Megaoperativo por la visita del Papa: 50.000 efectivos y tres anillos de protección

El despliegue de seguridad más grande en años prevé dispositivos antiterroristas, control aéreo y vigilancia en todo el corredor de la visita
Megaoperativo por la visita del Papa: 50.000 efectivos y tres anillos de protección

Lavisita del papa León XIV a la Argentina desata el operativo de seguridad más grande desde la cumbre del G20. Los gobiernos nacional, porteño, bonaerense y cordobés reforzaron el despliegue que comenzará el domingo 8 y finalizará el miércoles 11 de noviembre.

El dispositivo contempla ahora la movilización de unos 50.000 efectivos, tres anillos de protección, ciberpatrullajes preventivos, unidades policiales de élite y hasta la autorización a la Fuerza Aérea para derribar aeronaves declaradas hostiles.

La magnitud de las medidas refleja la preocupación de las autoridades. El objetivo es garantizar la seguridad del pontífice estadounidense Robert Francis Prevost ante las multitudes que se esperan durante sus recorridas por Buenos Aires y Córdoba.

Las cifras del despliegue marcan la dimensión del esfuerzo coordinado. Córdoba movilizará unos 14 mil policías provinciales, mientras que la provincia de Buenos Aires desplegará 11.365 efectivos.

El grueso de esa fuerza bonaerense se concentrará en los alrededores de la basílica de Luján y el cottolengo Don Orione de Claypole. En la Ciudad de Buenos Aires participarán más de 15 mil efectivos.

El resto del despliegue estará a cargo de las fuerzas federales, informaron fuentes policiales. La suma total roza los 50 mil uniformados.

Un operativo comparable solo con la cumbre del G20

Por su dimensión, el operativo solo resulta comparable con el realizado durante la cumbre del Grupo de los 20 (G20). Aquella reunión, celebrada en Buenos Aires en 2018, reunió a líderes mundiales como Donald Trump y Vladimir Putin.

La diferencia radica en que el G20 fue un evento concentrado en pocas locaciones. La visita papal abarcará múltiples puntos de Buenos Aires y Córdoba, con concentraciones masivas en espacios abiertos.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, coordinó con su par porteño, Horacio Giménez, y las autoridades bonaerenses y cordobesas la organización del operativo. El esquema se basa en tres anillos de seguridad alrededor del Papa.

Cómo funcionarán los tres anillos de protección

La Policía Federal Argentina (PFA) tendrá a su cargo el anillo más cercano al pontífice, tanto en la Nunciatura Apostólica, ubicada en Recoleta, donde descansará, como durante sus desplazamientos en las denominadas "cápsulas" de vehículos blindados.

Voceros de Monteoliva precisaron a Clarín que este primer anillo incluye la custodia personal y el perímetro inmediato. La PFA pondrá a disposición sus mejores cuadros de protección de personas.

El segundo anillo quedará a cargo de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval. Estas fuerzas participarán en el ordenamiento y la seguridad de los espacios donde se prevén concentraciones masivas de fieles.

El tercer anillo funcionará como perímetro externo. Allí actuarán las policías provinciales y de la Ciudad, junto con otras fuerzas federales según la zona.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) intervendrá en los controles de los aeropuertos y en los procedimientos de inspección. Su rol será clave durante los traslados aéreos del pontífice.

El Servicio Penitenciario Federal tendrá responsabilidades específicas durante la visita prevista a la cárcel de Villa Devoto. La población penitenciaria fue trasladada en gran parte al penal bonaerense de Marcos Paz para facilitar la recorrida papal.

Unidades de élite y equipamiento de alto riesgo

El dispositivo fue diseñado sobre la base de tres niveles de seguridad coordinados. Participan organismos del Vaticano, fuerzas federales y policías provinciales y de la Ciudad.

En forma reservada, la Policía Federal desplegará a su Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF). Esta unidad cuenta con francotiradores y personal especializado en operaciones de alto riesgo.

