo seguía vigente, con la aeronave preparada y sus tres tripulantes alojados en un hotel de la ciudad misionera. Según esas fuentes, la contratación había sido realizada por empresas privadas que suelen trabajar con el Gobierno estadounidense, y la administración argentina estaba al tanto de esa operación.
La única explicación que recibieron los tripulantes para la cancelación del viaje a Miami fue que "uno de los pasajeros tuvo un problema". Además, la lista con las identidades de quienes supuestamente iban a viajar nunca se presentó ante los organismos de Migraciones y Aduanas.
La falta de esa documentación impidió confirmar quiénes tenían previsto abordar el avión y alimentó las sospechas sobre una posible conexión con la salida de Bolsonaro de Brasil. Sin embargo, los datos conocidos no permiten afirmar que el senador o sus familiares hayan estado en la aeronave ni que ese vuelo haya formado parte efectiva de su traslado a Estados Unidos.
Es por eso que con el correr de las horas cobró protagonismo la posibilidad de que ese avión en Puerto Iguazú haya sido una especie de "señuelo" para distraer la atención y facilitar la salida de Bolsonaro de Brasil. Son, por el momento, puras especulaciones.
En medio de la controversia, el asesor presidencial Santiago Caputo publicó durante la mañana una ilustración en su cuenta de X relacionada con la película El gran truco, del director Christopher Nolan. La referencia llamó la atención por su coincidencia temporal con las versiones sobre el supuesto escape, aunque no constituyó por sí misma una confirmación sobre la participación del Gobierno argentino.
El apoyo de Estados Unidos: los contactos del clan Bolsonaro con Trump
Mientras en la Argentina se discutía el papel del avión privado, los medios brasileños comenzaron a informar, después del mediodía, que Flávio Bolsonaro se encontraba en camino hacia Estados Unidos.
Una fuente cercana al clan familiar confirmó que el senador viajaba hacia ese país, según las versiones recogidas por la prensa brasileña. Reuters y otros medios reportaron que se esperaba su llegada durante esa jornada, acompañado por su esposa y sus dos hijas. Sin embargo, los primeros informes no permitían establecer con precisión cómo había abandonado Brasil ni por qué país había transitado.
El dato que agregó un componente político a la historia fue la presunta intervención de la administración de Donald Trump. Según fuentes próximas a la familia Bolsonaro con contactos en la Casa Blanca, citadas por el diario Folha de S. Paulo, el Gobierno estadounidense estaba al tanto de la salida del senador y le concedería asilo político.
"Según un aliado, el gobierno estadounidense habría participado activamente del plan para sacar a Flávio Bolsonaro de Brasil", informó el diario paulista al reconstruir las versiones que circulaban entre los allegados al dirigente. Otra persona cercana al senador, radicada en Estados Unidos, señaló que su destino podía ser Miami o Dallas.
Esas afirmaciones apuntaban a una posible coordinación entre el entorno de Bolsonaro y sectores de la administración republicana para facilitar su traslado. Sin embargo, la eventual concesión de asilo y el grado de participación oficial estadounidense no estaban acreditados de manera independiente en los reportes citados.
El vínculo entre Flávio Bolsonaro y Trump no era nuevo. La última visita conocida del senador a Estados Unidos había sido a fines de mayo, cuando consiguió una fotografía junto al presidente estadounidense en el Salón Oval de la Casa Blanca. En ese momento, el dirigente brasileño ya trabajaba en su proyecto político para competir con Luiz Inácio Lula da Silva.
Tras la derrota electoral en el balotaje del domingo, un eventual pedido de protección política en Estados Unidos supondría un giro en su situación. El viaje, además, se produciría en medio de una disputa judicial en Brasil y de una relación estrecha entre la familia Bolsonaro y el entorno político de Trump.
La prohibición judicial que complicó la salida de Brasil
El trasfondo judicial es central para entender por qué las versiones sobre el viaje generaron tanta repercusión. El lunes, el juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes prohibió que Flávio Bolsonaro saliera del país y pidió que le retuvieran el pasaporte, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.
El senador del Partido Liberal (PL), que había competido por la Presidencia, mantenía sus fueros parlamentarios, que lo protegían de una eventual detención hasta febrero, cuando concluía su mandato, según la información difundida en ese momento.
La restricción de salida convertía cualquier traslado al exterior en un asunto judicial sensible. Por eso, las versiones sobre una eventual huida hacia Estados Unidos abrieron interrogantes sobre el cumplimiento de la orden de Moraes y sobre las circunstancias en las que el dirigente habría abandonado territorio brasileño.
Hasta que se conocieran registros verificables del recorrido, la ruta exacta y las condiciones de salida seguían sin estar completamente esclarecidas.
El antecedente familiar: Jair Bolsonaro preso y Eduardo instalado en Texas
La posible llegada de Flávio a Estados Unidos también se inscribe en la situación judicial y política de su familia. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, fue condenado por encabezar un intento de golpe de Estado contra Lula y permanece preso en Brasilia.
Su hermano Eduardo Bolsonaro, exdiputado federal, reside en Texas desde comienzos de 2025. De acuerdo con versiones difundidas por la prensa brasileña, ambos hermanos podrían reunirse el miércoles, después de la llegada de Flávio a Estados Unidos.
Eduardo también había enfrentado consecuencias políticas por su permanencia en el exterior. La Cámara de Diputados lo destituyó oficialmente de su banca en diciembre de 2025 por ausentismo parlamentario, después de acumular más del 80% de faltas injustificadas tras instalarse en Estados Unidos.
De confirmarse la llegada de Flávio y un eventual pedido de asilo, el senador se sumaría a su hermano en territorio estadounidense mientras su padre continúa detenido en Brasil. El episodio dejaría así al descubierto la dimensión internacional de la crisis que atraviesa el clan Bolsonaro, con la administración Trump en el centro de las versiones sobre el destino del excandidato.
Por ahora, las piezas principales del relato —el avión que esperaba en Puerto Iguazú, la prohibición judicial brasileña y las versiones sobre el apoyo estadounidense— componen una historia que todavía requiere confirmaciones independientes. La incógnita no es solamente cómo habría salido Flávio Bolsonaro de Brasil, sino también qué papel desempeñaron los contactos políticos y la ruta argentina en una operación cuyos detalles permanecen sin esclarecerse.