La reforma electoral se mete en el diálogo entre LLA y PRO y acerca a Kicillof y Cristina
La reforma electoral que impulsa el gobierno de Javier Milei para sacar del calendario las primarias (PASO) de 2027 está frenada en el Senado y hasta parece un tema menor frente a la agenda de proyectos económicos que mueve el oficialismo, pero está en el centro del diálogo que se activó entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO de Mauricio Macri y, casi en simultáneo, entre los peronistas Axel Kicillof, Cristina Kirchner y Sergio Massa.
El proyecto entró en abril y no tuvo avances más allá de una reunión de comisión donde lo único que quedó en claro fue que el Gobierno no tiene los 37 votos para eliminar las PASO. La mesa política que comanda la titular de LLA y hermana del Presidente, Karina Milei, se conformaría con suspenderlas, pero necesitan la misma mayoría y hoy tienen resistencias de todos los sectores.
Por ese motivo, fuentes al tanto de las múltiples negociaciones que encara el jefe de Gabinete, Diego Santilli, sobre la agenda parlamentaria indicaron a iProfesional que probablemente la reforma electoral quede "para después del Presupuesto 2027", que debería empezar a discutirse en septiembre, casi octubre. En el oficialismo deslizan que tienen tiempo "hasta diciembre".
Sin embargo, mientras el proyecto esté pendiente ningún sector político tiene en claro cuáles serán las reglas de juego para las elecciones de 2027. Para el Gobierno, la supresión de las PASO es una pieza importante en la estrategia para la reelección de Milei. El peronismo las necesita para ordenar la interna entre Kicillof, Cristina Kirchner y Massa. El PRO acepta modificarlas, pero las quiere a mano por si vuelven los cortocircuitos con LLA.
Y a esas necesidades políticas se suman las cuestiones operativas. Si bien la Boleta Única en Papel simplificó el proceso electoral, se necesita tiempo para la organización y la Cámara Nacional Electoral (CNE) ya se lo habría recordado al oficialismo y otros partidos políticos por canales informales, según supo iProfesional. Así, el destino de la reforma electoral es un tema ineludible en los contactos que empezaron a darse entre los actores políticos estelares rumbo a 2027.
La reforma electoral, clave para Milei: ¿por qué sigue trabada en el Senado?
En el Senado el oficialismo cuenta con 21 votos propios y necesita 37 para aprobar cualquier tipo de cambio en las leyes electorales. Santilli consiguió hasta ahora el apoyo de algunos gobernadores más otros que están de acuerdo con bajar las PASO por decisión propia, en algunos casos por el costo para el Estado nacional y lo intenso que se vuelve el cronograma en sus provincias.
Entre ellos están Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan) y Rolando Figueroa (Neuquén). Son varios, pero entre todos ellos apenas pueden aportar unos cuatro votos, dado que no todos tienen senadores que les respondan.
Así, LLA hoy ronda apenas los 25 votos para la eliminación o suspensión de las PASO. La mayor parte de la UCR (que tiene 10 senadores en total) prefiere convertirlas en una elección optativa para los votantes y vedadas para los partidos o coaliciones que tengan una única lista. "Es necesario que haya algún mecanismo de competencia", confirmaron a iProfesional fuentes del bloque. La misma idea tiene el bloque del PRO, donde talla Macri y cuenta con tres senadores.
Entre la UCR y el PRO reúnen 13 votos que son centrales para empezar a definir el destino de la reforma electoral de Milei en el Senado. Para más, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, forma parte de la mesa nacional del partido amarillo y orienta el voto de una senadora (Edith Terenzi) que tiene su propio bloque y dio muestras de autonomía frente al oficialismo.
En tanto, entre los gobernadores del norte del país hay varios que suelen ser un apoyo clave para LLA en el Congreso, pero en la reunión que mantuvieron el miércoles con Santilli en Misiones le hicieron saber que no les interesa por ahora apoyar la suspensión de las PASO. Reclaman por una ley de "zonas cálidas" y por los fondos del Impuesto a los Combustibles para el mejoramiento de las rutas que retuvo el Gobierno.
Sin un consenso entre todos -o al menos buena parte- de esos sectores la reforma electoral de Milei no puede avanzar en el Senado. Más precisamente, no se puede definir si las PASO se suspenderán o si mutarán a un sistema distinto de selección de candidatos que permita resolver diferencias internas.
Para el Gobierno, lógicamente, las primarias favorecen a la oposición y en particular al peronismo, por ello busca sacarlas del juego. Además, ronda el fantasma de que una derrota en esa instancia sacuda a la economía y le complique las generales a Milei, como le pasó a Macri en 2019. Pero si no se destraba la reforma antes de que termine el año, en agosto de 2027 habrá PASO.