La Policía de la Ciudad recurrirá a su División Especial de Operaciones Metropolitanas (DOEM). Ambas unidades tienen equipamiento para enfrentar amenazas complejas, incluidos dispositivos inhibidores de drones.

Por su parte, el ministro de Seguridad Bonaerense, Javier Alonso, dispuso movilizar efectivos de múltiples direcciones. La distribución incluye:

  • Seguridad y prevención: 4.242 (UTOI, FBA, GPM, Rural y Superintendencias de Seguridad AMBA e Interior)
  • Cadetes e institutos: 2.230
  • Orden público: 1.706
  • Infantería: 848
  • Caballería: 848
  • Investigación e inteligencia: 1.164

La Bonaerense movilizará además a sus grupos GAD (265 efectivos), Jaguar (34), Halcón (26), Explosivos (22), FOE (20) y 4 Negociadores. Suman en total 11.635 efectivos provinciales.

Comando unificado y ciberpatrullajes desde el sábado

El denominado Comando Unificado estará activo desde el sábado 7 de noviembre. Esa jornada también está prevista la Marcha del Orgullo en las inmediaciones del Congreso, lo que complica la logística.

El dispositivo contará con una mesa cibernética del Centro de Sinergia Cibernética de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales (CS 5). Este organismo brindará apoyo de unidades especializadas en prevención, investigación, asistencia técnica y análisis forense digital.

Su misión será brindar soporte a las comunicaciones y los sistemas utilizados durante el despliegue. También responderá ante eventuales incidentes informáticos que puedan comprometer el operativo.

El CS 5 tendrá a su cargo el "ciberpatrullaje preventivo en fuentes abiertas para detectar a tiempo amenazas, fraudes y desinformación", según explicaron fuentes oficiales, aunque estas tareas deberán realizarse dentro del marco legal, con respeto por la privacidad y los datos personales.

Las autoridades aclararon que las medidas intrusivas requerirán autorización judicial. La preocupación por posibles ataques aéreos, el uso de drones y eventuales incidentes durante las concentraciones multitudinarias llevó a las autoridades a reforzar los mecanismos de prevención y respuesta.

Autorización excepcional para derribar aeronaves hostiles

Una de las decisiones más delicadas fue adoptada por el presidente Javier Milei. El mandatario amplió las denominadas Reglas de Protección Aeroespacial para reforzar la seguridad durante la visita papal.

La medida fue instrumentada mediante un decreto presidencial firmado también por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti. La norma habilita, como último recurso y bajo condiciones específicas, el derribo de aeronaves de origen externo declaradas hostiles.

Se trata de una medida excepcional. Está destinada a responder ante amenazas aéreas graves durante los desplazamientos y las actividades públicas del pontífice en sectores del espacio aéreo de Buenos Aires y Córdoba.

Los 12 cazas F-16 adquiridos por la Argentina, con asiento en Córdoba, forman parte de los medios militares contemplados para la defensa aeroespacial. Estos aviones de combate tendrán capacidad de intercepción inmediata.

La decisión extrema de autorizar un derribo quedará bajo responsabilidad del ministro de Defensa. Se aplicarán los procedimientos establecidos para la actuación del Comando Conjunto Aeroespacial.

La autorización no podrá activarse por el solo incumplimiento de las instrucciones impartidas por los controladores aéreos civiles. Antes de recurrir al uso de armas, deberán agotarse los procedimientos de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje.

Además, deberán verificarse las condiciones exigidas para declarar hostil a una aeronave. La declaración de hostilidad estará a cargo del comandante conjunto aeroespacial, quien deberá comunicarla de inmediato al ministro de Defensa y a los medios militares que intervengan en el dispositivo.

El operativo para la visita del papa León XIV marca un hito en materia de seguridad. La coordinación entre fuerzas federales, provinciales y de la Ciudad busca garantizar simultáneamente la protección del Sumo Pontífice, la seguridad de los asistentes y el normal desarrollo de las actividades, resaltaron los voceros oficiales.

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