Finanzas

Las diez razones de por qué el dólar blue "se cansó" de subir y ahora "reposa" en un nivel cercano a los $6,20

09-10-2012 Luego de la furia inicial desatada por la implementación del cepo cambiario, que disparó a la demanda e impulsó su cotización a valores muy elevados, de un tiempo a esta parte varios factores están jugando para que trate de encontrar su nivel de equilibrio. La opinión de los expertos
Por Rubén Ramallo
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"El que apuesta al dólar pierde". Esta frase es, quizás, una de las más recordadas de la historia económica argentina. No por tratarse de una profecía que luego se cumpliría sino justamente porque sucedió todo lo contrario.

Tras los dichos del ministro de Economía de aquel entonces, Lorenzo Sigaut, la cotización del billete verde se desbocó en cuestión de días, producto de una devaluación inicial del orden del 30% a la que le siguieron otras de diferente magnitud.

Paradójicamente, y a diferencia de lo ocurrido en aquel entonces, en estos días el mercado tiene la sensación de que se está en la dirección de convalidarla, al menos en el corto plazo y para el dólar paralelo.

En efecto, si se compara el último precio -que ronda los $6,20 e incluso algo menos- con el máximo alcanzado el pasado 18 de julio ($6,74), se observa una caída del orden del 8% en menos de tres meses.

En otras palabras, pasado ese período de fiebre por el billete azul, la tensión comenzó a ceder y, poco a poco, el dólar informal fue encontrando una nueva franja en la cual moverse.

"La suba se había dado de manera muy rápida porque el público salió a comprar y el mercado no estaba del todo armado. Ahora se estabilizó", observa Fausto Spotorno, economista de Orlando Ferreres y Asociados.

Pero, desde un tiempo a esta parte, "la sobreoferta de dólares hizo que el precio cayera con fuerza", agrega.

"Al menos por ahora, la gente se muestra poco predispuesta a pagar un dólar mucho más caro", comenta un analista de la city porteña.

Cabe apuntar, además, que para los que piensan en "blue", su precio actual es similar al vigente en los primeros días de julio.

No obstante, cabe recordar que -mirando la película y no la foto de estos días- su cotización trepó un 30%, con altibajos, desde que se instaurara el cepo cambiario, superando a muchas alternativas de inversión.

¿Por qué perdió fuerza?
Los analistas consultados por iProfesional.com señalan que en estos días están confluyendo diversos factores que explican la actual "calma" del mercado.

Entre ellos se pueden mencionar:

"Luego de algunos altibajos, el tipo de cambio paralelo se ha mantenido prácticamente estable en estas semanas, oscilando en un rango muy pequeño. Así, la brecha con el oficial se ha ido achicando lentamente", indica Mariano Lamothe, gerente de abeceb.com.

"En un escenario donde el precio en el mercado informal se mantenga estable como en las últimas semanas, crece el incentivo para quedarse en moneda local a una tasa de interés lentamente en ascenso", agrega Lamothe.

Francisco Uriburu, analista de Bull Markets señala: "Hay tranquilidad en este circuito mientras los valores del contado con liquidación se mantengan en los niveles de la semana pasada".

El analista Jorge Compagnucci, de Fénix Report, indica que el amesetamiento se da porque "el valor oficial comenzó a acelerar la suba y se va acercando a los $4,90".

Desde una entidad bancaria, un ejecutivo que prefiere el off the récord agrega: "A $4,70 Argentina es un país caro, pero a $6,20 es muy barato. Por eso, quienes tienen dólares aprovechan algunas oportunidades de compra".

El reciente pago de la renta del Boden 2015 también contribuyó a incrementar en parte la oferta en este circuito. De hecho, no se dieron reinversiones masivas en dichos bonos.Al respecto, desde la city señalan que buena parte de los inversores decidió mantenerse líquido. Es decir, quedarse con los billetes, en tanto que otro grupo optó por encontrarle otro destino a su dinero, ya sea el circuito no oficial o el mercado de bonos.

Y los expertos señalan que buena parte de los tenedores decidió mantenerse líquido. Es decir, quedarse con los billetes, en tanto que otro grupo optó por encontrarle otro destino a su dinero, ya sea el circuito no oficial o el mercado de bonos.

A ello se suma la tendencia iniciada a fines de septiembre, que es la del "wait and see" hasta ver qué sucede en Europa, el eventual rescate a España, y cómo evoluciona la economía de los EE.UU.

En cuanto a la situación puntual de las empresas, los analistas coinciden en afirmar que muchas de ellas se vieron a obligadas a desarmar posiciones en moneda extranjera, ante la necesidad de afrontar pagos en pesos, en un contexto en el que se observa cierto estiramiento de la cadena de pagos y caída en los niveles de ventas.

"Antes que le reboten un cheque prefieren cubrir la cuenta vendiendo dólares", señala un "cuevero" en relación con la actitud que toman algunas compañías.

"En las cuevas el rechazo de valores sigue siendo mínimo, en general se cubre con ventas de billetes", sostiene.

Ignacio Valdez, del Mercado de Valores de Rosario, asegura que el blue está perdiendo terreno, si bien no se arriesga a decir si su precio bajará mucho más.

"No me atrevería a decir cuánto. Ahora es un mercado más chico que el de antes, pero esto es una cuestión circunstancial", afirma.

En su visión: "Las previsiones sobre un mayor ingreso de dólares y un menor pago de deuda les quita miedo a los inversores. En seguida se ajusta para abajo en volumen y precio".

"A ello se suma que ahora le están abriendo el cepo a los grandes compradores de blue, que son muchos importadores. Esto ayuda a que la cotización baje", explica.

¿Qué puede ocurrir de aquí en más?
"En un contexto de alta emisión monetaria, donde no se sabe el punto exacto del equilibrio en el tipo de cambio, comprar la divisa estadounidense en el orden de los $6 no parece que sea un mal negocio", afirma Valdez.

Es que según su opinión, "en tanto no se tomen medidas para controlar la inflación, el dólar seguirá siendo ese bien barato para refugiarse de la suba de precios".

¿Esta tendencia a la baja llegó para quedarse? Los analistas no lo ven así. Argumentan que esta "primavera" podría comenzar a disiparse en la medida en que se avance hacia fin de año.

Señalan, como principal motivo, el incremento de la demanda en la previa a las vacaciones y, además, la mayor cantidad de pesos que se volcarán a este circuito por el medio aguinaldo.

Toman como referencia lo ocurrido en el mes de julio, cuando escaló a valores cercanos a los siete pesos.

El economista Tomas Bulat ve al billete blue oscilando en la franja de los $6,20 a los $6,30 en esta época de menor demanda.

"Para fin de año mi visión es que se ubicará en los $7. Es decir, trepará un 10% respecto de su cotización actual", agrega.

En la perspectiva de los expertos, más allá de los altibajos, es un activo más que sigue a la inflación como el resto. Y no hay razones para que a mediano plazo se mantenga en el actual nivel.

No son pocos en la city los que especulan, quizá con cierta anticipación, de que el Gobierno tratará de que su valor no se dispare, y para ello buscará flexibilizar y mantener aceitado el circuito importador.

También están los que "olfatean" que "alguien" está tirando billetes a este mercado -vía alguna entidad amiga- para así lubricar el circuito y que el tan observado blue frene su derrotero alcista. 

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