DIA no consigue comprador y los conflictos con sus franquicias complican la venta

La cadena DIA sigue sin ofertas por su operación local a causa de balances negativos y de un embargo penal económico por evasión
DIA no consigue comprador y los conflictos con sus franquicias complican la venta

El grupo español DIA no consigue comprador para su cadena argentina, más de un mes después de haberle otorgado al banco Santander el mandato para encontrar un interesado o incorporar un socio estratégico.

Si bien el proceso continúa abierto, hasta ahora transcurre sin candidatos, ofertas ni negociaciones anunciadas.

Ocurre que la búsqueda enfrenta cuatro obstáculos que surgen de la información financiera, societaria y judicial disponible y que son que la filial acumula fuertes pérdidas; requiere de una importante inyección de capital para recuperar rentabilidad; no es dueña de sus locales ya que opera tres de cada cuatro sucursales mediante franquicias y además, afronta una causa por presunta evasión previsional vinculada con ese modelo.

Esas condiciones obligan a cualquier interesado a mirar más allá de las casi 1.000 tiendas y de la presencia territorial de la marca.

Es decir que, además de acordar un precio con LetterOne, el fondo inversor que controla el grupo, deberá calcular la inversión necesaria para recomponer el negocio, revisar centenares de contratos y evaluar las contingencias judiciales y laborales.

La negociación de DIA Argentina con el banco Santander

El proceso comenzó a conocerse el 23 de julio pasado, cuando trascendió que DIA había elegido al banco Santander para buscar un comprador o un socio para su operación local.

La transacción podría abarcar toda la filial o limitarse al ingreso de un inversor que comparta su control.

Desde entonces, la búsqueda permanece en una etapa reservada, no se conoce la valuación pretendida ni los plazos definidos por el vendedor y la eventual apertura de una instancia para recibir propuestas.

El presidente ejecutivo del grupo, el argentino Martín Tolcachir, abordó el tema durante la presentación de los resultados semestrales del 30 de julio pasado, cuando afirmó que la prioridad seguía puesta en sostener la actividad local y destacó la posición de DIA dentro del mercado argentino, además de asegurar que cualquier decisión diferente sería comunicada de manera oficial por la cadena.

Pérdidas de DIA Argentina en los balances financieros de 2026

Pero, mientras la búsqueda permanece abierta, los balances negativos acumulados y el expediente judicial abierto en contra de varios de sus franquiciados exponen los problemas que deberá evaluar un eventual interesado.

En cuanto a los números, el balance correspondiente al primer semestre de este año revela que DIA Argentina perdió 24,4 millones de euros durante esos meses, frente a un resultado negativo de aproximadamente 23,2 millones en el mismo período de 2025.

Al comparar ese dato con la operación española, que obtuvo una ganancia de 51 millones de euros durante esos seis meses, se evidencia que el rojo argentino absorbió casi la mitad de ese beneficio y redujo el resultado atribuible del grupo a 22,8 millones de euros, 37,8% menos que un año antes.

Pero la tendencia viene del ejercicio anterior si se tiene en cuenta que la filial argentina cerró el 2025 con una pérdida neta de 51,3 millones de euros, cuatro veces superior al quebranto de 12,7 millones contabilizado durante 2024.

En su momento, DIA explicó esa evolución por el impacto de la inflación, la depreciación del peso y la contracción del consumo.

La facturación también sintió el efecto cambiario, con ventas brutas que alcanzaron los 722,5 millones de euros durante el primer semestre de este 2026, con una caída interanual de 12,4%.

En moneda local, las ventas crecieron 20,3%, pero la depreciación del peso frente al euro transformó esa mejora nominal en una caída dentro del balance consolidado y la recuperación resultó insuficiente para devolverle rentabilidad al negocio.

El primer trimestre había dejado una señal similar, con ventas brutas que sumaron 352,1 millones de euros, 19,7% menos que un año antes, luego de una depreciación de 49% del peso frente a la moneda europe y de una caída del 5,9%, a tipo de cambio constante y en términos comparables.

