24.04
Buenos Aires, Argentina.
Última actualización 01.45 hs
Afirman que un nuevo recargo al "dólar tarjeta" es sólo cuestión de tiempo
30-05-2013 Se dispuso un "cerrojo" a productos importados y, pese a ello, el saldo comercial se desploma. Se prohibió la compra de billetes para atesoramiento y, aun así, el BCRA se desangra en reservas. Tiempo de descuento al "subsidio" de paquetes turísticos. Las nuevas restricciones a agencias
Última actualización: 30/05/2013 7:05:00 am

El Gobierno parece no estar encontrándole la vuelta al problema de la falta de divisas.

Por un lado, pese a que la lluvia de sojadólares entró en terreno positivo, con liquidaciones por u$s9.600 millones en lo que va del año, unos u$s330 millones más que en el mismo período del 2012, el Banco Central no para de perder reservas, en un nivel que perforó largamente el piso de los u$s39.000 millones.

Paralelamente, pese al fuerte "cerrojo" a las importaciones que viene implementando Guillermo Moreno, días atrás se conoció que el superávit comercial no para de "desangrarse": durante el primer cuatrimestre, acumuló un desplome del 43%.

Así, a la vista de la mala perfomance que están experimentando estas dos variables (reservas y superávit), la obsesión oficial por captar la mayor cantidad de los dólares que ingresan a la plaza doméstica, cobra aun más fuerza.

Con esta preocupación latente es que el Gobierno viene profundizando su política de "raspar la olla". 

Fue así que, semanas atrás, el Ejecutivo lanzó el polémico blanqueo, que tiene como objetivo "seducir" aunque sea a una porción de los miles de millones de dólares no declarados en manos de argentinos.

No conforme con ello, en los últimos días el Banco Central volvió a atacar el uso de plásticos en el exterior, limitando aun más las extracciones de efectivo, una vía por la cual se estimaba que este año podían llegar a fugarse unos u$s1.000 millones.

Así las cosas, ni la súper cosecha, ni el cerrojo de Moreno están logrando traer algo de tranquilidad al creciente problema cambiario. Y es en este contexto en el que empresarios del sector turístico anticipan que la aplicación de un nuevo recargo a la compra de paquetes y aéreos con destino al exterior es "sólo una cuestión de tiempo". 

Algunos creen que, por motivos electorales, se anunciará después de octubre. Otros, sostienen que la situación es tan acuciante que la medida llegará antes, dado que hasta ese mes falta una "eternidad".  

En concreto, directivos de numerosas agencias de primera línea, confiaron a iProfesional que en la industria ya están empezando a hacerse a la idea de que el llamado dólar turista ($6,30, que resulta de agregarle un cargo extra del 20% al tipo de cambio oficial), será "remarcado" con otros 20 puntos, de manera que éste pase a ubicarse un 40% por encima del valor fijado por el BCRA.

"Pese al récord de liquidación de divisas por la soja, el Banco Central no puede recomponer reservas. Además, la ´factura´energética que tiene que pagar el Gobierno es cada vez más elevada. Todo esto llevará inevitablemente a más y más restricciones. La medida concreta que primero van a tomar seguramente es elevar el recargo a la compra de pasajes y gastos en el exterior con tarjeta, que actualmente está en el 20%", aseguró el economista Agustín Monteverde, en diálogo con este medio. 

Sin embargo, el analista fue más allá al asegurar que "esto es apenas la primera parte. Es un camino hacia nuevas medidas de control cambiario. El siguiente paso que podría darse es ir hacia un desdoblamiento pero ya de manera oficial. De modo que las operaciones turísticas pasen a moverse con un dólar de referencia más elevado"

"Este subsidio al turismo en el exterior es insostenible para el Gobierno. En algún momento va a intentar suprimirlo. Puede ser antes o después de octubre. Pero es el camino que va a tomar", recalcó. 

Una estrategia ineficaz
Para los expertos, el intento del Ejecutivo de desalentar la salida de argentinos con estos recargos -que se pueden descontar de Ganancias y Bienes Personales, pero que finalmente muy pocos terminan por solicitar- no llegó a tener éxito: cuando apenas se aplicó la medida en marzo, el "blue" comenzó su rally alcista, llegando a establecerse una brecha de casi el 70 por ciento en el pico récord del informal. 

