Cuánto puede beneficiar políticamente a Milei la visita del Papa a la Argentina
¿Tendrá impacto electoral el mensaje de León XIV? Bullrich, las PASO y el Presupuesto, los 3 conflictos que se le avecinan tras la gira del Papa
La inminente llegada del papa León XIV a la Argentina es un dique de contención para el presidente Javier Milei. Si bien no se prevé que la visita del Papa a la Argentina le genere un rédito político directo al presidente, sí le permite postergar definiciones sobre la reforma electoral para elminar las PASO, el Presupuesto 2027 y su relación con Patricia Bullrich, tres temas muy relevantes para la campaña electoral que se largará, aunque sea informalmente, cuando parta el Sumo Pontífice.
El Gobierno tendrá que tomar decisiones en esos tres asuntos que tendrán mucha más influencia en el camino de Milei hacia su reelección que lo que pueda decir el Papa durante su paso por el país, entre el domingo y el miércoles próximos.
De hecho, la contradicción entre las ideas que expresa León XIV -muy crítico del desarrollo sin límites de la IA, entre otras cosas- y las de Milei ya está contemplada en la mesa de arena de la Casa Rosada. Aunque hay cierto nerviosismo, lo previsible es manejable y funcionarios como Sandra Pettovello y Pablo Quirno trabajan hace días en despolitizar por anticipado el mensaje.
En ese marco, para Milei hay un antes y un después de la visita de León XIV. En el antes están los preparativos para que la primera visita de un Papa desde 1987 salga bien en todos los aspectos, porque eso es también una responsabilidad de la gestión y repercute en la imagen del Gobierno. En el después, las disputas políticas con la mira ya puesta en las elecciones de 2027.
Milei se prepara para la visita del Papa: ¿tendrá efecto político el mensaje de León XIV?
Las interpretaciones políticas sobre el discurso y las actividades de Robert Prevost, incluidas las personas con las que se fotografíe o se reúna por fuera de su agenda oficial, serán inevitables. El Gobierno solo podrá insistir en que se trata de una visita apostólica sin relación con la política local y evitar cualquier polémica. Milei será menos belierante de lo habitual durante esos días.
En efecto, el Papa no viene a confrontar con Milei, ni con Yamnadú Orsi en Uruguay o con Keiko Fujimori en Perú. El objetivo del viaje, que se da después de que le extirparan un tumor maligno y que tuvo "mucho de decisión propia más que de recomendación médica", según señaló a iProfesional un dirigente con llegada al Vaticano, es exclusivamente pastoral. Será un encuentro del líder de la Iglesia Católica con su feligresía.
Ocurre que, así como Milei y todos los otros presidentes exponen sus ideas sobre la agenda global, el jefe del Estado Vaticano y líder espiritual de millones de personas también expone las suyas, que en este caso son contrapuestas a las de Milei. Eso no se puede ocultar ni negar y en la Casa Rosada lo saben. Por eso reconocen por lo bajo que hay cierto nerviosismo, pero no alarma.
León XIV ya ha dicho en audiencias públicas y en su encíclica "Magnifica Humanitas" que el trabajo "nunca puede ser deformado en perjuicio de las personas, del bien común o de la creación", o que "en la era de la IA y de la robótica, ya no es posible confiar únicamente en la ‘mano invisible’ del mercado" sino que "la política tiene la tarea de orientar las dinámicas económico-tecnológicas hacia el bien común".
Estas ideas y otras podría repetirlas cuando hable en Argentina, pero si ocurriera (algo que tampoco es seguro porque el Papa conoce la coyuntura del país al que visita) no sorprenderá al gobierno de Milei, que se prepara para manejar esa situación hace bastante tiempo y que, además, sabe que aún si fuera un mensaje muy contradictorio con las posiciones políticas del Presidente, su efecto será pasajero. Entre la visita y las elecciones pasará mucho tiempo.
Una tregua política para Milei, antes de las peleas decisivas rumbo a la campaña
En tanto, toda la dirigencia política tratará de contribuir como nunca antes a escenificar un clima de concordia durante la estadía del Sumo Pontífice. "No nos gustaría que sea un momento de confrontación", señalan en el peronismo. Los libertarios no les creen demasiado y estiman que la oposición tratará de aprovechar el mensaje papal para la disputa, pero igualmente comparten el espíritu de tregua.
Tanto es así que el encuentro institucional que encbaezará León XIV el domingo reunirá en el Palacio Libertad a Milei; a Bullrich; a Axel Kicillof; a la vicepresidenta Victoria Villarruel; a los gobernadores de todos los signos políticos y a los diputados y senadores de todas las bancadas del Congreso. El Gobierno extendió las invitaciones para esa imagen de "unidad nacional" inédita.
Habrá mucha tensión contenida en ese evento. Todos evitarán contactos o fotos incómodas, pero se cuidarán de no salirse del protocolo ni alterar el espíritu que acordaron tácitamente mantener durante la visita del Papa. Esta situación le da tiempo a Milei para medir sus próximos pasos, dado que la pelea en clave electoral se acelerará apenas León XIV parta rumbo a Perú, el miércoles.
El Congreso abandonará la semi parálisis en la que ingreso esta semana y mantendrá hasta la próxima con motivo de la visita, y allí el Gobierno tendrá que resolver qué hará con el Presupuesto 2027 que hoy está trabado en la Cámara de Diputados y con la reforma electoral que todavía duerme en el Senado y que es clave para la estrategia electoral de Milei, de evitar como sea las PASO.
