Mar del Sud: quieren proteger las ruinas de un hotel fantasma enterrado hace 100 años
A pocos metros del mar, en una zona de campo de Mar del Sud, permanece enterrada una construcción que durante décadas fue considerada casi un mito. Se trata del Hotel Mar del Sud, levantado en 1888 y sepultado por los médanos a comienzos del siglo XX.
Sus restos están bajo la arena, en un sector conocido como El Remanso, unos 15 kilómetros al sur de Miramar, en el partido bonaerense de General Alvarado. El antiguo establecimiento funcionó durante apenas algunas temporadas y fue, según sus investigadores, la construcción situada más al sur de la Costa Atlántica argentina en aquella época.
Ahora, quienes lograron identificar sus ruinas y vecinos de la localidad buscan que el lugar sea declarado Sitio de Interés Patrimonial, Histórico y Arqueológico Municipal. El objetivo es preservar lo que todavía permanece enterrado y frenar el deterioro provocado por el tránsito de motos, cuatriciclos y vehículos todoterreno.
El reclamo también apunta a recuperar las calles públicas que, según denuncian los impulsores de la iniciativa, fueron bloqueadas con el paso de los años.
Hotel Mar del Sud: cómo quedaron enterradas sus ruinas bajo los médanos
El antiguo Hotel Mar del Sud no debe confundirse con el conocido Hotel Boulevard Atlantic, cuyas ruinas se encuentran unos 2,3 kilómetros más al sur.
El establecimiento enterrado es anterior y está directamente relacionado con los orígenes de Mar del Sud. Su construcción data de 1888, tuvo una vida comercial breve y posteriormente quedó abandonada.
Con el paso de las décadas, los médanos fueron cubriendo la edificación hasta hacerla desaparecer del paisaje.
Durante mucho tiempo, la existencia del hotel sobrevivió a través de relatos y referencias históricas. Recién en 2010, después de años de investigación, el documentalista Laureano Clavero y el arquitecto Pablo Grigera lograron determinar con precisión dónde se encontraban sus restos.
El hallazgo permitió pasar de la historia transmitida entre generaciones a la posibilidad de investigar arqueológicamente el lugar.
Sin embargo, buena parte del antiguo edificio continúa fuera de la vista. Los restos solamente quedan expuestos cuando el movimiento de la arena y, especialmente, el tránsito de vehículos sobre las dunas remueven la cobertura que los mantiene enterrados.
Por qué están en peligro las ruinas del hotel
Los investigadores advierten que el sitio atraviesa un proceso de degradación que se aceleró durante los últimos años, especialmente después de la pandemia, cuando aumentó la circulación de vehículos todoterreno por la zona.
El paso de motos, cuatriciclos y camionetas generó huellas sobre las dunas y fue removiendo parte de la cobertura natural que protege las estructuras arqueológicas.
"Al estar bloqueadas las calles municipales, la gente, para llegar a las playas más lindas de Mar del Sud, fue haciendo caminos y huellas por donde se lo permitía el terreno, sin saber que le estaban pasando por arriba al hotel", cuenta Clavero.
El documentalista advierte que parte de las ruinas ya sufrió daños, aunque considera que una porción importante del material de mayor valor permanece bajo la arena. "Lo destruyeron bastante, pero lo más valioso sigue estando enterrado bajo la arena", agrega.
A la circulación de vehículos se suma, según los investigadores y vecinos, otro riesgo: la extracción de materiales antiguos y la situación dominial del terreno donde se encuentran las ruinas.
Los impulsores del proyecto sostienen que la manzana donde se encuentra el hotel no tendría actualmente un titular y cuestionan la existencia de ocupaciones y alambrados en el sector.
Facundo Di Genova, escritor y vecino de Mar del Sud, también señala el problema de las antiguas calles que atravesaban la zona.
"Las calles son públicas e imprescriptibles, y siempre estuvieron trazadas en esa zona, pero algún pícaro se encargó de bloquearlas para quedarse con tierra que no le pertenece. Y con el tiempo, el viento y los alambrados ilegales, fueron borrándose", sostiene.
Di Genova publicó además la historia del hotel en su libro En el lejano Sudeste, Mar del Sud, gauchos judíos y nazis en fuga, editado por Del Empedrado en 2021.
Un sitio arqueológico sin protección específica
El reclamo por preservar el lugar se produce pese a que el hallazgo ya fue objeto de investigaciones académicas.
Entre ellas se encuentra un relevamiento de campo realizado por el arqueólogo Daniel Schávelzon, investigador especializado en arqueología urbana e histórica. La historia del hotel también fue abordada en libros, artículos y trabajos vinculados con el patrimonio de Mar del Sud.
Sin embargo, de acuerdo con los impulsores de la iniciativa, las ruinas todavía no cuentan con un marco específico de protección legal municipal, provincial o nacional. Para Clavero y los vecinos que acompañan el proyecto, esa falta de protección deja al sitio expuesto al deterioro.
Por eso, la propuesta busca establecer una protección municipal que permita controlar el tránsito, preservar el subsuelo y establecer condiciones para futuras investigaciones arqueológicas.
Qué propone el proyecto para proteger el hotel
El proyecto presentado ante el Concejo Deliberante de General Alvarado propone declarar la manzana 137 como Sitio de Interés Patrimonial, Histórico y Arqueológico Municipal.
Entre sus principales medidas contempla:
- Delimitar el área protegida: incorporar formalmente la Manzana 137 al registro de bienes protegidos del municipio.
- Restringir el tránsito: prohibir la circulación de vehículos motorizados particulares en las zonas de dunas, acantilados y playa comprendidas dentro del perímetro.
- Exigir estudios arqueológicos: establecer una evaluación arqueológica previa para cualquier obra o movimiento de suelo en el predio, bajo supervisión municipal y con intervención del Museo de Ciencias Naturales de Miramar "Punta Hermengo".
- Instalar cartelería y recorridos: crear infraestructura interpretativa y trazados peatonales controlados que permitan el uso educativo y turístico del área sin alterar el subsuelo.
Los investigadores y vecinos también reclaman que el municipio libere las calles al dominio público y coloque un cerco y carteles informativos para proteger e identificar el sitio.
Di Genova considera que las medidas necesarias no requieren una inversión significativa y que podrían generar beneficios tanto para la preservación como para el turismo y la investigación.
"No se necesita dinero, sino voluntad. Son dos mangos, nadie pierde, todos ganan; se protege un sitio que vale oro y te garantizas para el futuro no solo más turismo, sino también que los chicos que estudian arqueología o paleontología puedan trabajar en un yacimiento patrimonial no renovable", explica.
El escritor también cuestionó que la falta de intervención previa haya permitido que las antiguas calles fueran bloqueadas y que el tránsito terminara afectando el sitio.
"Si el municipio se hubiera hecho cargo antes de las calles existentes que fueron bloqueadas por usurpadores, esto no hubiera pasado. Todavía están a tiempo. Mejor tarde que nunca", agregó.
Ahora, el tratamiento del proyecto en el Concejo Deliberante de General Alvarado será el próximo paso para determinar si las ruinas del antiguo Hotel Mar del Sud reciben una protección específica.
Para sus descubridores y los vecinos que impulsan la iniciativa, el objetivo es que lo que todavía permanece bajo la arena pueda conservarse y estudiarse antes de que el avance de los vehículos, la erosión y otras intervenciones terminen afectando definitivamente uno de los primeros testimonios de la historia turística de Mar del Sud.