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Viernes 06 de Febrero de 2015 08:39:00

Cómo incorporar las redes sociales en el aula y potenciar el desarrollo de la inteligencia cultural

06-02-2015 Un estudio de la escuela de negocios mexicana EGADE ofrece consejos claros sobre las reglas para usar estos medios como herramienta didáctica

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La inteligencia cultural es una de las habilidades que hoy cotizan más alto en el mundo empresarial, sobre todo en las multinacionales en las que los directivos se desempeñan con equipos globalizados. 

Esta competencia se define como la posibilidad para funcionar efectivamente en un ambiente multicultural. "Desarrollar esta competencia ayuda a planear, monitorear y trabajar efectivamente en ambientes de diferentes culturas, y brinda una capacidad de rápida adaptación. Esto es vital para la realización y cierre de negociaciones a nivel mundial", afirmó la doctora Olivia Hernández Pozas, profesora asociada de EGADE Business School.

Según esta experta, una de las formas en las que esta habilidad puede ser potenciada desde las aulas en las que se forman estos ejecutivos, es a través de las redes sociales aplicadas como herramienta didáctica.

Hernández subraya su potencial para extender contenidos manejados en clase con sucesos o eventos relevantes y actuales, para conectar a los alumnos con expertos de todo el mundo con quienes pueden comparar y agregar conocimientos y prácticas, así como para extender conversaciones y debatir en estas plataformas incluso cuando no hay tiempo en clase. 

"También permiten que no sea solamente el profesor el que sugiera los contenidos útiles, sino también los alumnos o cualquier otro participante en la red. Realmente se construye una comunidad en la que todos aprendemos de todos", agregó la profesora de la escuela de negocios del Tec de Monterrey.

De acuerdo a su experiencia y a métricas implementadas en un estudio realizado durante un año sobre esta temática - que fue publicado en diciembre último en el libro "The Palgrave Handbook of Experiential Learning In International Business" (Palgrave Macmillan)-, el uso de redes sociales dentro de actividades con diseño instruccional en el aula generó resultados positivos en el desarrollo de la Inteligencia Cultural en sus alumnos, afirmó la experta.

"Revisas noticias de eventos internacionales en donde encuentras casos de éxito o fracaso que te permiten abrir una discusión sobre cuál podría ser el comportamiento más inteligente culturalmente. El mismo profesor, como experto en un campo de estudio, identifica contenidos relacionados a tu curso, los revisa cuidadosamente y los lleva al aula para ejemplificar prácticamente los temas de la clase", argumentó.

Claves para una implementación exitosa
Si bien el uso de redes sociales ha trascendido del ámbito personal y social al de negocios -principalmente en las áreas de branding y mercadotecnia-, este sigue siendo visto con cierto escepticismo en el ámbito académico.

"De ahí lo innovador. ¿Cómo mantienes la credibilidad al utilizar redes sociales en el aula? La clave está en manejar una conversación con los mismos principios en las redes que cara a cara. Por ejemplo: demostrar maestría en los temas, cuidar tus fuentes, apoyarte en comunidades reconocidas, y cuidar el lenguaje respetuoso para no ofender a personas ni comunidades", explicó Hernández a través de un comunicado del TEC de Monterrey.

También resaltó la necesidad de poner foco en la privacidad. Por eso recomendó a los educadores interesados en emplear redes sociales en el aula permitir que los alumnos participen de manera voluntaria, así como que lo hagan sin necesidad de usar sus redes sociales personales.

"Hay que cuidar la privacidad de los alumnos. Quienes tengan dudas deben tener la posibilidad de observar las conversaciones para que sepan cómo se llevan a cabo y finalmente decidir por cuenta propia participar", aseveró.

Claro que para poner en práctica estas nuevas técnicas, es necesario que las universidades y escuelas de negocios dispongan de una buena conexión inalámbrica a Internet, entre otros servicios que no siempre están al alcance de la mano en las instituciones argentinas.

"La infraestructura nos ayuda muchísimo, pero jamás nos debe de limitar. Siempre está la alternativa de implementar el uso de redes sociales fuera del salón. Los alumnos pueden acudir a un cibercafé, por ejemplo, para conectarse y revisar los contenido y participar", señaló.

La última recomendación de la doctora Hernández a sus colegas es que mantengan una postura abierta ante lo desconocido y a que no se limiten a capacitarse en su campo de estudio, en pos de la innovación educativa. "Debe de haber una apertura a la multidisciplinariedad, a aprender de áreas que nos son ajenas. Debe de existir un interés y una voluntad de invertir el tiempo que se requiere. Es ahí donde pueden surgir las innovaciones", afirmó. 

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