Milei provoca escándalo en España y ayuda sin querer al socialista Pedro Sánchez
El presidente tuvo su viaje más desafortunado en el cierre electoral español. Los candidatos de derecha lo evitaron y su estilo generó rechazo
Javier Milei puede seguir jactándose de su repercusión internacional, pero hay un detalle importante: ahora quienes lo citan y lo ponen de ejemplo ya no son los políticos de derecha, sino los de izquierda, que confían en su capacidad de "piantavotos". Es lo que acaba de quedar en evidencia en Brasil y España, ambos en la recta final de sus respectivas campañas electorales.
En el debate entre Lula y Flavio Bolsonaro, el mandatario brasileño tuvo uno de sus momentos más punzantes cuando desafió a su rival a que dijera si tiene a "la motosierra de Milei" como inspiración para su plan económico.
Y, ahora, con el nuevo viaje del presidente en España, es el PSOE de Pedro Sánchez el que parece más contento con la visita. De hecho, el partido de izquierda que gobierna el país europeo desde hace ocho años ha utilizado profusamente la figura de Milei para contraatacar a la derecha del Partido Popular y de Vox.
En los actos partidarios, los dirigentes socialistas se han hecho eco de la polémica suscitada en Argentina por la reacción de Milei ante la encuesta que afirmaba que "el 72% de los menores de 40 años se queda sin ingresos antes del fin de mes".
Pedro Sánchez, a quien Milei ha calificado de "dictador" y "zurdo empobrecedor", siguió de buen humor esas intervenciones. Y los estrategas del PSOE dieron una inusual bienvenida al presidente argentino, con una gran pancarta firmada por "los zurdos y zurdas de España".
Sánchez ha filmado un video de campaña en el que se declara "zurdo y a mucha honra". Nadie de la derecha española lo había llamado así. Solamente lo había hecho Milei, y el líder socialista se valió de las anteriores visitas del libertario a España para afirmar que los líderes de Vox y el PP pertenecen a la misma corriente.
"Si hay una lección clara de la visita de Milei, es que si gobiernan Feijoó y Abascal, harán con España lo que desgraciadamente Milei está haciendo en Argentina", publicó Sánchez.
Los socialistas, agradecidos con la visita de Milei a España
Lo cierto es que si alguien disfrutó la estadía de Milei en España, esos han sido los socialistas, que sienten que el argentino hizo, involuntariamente, campaña en su favor.
Y, en el otro extremo, ha quedado en evidencia le incomodidad que los líderes de la derecha sienten con la cercanía del presidente. Santiago Abascal, que hasta no hace mucho tiempo recibía a Milei, lo condecoraba y hacía campaña junto con él, ahora lo evitó y apenas tuvo una comunicación telefónica. El líder de Vox -que naturalmente estaba informado desde hace tiempo sobre la visita- estaba en Galicia, una excusa perfecta para eludir la reunión.
Tampoco hubo encuentro ni foto con Alberto Núñez Feijoó, el candidato del PP para ocupar la presidencia española. Y la única reunión que Milei pudo concretar con dirigentes de peso fue con la alcalde madrileña, Isabel Díaz Ayuso, quien demoró hasta último minuto la confirmación de la reunión, y no lo recibió en su oficina habitual.
¿Por qué cambió tan radicalmente la percepción de Milei para la clase política española? Paradójicamente, porque el presidente argentino logró ocupar el rol que siempre buscó, como referente global de la nueva derecha libertaria. Pero eso no juega a favor sino en contra cuando los indicadores económicos y sociales de Argentina no están en su mejor momento.
De hecho, tanto en España como en el cierre de la campaña brasileña, se ha debatido sobre el resultado del ajuste fiscal promovido por Milei, con la drástica reducción de inversión en obra pública, la reducción de la nómina de empleo público, la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones y un repunte en las estadísticas de pobreza.
Así, se ha producido un viraje en el debate. Hasta el año pasado, cuando la política internacional se colaba en las campañas electorales, era porque la derecha acusaba a la izquierda de "ir hacia una situación como la de Venezuela". Ahora, en cambio, es la izquierda la que advierte que, si triunfa la derecha, "vendrá un ajuste como el de Milei en Argentina".
Críticas a la violencia verbal
Pero si Milei llamó la atención en España no fue solamente por su postura ideológica. Hubo, además, un generalizado asombro ante algo que en los argentinos ya ha generado acostumbramiento: la agresividad verbal hacia políticos y periodistas.
En sus primeras declaraciones, Milei estuvo apenas contenido: desmintió que haya negado la existencia de pobreza en Argentina, y aclaró que había una exageración en las noticias que hablaban del tema. Pero no pudo evitar decirte a un reportero "amo tu corazón pero no puedo respetar su cerebro".
Luego, fue un paso más allá de lo que permite la diplomacia, al afirmar ante los micrófonos que Pedro Sánchez era un dictador -lo mismo había dicho de Lula la semana pasada-. Y hasta fundamentó el uso del término: "los socialistas son liberticidas, y por tanto dictadores en potencia".
Más tarde, se irritó cuando una periodista le insinuó que los dirigentes de los partidos de derecha preferían no ligar su imagen a la de Milei en plena campaña electoral. Le contestó que sólo alguien "gente corta intelectualmente y miserables políticos". Y agregó: "quizás vale para tu caso".
La reportera pasó inmediatamente a ser una de las protagonistas de la jornada, entrevistada por sus colegas, que le declararon su solidaridad.
Y, para rematar la jornada, ya en su ponencia en el evento de la asociación Nueva Economía Forum. Fue allí donde volvió a calificar a Sánchez de "impresentable dictador". Estaba presente el presidente del bloque del PP en el Senado, Pedro Rollán, quien quedó en una situación incómoda, al punto que en este momento buena parte del arco político y los medios de comunicación le reprochan haber permanecido en la sala y no retirarse a modo de protesta.
Vuelven los rumores sobre la salud
Sin agenda oficial, sin reuniones importantes ni participación en actos de campaña, la visita de Milei a España se convirtió en su peor misión diplomática. Los aliados políticos lo evitaron mientras Sánchez -que venía muy castigado ante la opinión pública tras la invasión de inmigrantes marroquíes en Ceuta y se vio obligado a adelantar las elecciones- celebró su estadía como una revitalización de su campaña.
A modo de ejemplo, los dirigentes del PSOE recordaron que en España viven medio millón de argentinos, de los cuales unos 100.000 se han radicado durante la gestión de Milei.
Para colmo, el presidente lució nervioso y con mal aspecto físico. Una indisimulable hinchazón del rostro y del cuello, así como una visible curita sobre la zona de la yugular desataron nuevamente rumores sobre su estado de salud, y reclamos sobre explicaciones oficiales al respecto.
Los medios españoles lo castigaron con críticas por "la indecencia y la falta de estética, además de saltarse todo tipo de protocolo". En síntesis, la fórmula que el círculo libertario celebró como clave del éxito electoral, ahora parece transformarse en un efecto boomerang.
Como colofón de su desafortunado viaje, Pedro Sánchez subió a sus redes sociales el tema musical "Fanático", de Lali Espósito.