En su informe financiero de ese momento, DIA destacó una estabilización durante el segundo trimestre, cuando su operación ganó 10 puntos básicos de participación de mercado y mejoró 30 puntos básicos su margen EBITDA.

Según la presentación a sus inversores, el cambio marcó un alivio frente al deterioro anterior, aunque la filial terminó el semestre con pérdidas.

Para un comprador, esa secuencia implica sumar al precio de adquisición el capital necesario para sostener la actividad y recuperar el resultado operativo, necesidad que incide directamente sobre la valuación que pueda recibir LetterOne.

Cuántos supermercados DIA funcionan en Argentina

La segunda dificultad surge de la estructura utilizada para expandir la cadena en el país, en donde DIA posee 996 supermercados, de los cuales cerca de tres cuartas partes funcionan mediante franquicias y solamente alrededor de una cuarta parte de los establecimientos es administrada directamente por la compañía.

Si bien este sistema le permitió extender la marca con menores inversiones propias, dejó la operación repartida entre centenares de responsables ajenos a la cadena.

Cada franquiciado administra su tienda, contrata formalmente a sus trabajadores y asume la gestión cotidiana, aunque el establecimiento utiliza la imagen, los productos y la organización comercial de DIA.

Ese reparto de responsabilidades quedó en el centro de un expediente penal económico abierto en abril pasado, cuando la Justicia procesó a DIA Argentina por presunta evasión previsional y trabó un embargo de $800 millones sobre sus bienes.

La resolución fue dictada por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2, a cargo de Pablo Yadarola, en la causa "DIA Argentina S.A. y otro s/infracción Ley 24.769".

El procesamiento comprende 34 hechos presuntamente ocurridos entre diciembre de 2015 y diciembre de 2018 y la hipótesis judicial sostiene que la empresa habría utilizado contratos de franquicia, concesión y consignación para encubrir relaciones laborales directas y reducir el pago de aportes y contribuciones a la seguridad social.

La investigación analiza si determinados operadores presentados como empresarios independientes funcionaron como personas interpuestas entre DIA y los trabajadores.

Además, el expediente reúne imputaciones por evasión previsional simple durante distintos períodos comprendidos entre marzo de 2016 y mayo de 2017 e incluye una presunta evasión agravada mediante la utilización de terceros durante períodos ubicados entre diciembre de 2015 y diciembre de 2018.

Los montos cuestionados superaron los $7 millones mensuales en algunos tramos y los $14 millones en otros, cifras que corresponden a los valores de los períodos investigados y forman parte de una causa que sigue su curso.

DIA rechazó las acusaciones, defendió la legitimidad de su modelo de franquicias y aseguró que cumple con sus obligaciones tributarias, previsionales y laborales, además de remarcar que el expediente se encuentra en etapa de producción y evaluación de pruebas.

Esa respuesta deberá ser considerada junto con la resolución judicial durante una eventual negociación por la compra de la filial local de la cadena española

El interesado tendrá que establecer el alcance de la causa, los efectos del embargo y los pasivos que podrían surgir si la Justicia atribuye a DIA responsabilidad sobre vínculos laborales formalmente registrados en cabeza de terceros.

El modelo de franquicias y los controles del eventual comprador

La causa muestra que el modelo de franquicias excede una simple cuestión comercial y que, para un posible comprador, la revisión deberá abarcar cada contrato, la situación económica del operador y el cumplimiento de las obligaciones laborales y previsionales.

Los aproximadamente 4.500 trabajadores de las franquicias son empleados indirectos desde la perspectiva de DIA Argentina, separación contractual que obliga a verificar quién ejerce efectivamente las funciones de empleador y cómo se distribuyen las responsabilidades dentro de cada establecimiento.

