Barron’s alertó por Argentina y explicó por qué Wall Street mantiene su interés en bonos
La deuda soberana argentina conserva atractivo entre los inversores de Wall Street pese a la pérdida de capital político de Javier Milei. Un análisis de Barron’s pone el foco en una combinación de factores que sostiene las expectativas sobre los bonos: el respaldo financiero internacional, la fortaleza de las cuentas públicas y, especialmente, la fragmentación de la oposición peronista.
El escenario, de todos modos, está lejos de ser completamente favorable. La incertidumbre política ya tuvo un impacto concreto sobre las cotizaciones. El bono global argentino con vencimiento en 2038 perdió valor en los últimos dos meses, al pasar de 83 a 74 centavos por dólar. Aun después de esa caída, la deuda del país mantiene una tasa interna de retorno ubicada entre las más altas de los mercados emergentes.
Para la revista financiera, la perspectiva de los activos argentinos está estrechamente vinculada con la posibilidad de que el actual programa económico continúe durante los próximos años. Esa expectativa cobra relevancia a medida que el Gobierno se acerca al escenario de reelección.
Bonos argentinos: el respaldo de FMI y EE.UU. que mira Wall Street
Uno de los pilares de esa percepción es el apoyo financiero recibido desde el exterior. El Fondo Monetario Internacional y el Tesoro de Estados Unidos aparecen como los principales respaldos de la administración Milei.
Washington activó una línea de crédito por u$s20.000 millones destinada a reforzar la moneda argentina antes de las elecciones legislativas del año pasado. Para los inversores, ese respaldo constituye una señal relevante frente a las necesidades financieras del país.
Pero la confianza no es uniforme. Barron’s advierte que el riesgo político incrementó la cautela entre los operadores de Wall Street, justamente cuando los rendimientos globales dificultan las condiciones para que la Argentina vuelva a financiarse en los mercados internacionales.
El momento elegido para una eventual emisión también se convirtió en un problema. Según el análisis, el Gobierno dejó pasar una oportunidad para regresar al mercado antes de que subieran los rendimientos internacionales.
Jeff Grills, responsable de deuda de mercados emergentes en Aegon Asset Management, sintetizó esa dificultad: "Si no querían emitir al 9%, no saldrán ahora al mercado al 11%".
Qué cambió en la percepción sobre Milei
El recorrido político del Presidente explica parte de la cautela actual. Milei llegó al Gobierno en diciembre de 2023 y rápidamente consiguió reconocimiento internacional por un fuerte programa de ajuste que permitió desactivar la amenaza hiperinflacionaria y duplicar las reservas de divisas de la Argentina, principal deudor del FMI.
El problema, según Barron’s, fue transformar ese impulso inicial en un respaldo político sostenido después de la victoria oficialista en las elecciones legislativas de 2025.
El episodio que involucró a Manuel Adorni también aparece señalado como un factor de desgaste. La permanencia y defensa del entonces jefe de Gabinete frente a acusaciones de corrupción absorbió parte de la agenda oficial y, de acuerdo con la publicación, terminó frenando reformas estructurales vinculadas con los sistemas tributario y previsional.
Bruno Binetti, investigador de Chatham House, describió ese costo político con una frase: "El escándalo de Adorni consumió demasiado oxígeno".
Adorni dejó finalmente la administración Milei en junio.
Una economía que todavía enfrenta problemas
Mientras los mercados evalúan la continuidad del programa económico, la situación interna presenta otros desafíos. Barron’s señala que el estancamiento de la actividad afecta a buena parte de la población y que la inflación anual se mantiene alrededor del 30%.
El informe también advierte sobre un aumento de los indicadores de pobreza, en contraste con la reducción que había registrado este indicador durante la primera etapa del Gobierno.
Ese deterioro tiene un correlato en la imagen presidencial. Según una encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel citada por Barron’s, el 60% de los votantes desaprueba la gestión de Milei, mientras que el 40% la aprueba.
Las perspectivas de crecimiento, por otra parte, se ubican entre 2% y 3% anual. El agro, el petróleo y la minería aparecen como los principales motores de esa expansión, aunque se trata de sectores con una elevada intensidad de capital y una menor capacidad para generar puestos de trabajo.
Thierry Larose, gestor de cartera de deuda local de mercados emergentes en Vontobel Asset Management, planteó el problema de esta manera: "Los salarios reales están estancados y el desempleo está aumentando".
La oposición dividida y la expectativa de continuidad
En este punto aparece una de las variables que Barron’s considera relevantes para entender por qué los bonos argentinos todavía despiertan interés. La alternativa peronista llega debilitada a las elecciones de octubre de 2027 y mantiene abiertas sus disputas internas.
Cristina Kirchner y Axel Kicillof volvieron a profundizar sus diferencias. El informe señala que ambos dirigentes impulsaron políticas económicas que contribuyeron a generar las condiciones que finalmente llevaron a Milei a la Casa Rosada.
La dificultad del peronismo, sin embargo, no se limitaría a la disputa entre sus principales referentes. Binetti sostuvo: "Los peronistas sienten mucha nostalgia por una edad de oro que desapareció hace más de 15 años".
Para los inversores, esa fragmentación reduce las posibilidades de un cambio inmediato de rumbo y alimenta la expectativa de que el programa económico de Milei pueda prolongarse.
Por qué algunos inversores siguen viendo una oportunidad
Alejo Czerwonko, de UBS Global Wealth Management, planteó ante Barron’s que el escenario base para el próximo año contempla la continuidad del rumbo económico.
Desde esa perspectiva, los bonos argentinos todavía ofrecen un spread atractivo frente a otros emisores de categoría B. La evaluación toma en cuenta las bajas paridades de los títulos argentinos y la solidez relativa de las cuentas públicas.
La comparación con otros países también resulta favorable para la deuda local. Los bonos argentinos ofrecen un rendimiento un punto porcentual superior al de Ecuador y se encuentran prácticamente al mismo nivel que los de Gabón.
Grills mantiene una postura más prudente y, según la revista, considera que el crédito soberano argentino "no se encuentra demasiado lejos de un punto de entrada".
Larose también observa una combinación de riesgo y potencial en el mercado local y calificó las perspectivas del país como "desafiantes, pero potencialmente atractivas".
Czerwonko, en tanto, considera que la estabilidad alcanzada durante la gestión Milei representa un elemento diferencial frente a las crisis recurrentes que caracterizaron a la economía argentina. Su conclusión fue: "Milei está proporcionando un mínimo de estabilidad en la economía por excelencia de auge y caída".