¿Por qué la reforma electoral es central para el acercamiento entre LLA y el PRO?
La nueva mesa de diálogo que inauguraron este jueves LLA y el PRO prefiere no meterse públicamente con ese tema por ahora. Primero necesitan "recuperar la confianza" entre ellos tras un año y medio de cortocircuitos, como hizo saber a la salida Fernando de Andreis, delegado de Macri en esa mesa que acordó reunirse cada 15 días.
De hecho el jefe del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, dijo que no hablaron de la reforma electoral porque "porque en Pro hay distintas posiciones" sobre el proyecto. Sin embargo, tanto De Andreis como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, indicaron que se habló de "la agenda legislativa". Allí figuran la reforma del BCRA, el de Inocencia Fiscal II, el futuro proyecto de Presupuesto 2027 pero también la reforma electoral que presentó Milei.
Sería extraño que no toquen el tema cuando la misma reunión se presentó como "un primer paso" para tratar de confluir en una alianza electoral a nivel nacional, que no se limite a la provincia de Buenos Aires donde Santilli aparece hoy como la prenda de unidad. Y para llegar a eso es imprescindible que LLA y el PRO se pongan de acuerdo, primero, en las reglas de juego. Por ejemplo: ¿qué pasará si en algún distrito no logran una alianza sin disidencias?
El apoyo del PRO es importante en el Senado si se combina con el radicalismo y bloques provinciales. Mucho más lo es en la Cámara de Diputados, por donde deberá pasar la reforma electoral si se destraba. La expectativa de Ritondo y Santilli es que la relación entre el partido de Macri y el gobierno de Milei que intentan reconstruir se consolide en el debate sobre el resto de la agenda legislativa y fluya hacia un acuerdo electoral general.
Por ello de la reunión en Casa Rosada trascendió la idea de "blindar el cambio", un eufemismo para la búsqueda de una alianza electoral en 2027. Milei quiere la reelección y un esquema de alianzas más sólido para el segundo mandato; Macri retener la Ciudad de Buenos Aires para el PRO y ambos buscan destronar al peronismo/kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, su bastión. El punto más espinoso es la Ciudad, pero otro es la modalidad de las elecciones: sin PASO o con primarias optativas.
Axel Kicillof, Cristina Kirchner y un peronismo que se prepara para defender las PASO
La cumbre entre LLA y el PRO se dio luego de un contacto que tuvieron Karina Milei y Macri el último miércoles y que se dio a conocer por la tarde, casi al mismo tiempo en que se supo que el peronismo también había tenido su cónclave, apenas un día antes. Con la reforma electoral pendiente, en los dos polos de la política nacional se reunieron dirigentes con roces o peleas entre sí para empezar a ver qué harán en las elecciones de 2027, con horas de diferencia.
El encuentro fue organizado por el jefe del bloque Justicialista del Senado, José Mayans, y su par de Diputados, Germán Martínez, y logró reunir en una misma mesa al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y al líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, hoy enfrentados. La organización fue sigilosa y no hubo foto, pero sí mensaje.
Mayans se encargó de hacer saber que "cada uno se comprometió a trabajar y ampliar" para generar un gran frente electoral para 2027 contra Milei. En ese marco, el primer acuerdo al que arribaron, los referentes del peronismo, según dejaron trascender, fue sostener las PASO. Mayans las definió como "una herramienta electoral importante".
A diferencia del eje LLA-PRO, el peronismo no disimuló el interés por la reforma electoral que aguarda tratamiento en el Senado. En su caso, para frenarla y que las PASO sigan en pie dado que les permitiría resolver mejor las internas, en particular la que se da entre el kirchnerismo y el "Movimiento Derecho al Futuro" de Kicillof, que afecta también el armado bonaerense.
Del cónclave participaron Sergio Massa -que siempre está en el bolillero de candidatos- y los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), además del senador y jefe político de Santiago del Estero Gerardo Zamora.
Ese grupo busca reunir votos contra la eliminación de las PASO y, al mismo tiempo, empezar a pulir un esquema de unidad para el peronismo que se abra, además, a otros sectores que se opongan al plan económico de Milei. Ponen la mira ahora en Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), los peronistas que más han colaborado con el oficialismo en el Congreso. El tucumano, en principio, ya adelantó que está en contra de acabar con las primarias.
De esta forma, el gobierno de Javier Milei y el PRO, por un lado, y los máximos referentes del peronismo, por el otro, empezaron a acercarse a un año de las elecciones de 2027. Ambos tienen mucho por resolver en cuanto a las candidaturas presidenciales y las legislativas en cada distrito del país, pero en el centro de toda la discusión hoy está la definición en torno a la reforma electoral y las PASO.