Economía

Flexibilización laboral: Gobierno avanza con su plan pero se topa con la resistencia de los sindicatos "duros"

05-01-2017 YPF se convirtió en la punta de lanza de la reforma que impulsa el Ejecutivo, que incluye cambios en los convenios colectivos de trabajo. Camioneros puso el grito en el cielo y en varias empresas volvieron a estallar los conflictos por despidos y suspensiones sin percepción de haberes
Por Juan Manuel Barca
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El Gobierno comenzó a hacer realidad su plan para flexibilizar las condiciones de trabajo a cambio del compromiso de inversiones.

El reiterado llamado del Presidente a mejorar la productividad marcó un nuevo hito en la actividad petrolera, a partir del esquema puesto en marcha por YPF que incluye rebaja salarial y retiros voluntarios.

De ese modo, la petrolera estatal se convirtió en la punta de lanza de la reforma laboral que tiene en agenda el Ejecutivo.

Pero los cambios no quedaron ahí: con otras modalidades, también se están dando movimientos en empresas como Tecpetrol, del Grupo Techint; Pan American Energy, de los Bulgheroni; y la china Sinopec

Días atrás, el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, aseguró que cuenta con acompañamiento para modificar los convenios colectivos, a los que tildó de "obsoletos".

Pero los cambios en el sur del país ya provocaron cortocircuitos con el gremio de Camioneros.

La seccional de Chubut, encabezada por Jorge Taboada, un hombre cercano a Hugo Moyano, amenazó en los últimos días con realizar medidas de fuerza en rechazo al régimen de trabajo que acordó YPF con los gremios petroleros para disminuir los costos operativos por pozo. 

Según la letra del acuerdo:

-Quienes realizan un diagrama 2x1 tendrán 14 días de trabajo, 7 de franco y 7 de suspensiones sin goce de haberes.

-Mientras que los comprendidos en el sistema 1x1, tendrán 10 días de trabajo, 10 días de franco y 10 de suspensión sin percepción de haberes.

Los más afectados son 1.500 trabajadores de los yacimientos bajo convenio petrolero, pero hay 4.000 puestos indirectos, -entre los que figuran 800 camioneros y cientos de obreros de la construcción-, que tendrán una menor carga de tareas por la baja de equipos.

"Esto nos impacta, pero no vamos a aceptar ningún cambio en el convenio. El salario se paga completo", dijo a iProfesional el secretario adjunto de la seccional chubutense de camioneros, Elías Guzmán.

El sindicato le hizo saber a los directivos de YPF su negativa a una disminución salarial del 33% y que mantendrán la modalidad 2x1, de 6 días de trabajo y 3 de franco.

La rebaja en las remuneraciones se debe a que el acuerdo convalida el pago "a producción", es decir, la liquidación sólo de las jornadas trabajadas, cuando las suspensiones en la industria por lo general se pagan hasta un 75% del salario.

Por otra parte, se avanza con retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas.

La fecha de inicio del entendimiento era el 1 de enero de 2017, pero en la práctica empezó a regir a fines de diciembre, según confirmó a este medio el titular del sindicato de petroleros jerárquicos de Chubut, José Lludgar.

En rigor, YPF inició la baja de equipos en la provincia, donde posee 37, y otorgó vacaciones escalonadas hasta alcanzar a todo el personal de yacimientos el 31 del mes pasado. Recién en febrero retomarán sus tareas pero bajo el nuevo diagrama.

La medida era resistida por los gremios petroleros de la provincia. Pero los dirigentes sindicales finalmente aceptaron los lineamientos oficiales con el argumento de que así evitarán despidos masivos, en un escenario de baja del precio internacional del crudo y una caída del 25% en la actividad.

En el caso de TecpetrolPan American Energy y Sinopec, se realizaron acuerdos con los sindicatos, tras bajar equipos para compensar sus costos, lo que repercutió en sus contratistas, generando una reducción de planteles caída en las regalías.