El problema para el Gobierno es que los argentinos, a la hora de decidirse a viajar al exterior, no se fijan cuán caro está el dólar turista comparándolo con el tipo de cambio oficial, sino que la "cuentita" mental que suelen realizar es cuán barato se encuentra en relación con el paralelo.  

Y si bien en los últimos días el blue inició un proceso de relativa estabilización, cotizando en el orden de los $8,90, los expertos consideran que la brecha existente con el dólar turista (41%) todavía es un aliciente a continuar adquiriendo paquetes para cruzar la frontera y aprovechar lo que en el sector se considera un tipo de cambio "subsidiado".

Incluso, los crecientes rumores de que el Gobierno está ultimando detalles para darle una nueva estocada a la venta de paquetes y aéreos fronteras afuera -elevando el 20% de recargo extra a un 40%-, tampoco ayudan a la estrategia de cuidar las divisas, ya que no hicieron más que acelerar la venta anticipada de paquetes y aéreos internacionales.

"Estamos operando entre un 15 y un 20% por encima del año pasado. Se están acercando las vacaciones de invierno y quienes piensan en viajar al exterior están tratando de adelantar lo máximo posible las compras. Algunos, incluso, temiendo que un nuevo recargo pueda ser retroactivo, ya realizaron sus compras en marzo, apenas debutó la tasa extra del 20%", aseguró el presidente de una agencia de turismo con tres locales en Capital Federal y un portal de ventas online.

Las estadísticas incluso hablan de subas mayores: según datos del Estudio Broda, en lo que va del año las compras con tarjeta y la adquisición de pasajes y contratación de hoteles en el exterior sumaron unos u$s3.500 millones, casi un 70% más que en el mismo período del año pasado. 

En la misma línea, datos del BCRA muestran que el "tarjeteo" sigue a todo ritmo: a mediados de mayo, el saldo por compras fronteras afuera fue de cerca de u$s470 millones, un 50% más que el promedio registrado en enero último y un 46% superior al nivel del mismo mes del año pasado.

El nuevo objetivo: acercar las puntas 
Con un blue que ahora se mueve en el orden de los $9, en el Gobierno ven con buenos ojos avanzar en una nueva medida tendiente a restringir el acceso a paquetes y aéreos a un tipo de cambio "subsidiado".

De cara a las vacaciones de invierno -una de las "temporadas altas" para la industria turística y el segundo momento del año en el que más divisas se fugan por este concepto-, desde el sector turístico aseguraron que hay funcionarios que pugnan por anticiparse a muchos de los argentinos que todavía no realizaron la compra de un paquete o de aéreos.

La idea sería aprovechar el nivel actual del blue para llevar el recargo al 40% y así achicar la brecha entre el paralelo y el "dólar turista" a niveles sustancialmente bajos en comparación con el escenario de hace un par de meses.

A modo de ejemplo, de aplicarse finalmente la suba de 20 puntos adicionales y mantenerse iguales el resto de las variables, la diferencia con el informal pasaría de un 41% a un 21%.

"Si el Gobierno llegase a avanzar con una medida de esta naturaleza antes de las vacaciones de invierno y la brecha se mueve en esos niveles, entonces sí se podría esperar, en un primer momento, una menor salida de turistas", aseguró el directivo que pidió off the record. 

Claro que, para los expertos, de mediar una nueva medida restrictiva, el "blue" difícilmente siga por debajo de los $9. 

"Al Gobierno no le funcionará imponer nuevas restricciones para desalentar el turismo en el exterior. Le es mucho mejor negocio tratar de mantener bajo el blue, porque subir la tasa del dólar turista generaría más ruido en un mercado de por sí complicado, con lo cual se terminaría fogoneando el alza del paralelo y se podría entrar en un nuevo círculo vicioso", aseguró en diálogo con iProfesional Marina Dal Poggetto, economista del Estudio Bein.

Por su parte, el analista Gabriel Caamaño Gómez, del Estudio Ledesma, recalcó que "el Ejecutivo no tuvo mucho timing hasta ahora al aplicar este tipo de iniciativas. Cuando fijó el recargo del 20%, antes de Semana Santa, el paralelo se disparó y pasó de $7,60 a $8,60 en un puñado de días".

