Legales
Pese a la flamante ley, exigen que pongan más límites para la publicidad de bebidas alcohólicas
01-12-2016 Expertos advierten que la norma, aprobada la semana pasada en la Legislatura porteña, deja fuera lugares clave, como bares y discotecas
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Hace unos días, la Legislatura porteña aprobó una ley que limita la publicidad de bebidas alcoholicas. En concreto, prohíbe “toda publicidad de bebidas alcohólicas a través de cualquier tipo de anuncio en la vía pública”.

Además limita “toda forma de publicidad, promoción, patrocinio o financiación de actividades culturales, deportivas o educativas con acceso libre y gratuito”, por parte de las marcas del sector.

Sin embargo, la Federación Interamericana del Corazón (FIC) salió con los tapones de punta a reclamar que debe prohibirse de manera completa toda forma de publicidad. Dicen que las restricciones parciales no son efectivas, ya que las empresas dirigen sus esfuerzos de marketing a los canales en los que sí se permiten.

Es decir, por ejemplo, en recitales, partidos de fútbol y festivales en los que se paga la entrada; y el auspicio de las empresas de bebidas alcohólicas, puesto que la ley votada prohíbe el patrocinio.

“La ley exceptúa de la prohibición a las bocas de expendio y consumo, como bares y discotecas, lo cual implica dejar afuera a uno de los principales focos del control del consumo nocivo en jóvenes”, advirtieron desde FIC.

Otro punto de conflicto es que la ley establece la promoción de “un consumo responsable de bebidas alcohólicas”. De esta manera, la Federación entiende que se pone el foco del problema en la responsabilidad individual del consumidor, desconociendo la importancia del contexto y el rol del Estado en la puesta en marcha de políticas públicas.

Ante la polémica que genera la ley, el impulsor de la misma, Roy Cortina (Partido Socialista), reconoció que “no es perfecta ni audaz”. Sin embargo, defendió “la decisión política de avanzar en la solución de una problemática de salud pública”. 

“Es un camino gradual. Así como el problema del tabaco no se arregló con una ley mágica, con el alcohol pasará lo mismo. Por eso, no nos desespera que sea una ley durísima desde el comienzo”, dijo a los medios.

En 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer un informe en el que reveló que Argentina es detrás de Chile el país de América Latina con la tasa más alta de consumo de alcohol, una práctica que puede no sólo conducir a la dependencia sino que también aumenta el riesgo de desarrollar más de 200 enfermedades.

Un trabajo del Ministerio de Salud de la Nación publicado en el 2011 con datos de años anteriores sobre el consumo de alcohol en la Argentina mostraba que en la Ciudad la prevalencia de consumo de riesgo era del 12,6%, sólo superado por Santa Fe con el 13,7%.

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