El coloquio paralelo de IDEA: las mesas cerradas de los grandes empresarios

Mientras los discursos ocupan el escenario principal, IDEA reservó otro ámbito para reunir a dirigentes con los máximos ejecutivos de las empresas
El coloquio paralelo de IDEA: las mesas cerradas de los grandes empresarios

El 62° Coloquio de IDEA tiene este jueves otra agenda que se desarrolla lejos del escenario principal y con muchos menos participantes.

Se trata de los almuerzos reservados que la propia organización armó para sentar a referentes políticos con los máximos ejecutivos de las compañías que patrocinan el encuentro empresario.

IDEA bautizó formalmente ese espacio como "Almuerzo con la dirigencia" y estableció condiciones que lo diferencian del resto de las actividades del Coloquio con el objetivo formal de generar un encuentro con referentes políticos para el diálogo y el networking estratégico.

Sólo pueden participar los número uno de las empresas patrocinantes que hayan recibido la correspondiente asignación. Las condiciones de acceso son:

  • La invitación es personal e intransferible
  • El CEO convocado ni siquiera puede mandar a otro ejecutivo en su reemplazo
  • Pertenecer a una empresa patrocinante de IDEA 2026
  • Ser su máxima autoridad ejecutiva
  • Recibir la asignación correspondiente

Es una suerte de coloquio paralelo dentro del propio Coloquio a pesar de que no se trata de una reunión organizada por afuera de IDEA, sino de una actividad incorporada al esquema de networking de esta edición y diseñada específicamente para vincular a quienes conducen algunas de las principales compañías con referentes de la política.

Este jueves, esa agenda reservada tiene dos protagonistas aunque la principal es Patricia Bullrich, senadora nacional por la Ciudad de Buenos Aires, quien tiene previsto encontrarse con ejecutivos después de su presentación pública, mientras que Hernán Lacunza, exministro de Hacienda de la Nación, encabeza otro de los encuentros con empresarios.

Del escenario a una mesa cerrada

El caso de Bullrich muestra las dos dimensiones que tiene el Coloquio porque la senadora llega primero al escenario principal para hablar ante el conjunto de los asistentes.

Su presentación tuvo como eje la agenda del Senado y luego se trasladó a un almuerzo mucho más reducido con máximos ejecutivos en donde su presencia adquiere mayor relevancia porque esta edición quedó atravesada por la Argentina Week de París hacia donde se trasladó casi todo el gobierno de Javier Milei.

En este caso, IDEA establece expresamente que se trata de una experiencia para los "#1 de empresas Patrocinantes de IDEA 2026" con el objetivo formal de generar un encuentro con referentes políticos para el diálogo y el networking estratégico.

Por eso, pagar la inscripción al Coloquio tampoco garantiza el acceso a pesar de que la matrícula de esta edición cuesta $3,15 millones para las empresas socias de IDEA y $6,75 millones para las no socias.

Ese costo incluye las sesiones plenarias, coffee breaks, dos cenas y una actividad especial de networking, entre otros servicios, pero el almuerzo está reservado a los máximos responsables de las empresas patrocinantes convocados específicamente para esa actividad.

La existencia de esas mesas muestra otra dimensión del Coloquio que todos los años concentra empresarios, CEOs y dirigentes, pero sus distintos ámbitos tienen diferentes condiciones de acceso.

Las sesiones plenarias constituyen el espacio general; las actividades de networking reducen ese universo y el almuerzo con dirigentes agrega todavía un filtro más: pertenecer a una empresa patrocinante, ser su máxima autoridad ejecutiva y recibir la asignación correspondiente.

Bullrich y Lacunza llegan a esos encuentros en una edición en la que IDEA puso en discusión una agenda de largo plazo vinculada con estabilidad, competitividad, inversión y desarrollo.

Lo que dejaron dicho antes de sentarse a la mesa

Los almuerzos reservados no encontraron a sus protagonistas sin posiciones públicas previas. Patricia Bullrich llegó a la mesa con los empresarios después de exponer ante el auditorio del Coloquio, mientras Hernán Lacunza ya había participado de las conversaciones políticas que atravesaron el encuentro y había dejado definiciones durante su paso por IDEA.

Bullrich concentró su presentación en la agenda política y legislativa y, antes del encuentro cerrado, también se refirió a las condiciones que enfrenta el sector privado. Entre sus definiciones puso sobre la mesa la competitividad y las dificultades que generan una infraestructura y un "costo argentino" superiores a los de otros países.

La senadora también vinculó la continuidad de las reformas con el escenario que se abrirá después de 2027, marcando un horizonte político de largo plazo para las transformaciones en curso.

Lacunza también tuvo actividad pública durante el Coloquio. El exministro de Hacienda participó del encuentro desde la primera jornada y una de sus intervenciones registradas tuvo como referencia la exposición del expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou, cuya experiencia de estabilidad política y económica fue uno de los casos internacionales elegidos por IDEA para discutir el horizonte argentino.

Lacunza elogió públicamente a Lacalle Pou durante su paso por el Coloquio. Después quedó previsto su propio encuentro reservado con empresarios, separado del que protagoniza Bullrich.