"La experiencia ya demostró que cualquier instrumento tendiente a restringir el acceso al dólar o a bienes y servicios dolarizados lo que termina generando es un incremento del informal", recalcó el experto.

En este sentido, el economista destacó el hecho de que, tras algunos días de apaciguamiento del paralelo, éste se "reactivó" y volvió a la senda alcista apenas se conoció la reciente decisión de limitar la extracción de dólares a través de cajeros en el exterior, produciéndose en el mercado informal un repunte que lo llevó de los $8,43 a los 8,89 actuales en esta última semana. 

El "cepo" silencioso al turismo
La estrategia oficial de desalentar la "fuga" de dólares por viajes al exterior, sin embargo, no sólo opera a nivel de los turistas. Por el contrario, desde marzo el Gobierno viene desplegando una batería de medidas que tienen como objetivo limitar el accionar de las agencias. 

Así fue como, por ejemplo, desde hace un par de meses el BCRA comenzó a "retacear" la entrega de divisas al tipo de cambio oficial a algunas empresas que comercializan paquetes y aéreos en la Argentina.

Y como esas divisas son fundamentales para que éstas las giraren al exterior y les paguen a los proveedores, algunas compañías sufrieron demoras a la hora de cerrar operaciones.

No sólo eso. En este último tiempo, el Gobierno dio un paso más: ya no le permite a las agencias de turismo emitir pasajes de tarifas económicas cuyas rutas tengan inicio fuera de la Argentina.

"Esto implica que, ahora, una persona radicada en el país no puede comprarle un ticket desde aquí a un familiar o amigo en el exterior para que éste venga de viaje", explicó un reconocido operador del sector.

Incluso, el empresario destacó que la medida oficial va más allá, dado que también se prohibió a las agencias emitir pasajes para vuelos que no contemplen a la Argentina como punto de partida o de llegada.

Al respecto, la fuente que pidió estricto off the record, destacó a iProfesional que, "para aprovechar la diferencia con el blue, había agencias de otros países que arreglaban con un operador local para que éste, desde Buenos Aires, emitiera pasajes, por ejemplo, para la ruta Bogotá-Miami Miami-Bogotá.

El empresario aseguró que "el Gobierno venía detectando que este tipo de maniobras habían crecido muchísimo y por eso decidió prohibir reservas de pasajes de clase económica originados en el exterior pero emitidos desde Buenos Aires". 

A continuación, un comunicado redactado por un directivo de Air France dirigido a las distintas agencias de turismo con las que la aerolínea opera:

En la misma línea, la comunicación que se enviara, también vía correo electrónico, desde la empresa United:

De cara a eventuales nuevas medidas, Tomás Ryan, ex presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (Aaavyt) y titular de Ryan´s Travel, aseguró que "la balanza sectorial va a continuar siendo negativa. Porque por más que se aplique un nuevo recargo, se va a continuar subsidiando a quienes pasean por el exterior".

Para el empresario, la contracara de este fenómeno es que "cada vez vienen menos turistas a la Argentina por el atraso cambiario. Basta ver los números del INDEC".

Incluso, según Ryan, "el efecto de la cotización blue no ayudará mucho a compensar la menor llegada de extranjeros al país. El mercado marginal alienta a que algunos uruguayos crucen la frontera y vendan sus dólares en el paralelo, pero los europeos, estadounidenses y hasta los brasileños, contratan en general todo desde sus países, a un tipo de cambio que les resulta cada vez más caro".

El empresario recalcó así que "casi ningún turista se lanza a la aventura, sin haber reservado de antemano hotel, aéreos o auto. Y si cambian dólares, muchos de ellos lo hacen en los hoteles, a un tipo de cambio muy lejos del blue, no van por Florida buscando arbolitos".

Por su parte, Caamaño Gómez destacó el hecho de que "no debemos olvidar la inercia inflacionaria en el plano doméstico: por más que se fije una eventual tasa extra del 40%, los precios y tarifas de los destinos turísticos dentro de la Argentina se seguirán encareciendo. Por lo tanto, cuando lleguemos al verano, cualquier recargo que hayan aplicado para hacer menos competitivo a las plazas internacionales, se habrá diluido considerablemente".

@iProfesional en Twitter