Joy Airline vende pasajes en el país: precios y primeras rutas

Con foco en profesionales y reservas de último momento, la compañía ofrece opciones flexibles para quienes viajan por trabajo en el país
Avión color blanco, azul y amarillo de la aerolinea Joy volando entre el cielo y las montañas

Puntos importantes

Checkbox Checked Joy Airline lanza vuelos a Jujuy y Córdoba desde el 30 de septiembre.
Checkbox Checked Busca corporativos con tarifas bajas en aviones de 50 plazas.
Checkbox Checked Maggio vuelve al sector; planean expandir rutas y chárters.

Joy Airline, la nueva aerolínea argentina liderada por Juan José Maggio, expresidente de Southern Winds, comenzó este martes a vender pasajes. Las primeras rutas unirán Buenos Aires con Jujuy y la provincia norteña con Córdoba.

La compañía programó 12 frecuencias semanales entre Jujuy y Buenos Aires y siete con Córdoba. Los primeros vuelos comenzarán a operar el 30 de septiembre.

El proyecto requirió una inversión inicial cercana a los u$s20 millones y tiene cinco socios, con capitales mayoritariamente argentinos. Las aeronaves cuentan con financiamiento y parte del desembolso se destinó a los gastos necesarios para poner en marcha la operación y al capital de trabajo.

En los últimos meses, la compañía incorporó el primer avión, avanzó con las habilitaciones y preparó a las tripulaciones.

Cuánto cuestan los pasajes de Joy Airline

Los pasajes para las primeras rutas de Joy ya están disponibles. Los vuelos entre Buenos Aires y Jujuy cuestan desde $411.551 finales por trayecto, mientras que los tickets entre Córdoba y Jujuy parten de $279.401.

La aerolínea apunta a quienes necesitan comprar con pocos días de anticipación, entre ellos el público corporativo. Maggio había adelantado que buscarían ofrecer tarifas más bajas en ese tipo de reservas, que suelen encarecerse a medida que se acerca la fecha del viaje.

"Hoy un pasaje comprado tres días antes puede costar $700.000. Nosotros lo vamos a hacer por la mitad", había explicado Maggio, quien es el líder del proyecto y  detalló la estrategia de negocios en una entrevista sobre la inversión de Joy Airline con este medio

Los horarios también fueron pensados para quienes viajan por trabajo. La programación permite salir por la mañana, pasar el día en otra provincia y regresar por la noche, sin necesidad de quedarse hasta el día siguiente.

El CRJ-200 tiene 50 plazas distribuidas en filas de dos asientos de cada lado y no cuenta con asiento central. Por la cantidad de personas a bordo, los tiempos de embarque y desembarque también son menores.

Según explicó Maggio, con menos de 40 pasajeros se cubre el costo de cada vuelo. Esto le permite a la aerolínea cubrir rutas con un volumen menor de viajeros y ofrecer más frecuencias sin necesitar la ocupación de un avión de 180 o 200 plazas.

La compañía proyecta incorporar entre dos y tres aeronaves por año. Cuando presentó el proyecto, había previsto comenzar con dos CRJ-200LR, aunque finalmente iniciará las operaciones con un avión de 50 pasajeros.

La disponibilidad de aviones también condiciona los tiempos de expansión. Las demoras de los fabricantes y los problemas registrados en determinados modelos de Boeing y Airbus redujeron la oferta en el mercado internacional. Según había explicado Maggio, hoy las compañías deben afrontar mayores garantías y, en algunos casos, esperar varios años para conseguir determinadas aeronaves.

Jujuy será la base de operaciones y desde la provincia partirán los primeros vuelos hacia Buenos Aires y Córdoba. La empresa cerró además un acuerdo con el gobierno provincial que establece un mínimo de 30 pasajeros por vuelo.

A medida que incorpore aeronaves, Joy prevé ampliar el mapa de destinos. Mendoza, Iguazú, Neuquén y San Luis están entre los puntos analizados, mientras que en los primeros planes también aparecieron Villa Mercedes y Merlo. Mendoza e Iguazú podrían conectarse con Jujuy en una próxima etapa.

La empresa también mantuvo conversaciones con compañías mineras y petroleras por nuevas rutas vinculadas con el traslado de trabajadores y ejecutivos. Entre las alternativas estudiadas aparece un corredor que podría extenderse desde el sur de Ecuador hasta la Patagonia.

A los servicios regulares se sumarán los vuelos chárter. Joy recibió pedidos para conectar Rosario, Córdoba y Jujuy con Bariloche, El Calafate, Iguazú y Florianópolis. Cerca del 80% de las horas de vuelo estarán destinadas a rutas regulares, mientras que el resto quedará disponible para chárters y operaciones especiales.

Los vuelos internacionales llegarían en una segunda etapa, principalmente hacia países limítrofes. La empresa estudia conexiones directas desde distintas ciudades del interior, sin pasar por Buenos Aires.

También analiza recuperar rutas que existieron años atrás y que actualmente dejaron de operar, además de ciudades que hoy tienen pocas frecuencias. "Hay muchísimas rutas que se volaban y hoy no existen más. Eso genera una demanda insatisfecha muy grande", explicó Maggio.

Quiénes están detrás de Joy Airline

La compañía está integrada por cinco socios, con capitales mayoritariamente argentinos. Maggio tiene una participación minoritaria y está acompañado por Eduardo Loioco, Jonathan Woodrow, Oscar Segura y Horacio Darre.

Woodrow cuenta con experiencia en el mercado de seguros de aeronaves en Lloyd's of London, mientras que Segura fue directivo de Aerolíneas Argentinas. Darre también ocupó cargos ejecutivos en empresas del sector aerocomercial.

La puesta en marcha demandó una inversión inicial de alrededor de u$s20 millones. Los aviones cuentan con financiamiento y parte de los fondos se utilizó para cubrir los gastos previos al inicio de las operaciones y el capital de trabajo.

La empresa también instaló oficinas en Aeroparque, donde funcionan las áreas de operaciones, despacho, mantenimiento y tripulaciones.

El regreso de Maggio al mercado aerocomercial

Maggio vuelve al sector más de dos décadas después de Southern Winds, la aerolínea que fundó junto con su hermano Cristian a mediados de los años 90.

Southern Winds comenzó a volar desde Córdoba con aeronaves regionales de 50 plazas. Con el crecimiento de la empresa incorporó equipos de mayor porte, aumentó la cantidad de destinos y abrió rutas internacionales.

La compañía llegó a contar con alrededor de 1.500 empleados y operó conexiones fuera del país, entre ellas vuelos a Santiago de Chile y Nueva York.

La crisis de comienzos de los 2000 deterioró la situación financiera de la aerolínea, que dejó de operar en 2005.

El final de Southern Winds también estuvo marcado por el caso conocido como las "narcovalijas", luego de que se detectaran casi 60 kilos de cocaína en equipajes enviados a Madrid en un vuelo de la compañía. Maggio fue posteriormente sobreseído y no se comprobó participación suya en el hecho.