Tecnología
Samsung revela ahora el Galaxy S8, su máxima apuesta del año
29-03-2017 Anuncia las características de su nuevo teléfono insignia, con el que busca superar las consecuencias del escándalo por las baterías explosivas del Note 7
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A las 12.00, hora argentina, Samsung inició en el Lincoln Center de la ciudad de New York la presentación del Galaxy S8, su nuevo teléfono móvil insignia, su máxima apuesta del 2017 para que el mercado se olvide del fiasco del Note 7, retirado de circulación el año pasado por sus baterías incendiarias.

Se conocen casi todos los detalles de su potencia, su diseño y sus novedades de software desde hace meses. Por si esto fuera poco, también se empezaron a filtrar imágenes y vídeos del teléfono, por lo que no queda demasiado para la imaginación de cara a un anuncio tan importante para la compañía.

La culpa es de Evan Blass, un especialista del mercado de telefonía móvil que en su perfil en Twitter publicó información y fotos del Galaxy S8.

Está confirmado por varias fuentes y por las imágenes filtradas por la propia empresa que el Galaxy S8 se sumará a la moda de lanzar un móvil y una versión más grande del mismo.

Por un lado, estará el Galaxy S8, con una pantalla de 5,7 pulgadas; y el Galaxy S8+, que quizás se pronunciará como Plus y que tiene una pantalla de 6,2 pulgadas.

Su formato no será de 16:9, como hasta ahora eran la mayoría de teléfonos; sino que se estira hasta lo que las empresas llamaron 18:9 y que el resto del mundo conoce como 2:1.

En otras palabras, será una pantalla mucho más larga que ancha y, a la hora de ver contenido multimedia, tendrá bordes negros en los laterales.

¿Cómo hará Samsung para meter semejantes pantallas en un móvil sin hacerlo enorme? Haciendo que el cuerpo del teléfono apenas tenga bordes alrededor de la pantalla.

Para empezar, no tiene bordes laterales porque se integró el concepto de los Galaxy Edge en ambos modelos del teléfono. Y además, siguiendo la moda iniciada por el Xiaomi Mi Mix y continuada por el LG G6, los marcos por arriba y por abajo son mínimos.

Hay hueco suficiente para una cámara de "selfies" y para algunos sensores de infrarrojos, pero en la parte inferior no habrá botón: este se ha trasladado a la parte trasera, donde ejerce junto a su cámara de lector de huellas dactilares, entre otros usos, como sucede con los Mate 8 y 9 de Huawei. Por todo ello, el nuevo teléfono de Samsung es quizá uno de los móviles con el diseño más interesante en los últimos años.

Está previsto que el Galaxy S8 cueste 800 euros y que el S8+ valga 900 euros en sus configuraciones estándar, si es que tiene otras.

Es un secreto a voces que integrará el potentísimo Snapdragon 835 de Qualcomm, un procesador anhelado por otras compañías.

Será el primer móvil del mercado en llevar este potentísimo procesador, aunque sólo en EEUU, China y Japón. El resto del mercado tendrá el Exynos 8895 en su interior. Además de potencia, este nuevo cerebro tiene unos componentes pensados para la inteligencia virtual.

No está claro si Samsung lo usará para potenciar su asistente virtual, Bixby, anunciado el martes de la semana pasada y será una pieza crucial para el desarrollo de software dentro de Samsung.

Está previsto que el Samsung Galaxy S8+ tenga una cámara trasera de 12 megapíxeles, otra para selfies de 8 megapíxeles, 64GB de almacenamiento como mínimo y 4GB de RAM.

No se han filtrado datos fiables sobre el tamaño de la batería ni sobre la resolución del dispositivo, aunque se rumorea que la batería no será demasiado grande y que la resolución de la pantalla podría llegar hasta los 2960x1440 píxeles.

Samsung permitirá que los usuarios conecten el Galaxy S8 a una pantalla externa a través de un dock para poder usarlo a modo de computadora en miniatura. El soporte se llamaría DeX y tiene un concepto similar al Continuum de Windows 10 en móviles.

Parece que el soporte puede sacar imagen a 4K y 30fps, tendrá dos puertos USB, conexión a Internet por ethernet y costaría alrededor de 150 euros.

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