DESAFÍOS FINANCIEROS

¿Otro verano caliente para el dólar?: por qué analistas prevén meses de tensión cambiaria

Frente a un fenómeno que se repite de manera estacional, expertos advierten sobre la delicada situación de las reservas. Qué puede hacer el Gobierno
FINANZAS - 08 de Enero, 2021

En la City comienza a barajarse las distintas alternativas que tiene el Gobierno a mano para pasar el verano de la mejor forma posible, para no sobrepasar algún obstáculo financiero.

En este sentido, acaba de publicarse un informe de Invertir en Bolsa (IEB), en el que se detalla el escenario que debe afrontar el Ejecutivo en estos meses y cuáles son los caminos que puede tomar.

"Mientras que las autoridades políticas están preocupadas por la aceleración de casos positivos de Covid-19 y comienzan a analizarse restricciones a la movilidad entre ciertos horarios, el mercado tiene sus propias preocupaciones", comienza el escrito de Norberto Sosa, director de IEB.

Al respecto, afirma que se genera un "combo desafiante" con la caída estacional de la demanda de dinero que se registra cada comienzo de año, a lo que se le agrega el aumento del financiamiento al Tesoro desde el Banco Central, que se evidenció en diciembre.

Para tener una idea del contexto, el escrito cita que luego de las medidas del 15 de septiembre pasado, que generaron un "fuerte impacto negativo en todas las variables financieras, el equipo económico bajo la conducción del ministro de Economía fue logrando tranquilizar a los denominados dólares alternativos", que son el MEP o Bolsa y el contado con liquidación.

En cuanto a la negociación con los agroexportadores, en especial los aceiteros, se considera en el informe de IEB que "finalmente logró sus frutos".

Es decir, el ritmo de liquidación diaria de divisas superó al promedio de los últimos años desde octubre a diciembre, cambiando el comportamiento que se había observado a partir de febrero del año pasado.

El ingreso de dólares de agroexportadores fue más alto que el previsto, en los últimos meses del año pasado, algo que tranquilizó al BCRA.

Además, sostiene que, paralelamente, el resultado neto de las compras y ventas de reservas del BCRA lograron ir revirtiendo la sangría que se generó en septiembre, alcanzando un acumulado positivo en diciembre.

"Para aquellos que esperaban un fin de año conflictivo, la realidad es que el clima mejoró significativamente con respecto a septiembre. Sin embargo, según nuestras estimaciones, la situación patrimonial del BCRA sigue siendo delicada y las reservas netas líquidas seguirían en el terreno negativo", alertan desde IEB.

Por otro lado, en el mercado se estima que parte de la calma en los precios de los dólares alternativos se debió a la intervención de organismos públicos, lo cual colaboró en el proceso de invertir la curva de los bonos denominados en dólares.

Un tenso verano 2021

En cuanto a la situación actual, Sosa afirma que, por motivos estacionales, históricamente se genera un pico en la demanda real de dinero hacia fines de año, mientras que entre febrero y marzo suelen destacarse las principales caídas de la misma.

"Esto ha generado dolores de cabeza a varios presidentes del Banco Central, que tuvieron que subir agresivamente tasas durante el primer tramo del año o soportar aceleraciones en los ritmos devaluatorios del tipo de cambio", detalla.

A este fenómeno que se repite todos los años, se suma que el Tesoro necesitó un mayor nivel de financiamiento desde el organismo monetario en el tramo final del año, que en diciembre fue de unos 255.000 millones de pesos.

Ya pensando en el corriente 2021, el aspecto positivo para afrontar el verano, según los especialistas de IEB, es que "afortunadamente" este combo no viene acompañado por vencimientos de deuda en pesos "tan abultados" como los que se registraron en noviembre y diciembre del año pasado.

"De esta manera, una válvula de escape que podría utilizar el equipo económico es intentar hacer una colocación de deuda que supere los vencimientos, y de esa forma esterilizar lo emitido y morigerar las presiones sobre el tipo de cambio", sostiene el informe.

Así, a diferencia de lo ocurrido en noviembre y diciembre, donde el Tesoro tuvo que soportar un fuerte nivel de vencimientos equivalente a $750.000 millones ($385.500 millones en noviembre y $365.300 millones en diciembre), tanto enero como febrero son "menos desafiantes en este terreno".

Es que en los primeros dos meses del 2021 se estiman vencimientos aproximados por $450.000 millones, donde se debería abonar $205.000 millones en enero y $248.000 millones en febrero.

Los obstáculos que deberá afrontar el Ministro de Economía Martín Guzmán se vincularán al financiamiento del Tesoro.

La conclusión de los analistas de IEB es que la coyuntura argentina es como "una carrera de vallas".

"El hecho de haber podido cerrar el 2020 con cierta tranquilidad financiera, sólo habilita para poder 'seguir participando' y encarar la nueva valla que constituye el desafío financiero del verano, al cual le seguirá la valla del cierre del acuerdo con el FMI", finaliza.

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