La estructura también produce diferencias operativas si se observa que la conservación, presentación visual, dotación de personal y administración cotidiana dependen en gran medida de cada franquiciado.

Por eso, la experiencia comercial puede variar entre locales que funcionan bajo una misma marca.

El futuro dueño también debería definir cuánto control pretende recuperar sobre los establecimientos franquiciados ya que una mayor uniformidad puede exigir inversiones, renovación de contratos, cambios de operadores o la incorporación directa de algunas tiendas, decisiones que sumarían costos al proceso.

Franquiciados de DIA cierran locales por pérdidas

Más allá de estas suposiciones, lo concreto es que la cadena terminó el primer semestre de este año con 996 supermercados, 11 menos que al cierre de 2025.

En un documento público, DIA explicó que las bajas corresponden a tiendas que obtenían resultados negativos y definió esos cierres como parte de la administración habitual del negocio.

La contracción llevó nuevamente a la empresa por debajo de las 1.000 sucursales, un umbral que había superado en 2023 y que durante 2024 llegó a contar con aproximadamente 1.050 establecimientos antes de comenzar el achicamiento posterior.

En este escenario, cualquier interesado deberá identificar qué locales generan ganancias, cuáles requieren inversiones y qué franquiciados cuentan con capacidad financiera para continuar operando.

De todos modos y a pesar de este achique, DIA conserva un activo de escala nacional con cinco centros de distribución y aproximadamente 3.200 empleados directos, además de los 4.500 trabajadores contratados por las franquicias.

En el mismo sentido, su programa de fidelizacion, Club DIA, reúne a más de cuatro millones de clientes y la cadena comercializa más de 1.000 productos de marca propia, elaborados por unos 200 proveedores locales.

Su principal presencia se concentra en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, con operaciones también en Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Salta y Jujuy.

La presencia del grupo DIA en Argentina

El grupo DIA llegó a la Argentina en 1997 y basó su crecimiento en supermercados de cercanía, precios bajos, productos de marca propia y franquicias.

Con los años, el país se convirtió en su principal operación fuera de Europa pero la dimensión internacional del grupo comenzó a reducirse después de la crisis que llevó a LetterOne, fondo vinculado al empresario Mijaíl Fridman, a tomar su control.

La nueva conducción reestructuró la deuda, renovó tiendas y avanzó con la salida de mercados considerados menos rentables como el caso de Brasil, donde en el 2024 acordó la venta del 100% de su negocio en Brasil a MAM Asset Management, firma vinculada al Banco Master.

Ese mismo año completó la transferencia de su operación portuguesa a la cadena francesa Auchan.

Como resultado, la Argentina quedó como el único mercado extranjero del grupo, frente a una España que volvió a crecer y recuperó rentabilidad.

Por eso, el plan estratégico de DIA para el período 2025-2029 fue presentado sobre dos plataformas de crecimiento que, precisamente, son España y Argentina.

La compañía proyectó invertir 900 millones de euros, abrir más de 300 tiendas en su país de origen y fortalecer su modelo de proximidad, mientras que para la filial local planteó recuperar volumen y rentabilidad a partir de una estabilización del consumo.

Las cadenas de supermercados y su situación en Argentina

En cuanto a la búsqueda de un comprador para esa operación local tiene además un antecedente cercano de la mano de Carrefour, que exploró la venta de su operación argentina, recibió propuestas y finalmente suspendió el proceso porque consideró que las ofertas quedaban por debajo del valor y del potencial del negocio.

Aunque las dos cadenas tienen formatos y activos diferentes, el caso mostró la dificultad para acercar las pretensiones de una casa matriz y las valuaciones de los grupos interesados en el supermercadismo argentino.

En el caso de DIA, llega a esa instancia con pérdidas, una reducción de su red y un procesamiento relacionado con su sistema de franquicias.

Al mismo tiempo, conserva una marca instalada, una extensa base de clientes, centros logísticos y una posición fuerte dentro del segmento de proximidad.