Crece la presión a Milei para blindar políticamente la economía, con Bullrich a la cabeza

La senadora pidió abiertamente cerrar acuerdos para bajar la incertidumbre. Santilli y Luis Caputo apoyan el planteo. Fricción en la mesa política
Javier Milei en un escenario al lado de Patricia Bullrich

El gobierno de Javier Milei vive días de debate interno. La mirada está puesta en las luces de alerta que arroja el plan económico rumbo al inicio del año electoral, pero un sector cada vez más significativo presiona por acelerar los acuerdos con gobernadores y actores del Congreso para mostrar un mejor sostén político del programa y certidumbre para el escenario de 2027.

Haciendo gala de su autonomía dentro de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich se puso a la cabeza de ese planteo. "Si tenés un acuerdo político vas a bajar la incertidumbre. La incertidumbre en el último año de gobierno es un problema en Argentina", apuntó la jefa del bloque de senadores en una entrevista con Infobae, pero no es la única que reclama por este punto dentro del Gobierno.

En la última reunión de la "mesa política" el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, fue el que más insistió en la necesidad de empezar a cerrar acuerdos. La idea es evitar que la oposición amenace su equilibrio financiero desde el Congreso (las concesiones de LLA en el proyecto sobre Discapacidad no lo dejaron contento) y exhibir apoyo político concreto a la reelección de Milei.

La posición de Bullrich y Caputo es apoyada por Diego Santilli. El jefe de Gabinete también considera que es el momento de ir cerrando acuerdos con los gobernadores, que esperan poder entenderse -cada uno a su manera- con la Casa Rosada en cuanto a las candidaturas y los armados electorales en sus provincias.

Sin embargo, los tres chocan en la mesa política con las resistencias de Martín y Eduardo "Lule" Menem, los estrategas políticos de Karina Milei que creen que apurarse a cerrar con los gobernadores puede dejar a LLA con lugares marginales en las listas de 2027. Bullrich se encargó de poner también sobre ellos la presión para acelerar definiciones mientras se busca la forma de robustecer la pata fundamental, que sigue siendo la economía.

Bullrich, Santilli y Caputo piden apurar acuerdos y hay fricción con los Menem 

Siempre más atrevida que Santilli y Caputo para ventilar diferencias internas, la senadora indicó que "la forma en que se va a diseñar el sistema electoral sacando las PASO es lo que hay que resolver ahora" y no las candidaturas puntuales o los lugares en las listas. "El último concejal del pueblo lo vas a resolver el día antes del cierre de listas", graficó.

Fue un mensaje directo a los Menem, que prefieren "esperar a que mejoren las condiciones de la negociación", según señaló a iProfesional una fuente con acceso a la mesa política. "Ellos quieren candidatos propios", corroboran en otras oficinas de LLA.

La reforma electoral para suspender o eliminar las PASO es la vidriera para exhibir los acuerdos con gobernadores, pero al no haber consenso en la mesa política sobre el timming y la forma de cerrar con los jefes provinciales, el avance del proyecto en el Senado se dificulta. "Los gobernadores cotizan más alto y los propios, que pensaron que tenían chances de competir, hacen berrinche porque no quieren que los corran", relatan fuentes parlamentarias.

Esto es un problema para Santilli, que tiene la tarea de reunir el apoyo de los gobernadores para la reforma electoral. Bullrich avisó que el "deadline" para votar la ley (en ambas Cámaras) y definir si habrá o no PASO es en diciembre, porque hay una regla no escrita de que los cambios electorales no se hacen en el año de las elecciones y porque la Justicia ya les advirtió al respecto.

Pese a estar en la misma vereda que Bullrich, el mensaje de la senadora también fue para el jefe de Gabinete. Y es que entre ellos también hay una diferencia central: Santilli asegura puertas adentro que los votos para suspender las PASO ya están y solo falta cerrar con los gobernadores, pero ella no ve esa mayoría tan segura en sus charlas directas con los senadores, que son los que votan.

La preocupación por la economía y la posición de Caputo en la mesa política

Además, en ese sector del Gobierno que quiere cerrar acuerdos cuanto antes para dar señales positivas al mercado sobre la estabilidad política del plan económico no todos están en la misma posición. Caputo comparte la postura de Bullrich y Santilli, pero los datos que empiezan a preocupar a la Rosada rumbo a las elecciones son facturables a su gestión.

El riesgo país volvió a superar los 700 puntos, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) avanzó apenas un 0,1% intermensual y mostró una caída interanual de 1,7%, lo que le dio peso a la advertencia sobre un ciclo recesivo, malo para las elecciones. A eso se suma que la pérdida de poder adquisitivo encabeza las preocupaciones de los votantes en todas las encuestas.

Caputo vincula este cuadro de situación con la volatilidad política internacional y otro tanto con la política interna. En ese aspecto, señala el ya famoso "riesgo kuka" y desde allí presiona internamente para cerrar acuerdos y exhibir apoyo y gobernabilidad. Pero todos lo miran a él mientras esperan alguna señal de repunte o algún efecto positivo en el bolsillo de la gente.

Hace tiempo Bullrich advierte por el impacto político de este cuadro de situación. Incluso lo conversó personalmente con Milei en la reunión a solas que tuvieron días atrás en Olivos. "Hay que trabajar fundamentalmente la economía de los ciudadanos", remarcó este jueves.

Milei y Karina, entre la tensión económica, las elecciones y el juego de Bullrich 

El ministro de Economía tiene al menos dos escudos frente a cualquier duda o cuestionamiento interno: uno es la demora de los acuerdos con miras al escenario electoral de 2027 y el otro es, ni más ni menos, el mismísimo Presidente. Milei aseguró hace poco que tiene una relación "simbiótica" con Caputo y mostró así un respaldo total a su gestión.

Por ese motivo la presión por los acuerdos políticos es sobre Milei o, en todo caso, sobre su hermana, que es "El Jefe" de la mesa política y la madrina de los Menem en el Gobierno. En su nueva salida pública, Bullrich dejó un diagnóstico (con tono de advertencia) muy importante en ese sentido, al señalar que "la característica de Milei es que su gobierno es la economía".

Al respecto, la senadora agregó que cuando la situación económica se empieza a poner dura "la gente se inquieta". Por eso pide enfocarse en "la economía de los ciudadanos". En distintos sectores del oficialismo creen que Bullrich le habla a Milei pero también a los "desencantados" del gobierno. Busca cuidar los votos.

En ese marco, la gran incógnita que recorre LLA sigue siendo si lo hace por la reelección de Milei o para preparar su propia candidatura. "Hoy estoy trabajando para que el proyecto llegue con una economía que la gente la sienta", lanzó Bullrich. Es la segunda vez que habla del "proyecto" en forma general y no de Milei.

Los movimientos autónomos de Bullrich son el otro elemento que presiona a los Milei. La senadora evita confirmar si será candidata pero no duda en afirmar que está "preparada para ser presidente". Además habla -siempre en términos generales y en referencia al Gobierno, no a sí misma- de "esperar" para definir cualquier candidatura, "no apurarse" en armar equipos y ver, primero, si habrá PASO o no.

Aunque no confirme una candidatura, está claro que Patricia Bullrich ya no es una voz más y que cuida su perfil como posible alternativa electoral. Niega una candidatura, pero sus declaraciones públicas y sus advertencias hacia adentro del Gabinete se dan al mismo tiempo que suma presión para definir rápido cuál será el sistema electoral y cerrar acuerdos políticos, como si su decisión dependiera de lo que haga el Presidente con esos pedidos.