¿Cuál es el origen de la frase "no hay tu tía"?

¿Cuál es el origen de la frase "no hay tu tía"?
Las frases populares hablan de la historia de los pueblos y de los idiomas que hablan, así como de la fusión cultural que ha tenido lugar en algunos casos
Por iProfesional
30.12.2020 19.02hs Recreo

Las frases populares reflejan la sabiduría y la Historia de los pueblos y de su lenguaje. Entender qué significan y de dónde vienen las frases populares que se utilizan frecuentemente en los países de habla hispana puede ser muy útil al momento de acabar de comprender la idiosincrasia y la cultura. 

"No hay tu tía" es la versión argentina de una de las frases populares del idioma español, cuya versión original es "no hay atutía"Junto con "quien se fue a Sevilla perdió su silla" y con otros como "la tercera es la vencida", esta frase se constituye como uno de los dichos más populares de la lengua española que han llegado hasta América.

¿Por qué decimos no hay tu tía y cuál es su origen?

La expresión popular "no hay tu tía" se suele emplear de manera coloquial para hacer referencia a que no hay remedio o excusa en una determinada situación. Se usa para decir que ya no hay otra solución y que nada se puede hacer para buscarle la vuelta.

La frase tiene su origen en antiguas medicinas que se usaben en Medio Oriente
La frase tiene su origen en antiguas medicinas que se usaben en Medio Oriente

Lo cierto es que la frase "no hay tu tía" es incorrecta, es una especie de deformación del dicho popular original. La frase es una derivación errónea del dicho original, que era "no hay atutía". ¿Atutía es una palabra? Sí, lo es y tiene un significado que es necesario entender para explicar el origen de esta frase. La atutía era el resto de óxido de zinc que quedaba adherido en las paredes de los hornos tras la fundición del latón, que es una aleación de cobre y zinc. 

A partir de una receta de la antigua medicina árabe, cultura de la que viene la palabra (attutíyya), se preparaba un ungüento medicinal realizado con este hollín de óxido de zinc. Este producto que se obtenía a partir del óxido del zinc se usaba para curar o tratar todo tipo de enfermedades, sobre todo las que se presentaban en los ojos.

La medicina antigua usaba esta sustancia para tratar patologías oculares, entre otras
La medicina antigua usaba esta sustancia para tratar patologías oculares, entre otras

A medida que pasaron los siglos, la frase se deformó, como sucedió con muchos otros vocablos en el idioma español y en otras lenguas también. Fue así que la palabra perdió la primera letra, y quedó como "tutía", que es un apócope de atutía, no tiene nada que ver con el parentesco entre tíos y sobrinos. De hecho, la frase debería escribirse de cualquiera de estas dos maneras: "no hay atutía" o "no hay tutía". Sin embargo, se suele cometer el error de pensar que la frase se escribe "no hay tu tía". 

La historia de esta frase popular es la misma que tuvieron otros dichos a lo largo de la historia. Algunos de ellos tienen explicaciones religiosas, otros tienen relación con el mundo de la política, pero el punto en común de todos los dichos del refranero popular es que se han expandido por todo el mundo y han perdido su significado estricto original. A tal punto ha sucedido esto, que se han popularizado y ya se usan para diversas situaciones.

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