Aliados y opositores piden a Milei que reconozca a Lula y arregle relación con Brasil
Javier Milei es el único presidente de la región que no reconoció el triunfo de su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones de Brasil, algo que por ahora lo diferencia incluso de sus aliados del PRO y la UCR, que sí cumplieron con la formalidad del saludo atentos a la importancia de la relación bilateral, mientras la oposición trata de aprovechar esa situación en el Congreso.
Milei encabezó una reunión de Gabinete este lunes para restarle importancia al resultado de Brasil, que fue también una derrota para él por su involucramiento directo en la campaña. Del cónclave trascendió que el Gobierno va a esperar los próximos pasos de Flávio Bolsonaro, quien anunció que recurrirá a la Justicia para pedir la "anulación" del balotaje.
Si bien los tribunales de Brasil dieron indicios de que el planteo no tendría una respuesta favorable, Milei no quiere reconocer todavía a Lula da Silva. También quedó a la espera de alguna señal de Donald Trump, que finalmente llegó este lunes por la tarde. Al ser consultado por la prensa, el presidente de Estados Unidos dijo que "parece que es otro fraude electoral" y calificó los comicios como "corruptos".
Trump fue escueto y no ofreció ningún tipo de prueba, pero su declaración le da plafón a Bolsonaro para objetar el resultado y también a Milei para seguir en silencio o incluso volver a meterse en la pelea brasileña y escalar su enfrentamiento con Lula. La incógnita es si los dichos de Trump tendrán otras implicancias o quedará como una más de sus frases "bomba". En cualquier caso, el silencio del libertario lo pone a contramano del resto de los mandatarios.
Santiago Peña (Paraguay), José Kast (Chile), Keiko Fujimori (Perú), Rodrigo Paz (Bolivia) y Abelardo de la Espriella (Colombia), todos ellos agrupados en el mismo arco político-ideológico de Milei, felicitaron al brasileño por el triunfo. La dirigencia local tomó nota de esto y los sectores aliados del Gobierno lo dejaron solo en su desconocimiento del resultado.
Aliados dejan solo a Milei: ¿qué dijeron el PRO y la UCR tras el balotaje de Brasil?
A pesar de sus propias diferencias internas por la relación con el oficialismo, el PRO y la UCR felicitaron a Lula Da Silva y pusieron de por delante el vínculo comercial histórico y estratégico con Brasil, que Milei detonó a fuerza de reiterados insultos al presidente brasileño.
Esa actitud ya preocupaba antes a los aliados y ahora, con la reelección y el reconocimiento regional de Lula, la consideran insostenible. La señal más clara la dio el PRO, al expresar oficialmente que "el resultado de las elecciones presidenciales de Brasil abre una nueva oportunidad para afianzar un vínculo que es histórico y permanente".
"Nuestra relación estratégica es un pilar fundamental que se fortalece con cada nueva etapa democrática", subrayó el partido amarillo, en un rechazo velado al no reconocimiento del resultado por parte de Milei. A su vez, expresó vocación de "trabajar para que el diálogo y la cooperación sean lo que caracterice al vínculo bilateral". Por si no bastara, Macri sumó su propio saludo de felicitación a Lula da Silva por "su cuarto triunfo electoral".
En tanto, la UCR publicó un comunicado en el que saludó "al pueblo brasileño, que en una jornada histórica eligió para un cuarto mandato a Luiz Inácio Lula da Silva", y agregó: "Los radicales estaremos siempre trabajando para seguir fortaleciendo la hermandad entre nuestros países". Si bien el Comité Nacional es presidido por Leonel Chiarella, un dirigente del sector más enfrentado con Milei, fuentes partidarias deslizaron a iProfesional que el reconocimiento "es transversal a distintos sectores".
De hecho, entre los diputados alineados con gobernadores hubo voces críticas de la actitud de Milei, como la de Diógenes González, hombre de los hermanos Valdes, quien señaló que la decisión del pueblo brasileño "debe ser respetada" preguntó "cómo se reconstruye la relación con un país hermano cuando el Presidente de la Nación se ha dedicado a descalificar a quien ha sido electo por voluntad popular".
Picardía de la oposición en Diputados y presión al Gobierno para recomponer relación con Brasil
Ese es el punto que separa por estas horas a Milei de sus principales aliados internos -además de los externos- en lo que refiere a la histórica elección que ganó Lula da Silva. Todos ponen la mira en la necesidad de cuidar la relación bilateral, por la ligazón entre ambas economías (demostrada una vez más con el impacto que la elección tuvo en los bonos y el dólar argentinos) y el vínculo estratégico en el Mercosur.
La oposición, en tanto, quiere molestar al oficialismo con esta situación. El diputado del bloque Provincias Unidas Esteban Paulón presentó un proyecto de resolución para que sea votado por la Cámara baja en sesión, con el fin de expresar "reconocimiento al pueblo de la República Federativa del Brasil por la jornada electoral de segunda vuelta" y "felicitar al señor Luiz Inácio Lula da Silva por su reelección".
Pero el texto también le pide al Poder Ejecutivo que "en ejercicio de sus competencias en materia de relaciones exteriores, exprese públicamente su reconocimiento al resultado electoral, felicite al pueblo brasileño y al presidente reelecto, y realice, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, las gestiones diplomáticas que estime pertinentes para fortalecer el diálogo político e institucional con la República Federativa del Brasil".
Al presentar el proyecto en sus redes sociales, Paulón sostuvo que "reconocer la derrota es de buena gente", destacó el saludo de los demás presidentes a Lula e ironizó: "Milei sigue en silencio, pero vamos a ayudarlo". En efecto, se trata de una picardía política porque el proyecto de resolución no tendrá efecto práctico alguno. Sin embargo, puede ser molesto para el oficialismo si el resto de los opositores decide empujar este tema.
El peronismo celebró el triunfo de Lula sobre Bolsonaro por razones obvia sde identificación ideológica y polarización electoral, y también presiona a Milei para recomponer la relación, por lo que no dudaría en apoyar una declaración de ese tipo, pero si el proyecto llegara al recinto obligaría también al PRO, la UCR y bloques provinciales a decidir si lo acompañan o no.
La picardía de la oposición pasa por ver si La Libertad Avanza queda en soledad en este tema. Saben que el PRO, la UCR y otros no apoyan la agresividad de Milei contra el presidente del socio comercial más importante de la Argentina, pero quieren tratar de tensar aún más la relación entre el oficialismo y sus aliados. Además, exponer esa diferencia directamente en el recinto tendría más impacto mediático.
Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei decide esperar a ver cómo sigue la pelea que anunció Bolsonaro en la Justicia, que se apoya en la extensión del horario de votación y la suspensión momentánea del conteo de votos, y aguarda por alguna señal de Estados Unidos. El triunfo de Lula da Silva también fue un revés para Trump, cuyas reacciones son impredecibles pero sirven siempre de guía para el libertario.