Ambos temas están cruzados por internas políticas cuya resolución será determinante para el futuro del Gobierno rumbo a las elecciones. Una con el PRO de Mauricio Macri, que puso freno de mano a a la alianza electoral con LLA, y otra -la más importante- con Bullrich, la jefa del bloque oficialista del Senado que ya no disimula su interés en ser candidata y tal vez competir con Milei.
El después de la visita del Papa: ¿estalla la interna entre Milei y Bullrich?
Las declaraciones y publicaciones en redes sociales con tono desafiante de Bullrich molestan hace mucho a Karina Milei, verdadera jefa política del Gobierno. La última les cayó peor, por la oportunidad: la senadora difundió un video con estética de spot de campaña justo cuando el oficialismo aún procesaba el impacto de la fuerte derrota que sufrió Donald Trump en Estados Unidos, que sonó a mal presagio para el líder libertario.
El clima con Bullrich está más caldeado que nunca. La experimentada dirigente también tiene cortocircuitos dentro del bloque con libertarios de paladar negro como Nadia Márquez, alfil de Karina Milei. En los últimos días el entorno de la hermana presidencial echó a correr la versión de que la senadora neuquina podría reemplazarla en la jefatura del bloque.
Bullrich reaccionó a esa amenaza con una foto que se tomó junto a 15 diputados de La Libertad Avanza que le responden a ella. Fue una demostración de fuerza que pareció enviar el mensaje de que, sin ella, el Gobierno podría perder eventualmente esos votos que le permiten al oficialismo ser primera minoría en la Cámara de Diputados que encabeza Martín Menem, otro alfil karinista que también se muestra molesto con la senadora.
La hermana presidencial fue el viernes a la Cámara de Diputados y, junto a Menem, encabezó un evento institucional donde levantó el perfil de Márquez -por segunda vez en una semana- en medio de los rumores sobre el intento de correr a Bullrich de la jefatura del bloque. En algunas oficinas libertarias del Congreso creen que la disputa se agravará cuando se retire del Papa.
De esta forma, la visita León XIV contiene apenas la pelea entre Karina Milei y Bullrich, pero a partir de la semana próxima habrá nuevos capítulos. Los Milei tendrán que decidir si dejan pasar una vez más la rebeldía de Bullrich hasta que llegue el momento de sentarse a definir las candidaturas -entre marzo o abril- o si la relación con su socia muta antes de ese momento. Correrla de la jefatura del bloque sería casi poner fin a esa sociedad.
El Presidente no podrá postergar el tema mucho tiempo más después de que terminen las actividades del Papa, porque es en el Senado donde LLA quiere destrabar el proyecto para eliminar o suspender las PASO. Lo que decida hacer el Gobierno con esa iniciativa involucrará de una forma u otra a Bullrich, que además de encabezar el bloque tiene diálogo permanente con las bancadas de los gobernadores, la UCR y el PRO.
La reforma electoral y el Presupuesto: el desafío del Gobierno con Bullrich de un lado y el PRO del otro
La reforma electoral debe aprobarse antes de que empiece 2027. Ese es el plazo que sugirió la Justicia, el que siempre manejó el también experimentado jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el que marcó la propia Bullrich puertas adentro del Gobierno.
El plazo se acaba y, además, los dictámenes para cualquier proyecto se pueden firmar hasta el 20 de noviembre y el 30 termina el período de sesiones ordinarias. En los bloques dialoguistas dan por hecho que el Gobierno tendrá que extender las sesiones o llamar a extraordinarias. Una consecuencia indirecta de la visita del Papa, que frenó la agenda parlamentaria.
La eliminación de las PASO es clave para Milei, que no quiere que esa instancia genere sobresaltos en el dólar -como le ocurrió a Mauricio Macri en 2019- ni tampoco que ayude al peronismo y la oposición en general a ordenarse para enfrentarlo. Ahora, además, entra en los cálculos el desafío de Bullrich.
En LLA hay sectores que desconfían de la senadora y creen que demora la reforma electoral porque en realidad quiere dejar las PASO y competir allí. La foto que se tomó con los 15 diputados -que deberán tratar el proyecto después si se aprueba en el Senado- abonó esa hipótesis. La senadora se desmarca y dice que no están los votos. Santilli asegura lo contrario. Otro tema a resolver luego de la visita del Papa.
En las negociaciones demoradas también entra la del Presupuesto 2027. El oficialismo tiene la intención de firmar el dictamen el 18 de noviembre y llevarlo al recinto el 25, pero todavía negocia la letra chica. Varios de los gobernadores que tienen los votos en el Senado para la reforma electoral miran con atención cuántos recursos les tocan a sus provincias.
El PRO también condiciona su apoyo al Presupuesto y sin ellos es más difícil aún para el Gobierno avanzar. El partido amarillo pide incluir el pago de los fondos de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires y una reducción del componente vial en el impuesto a los combustibles, entre otras cosas. La situación se da al mismo tiempo que Mauricio Macri y la cúpula del partido dicen que no definirán todavía si sellan o no una alianza electoral con Milei para 2027.
Todas son disputas que están en curso y que entran en una pausa exclusivamente por la visita del papa León XIV. En ese marco, Javier Milei está enfocado en que el evento histórico que le toca vivir a su gestión transcurra sin inconvenientes. El verdadero foco de tensión política no es hoy el mensaje del pontífice, sino todo lo que le espera después al Gobierno.