Tecpetrol, por ejemplo, inició un plan de "stand by" por 120 días. El resultado es de unos 1.000 operarios que están suspendidos y cobran el 70% del salario.

El programa incluye la reubicación de la mano de obra. Se trata de una "alternativa", según el Gobierno de Chubut, frente a la rebaja salarial en YPF o los despidos.

La productividad, eje del debate
Una de las novedades es que los sindicatos se comprometieron a "celebrar acuerdos de productividad antes del 31 de enero de 2017, tendientes a reducir los costos de la actividad, y mantener el nivel de la misma en la provincia del Chubut".

"Esto también es discutir productividad sin que sea necesaria la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación", señaló Lludgar, en referencia al nuevo diagrama de trabajo acordado con la provincia y la petrolera.

No obstante, las autoridades nacionales tuvieron un rol protagónico en las negociaciones.

Los sindicalistas se reunieron con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el encargado de levantar o baja el pulgar a las suspensiones, procesos preventivos de crisis y acuerdos con los gremios.

La mesa de diálogo o productividad, en la que se discuten precios, inversiones y condiciones de trabajo, forman parte del Acuerdo Federal Energético con el que el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, busca definir los objetivos de cara al 2017 para mejorar la competitividad en el sector hidrocarburífero.

Para concitar el apoyo de algunas provincias, el Gobierno prometió un "precio sostén" de u$s55 para el crudo Medanito (Nequén) y u$s47 para el Escalante (Chubut). Este último viene perdiendo desde agosto alrededor de un dólar por mes, lo que impacta en la recaudación provincial.

El ministro de Hidrocarburos de Chubut, Sergio Bohe, estimó que entre 2003 y 2015 se perdieron alrededor de u$s8.500 millones por la apropiación por de la renta por parte de Nación. Pero aseguró que la diferencia entre el valor local y el internacional no puede ser pagado sólo por el sector laboral.

El gobernador Das Neves y el titular de YPF, Miguel Angel Gutiérrez, acordaron a fines de diciembre mantener los precios de producción de la petrolera en Chubut y avanzar en los proyectos de inversión en 2017.

Entre ellos, la planta de coque que funciona en la destilería de YPF en La Plata y que ya está precesando el petróleo pesado de tipo Escalante que produce la provincia.

Das Neves fue una pieza clave para el acuerdo con YPF. Él participó de negociaciones con Energía y las operadoras, que lograron imponer muchos de los puntos que exigían en su carrera por reducir los costos laborales.

Sin embargo, la inesperada oposición de los camioneros sacó a la luz las diferencias que existen sobre cómo resolver los problemas de la actividad petrolera.

Vaca Muerta, en la mira
Con YPF a la cabeza, las cámaras petroleras buscan reducir plantillas y avanzar en la eliminación de beneficios en los convenios. Neuquén se convirtió en uno de los capítulos centrales de esta pelea.

La discusión de fondo es el nuevo convenio de fracking en Vaca Muerta, donde las empresas y el Estado pretenden anular el pago de las "horas taxi" (o de traslado), suprimir las extra y habilitar contratos por tiempo determinado, entre otros puntos.

Los cambios serán implementados mediante una adenda preliminar al convenio colectivo, que no incluye la explotación no convencional. Así, se introducirá un nuevo marco regulatorio para la extracción de hidrocarburos en los yacimientos de la Cuenca Neuquina.

"Es una adenda, no está incorporado al convenio. Son diferentes condiciones de trabajo porque son diferentes las tareas", explicó a este medio el titular de los petroleros privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, Pereyra.

Tendrá una vigencia de cuatro meses y apuntará a lograr la rentabilidad de los proyectos no convencionales de hidrocarburos, que se espera tengan un costo de extracción inferior a los u$s35 por barril en los próximos años.

Sin embargo, el acuerdo quedó en un impasse por los 1.700 despidos que provocó la decisión de YPF de dar de baja 33 equipos. En ese sentido, Pereyra anticipó que firmará la adenda si la petrolera sube 13 equipos y otorga subsidios de $20.000 a los cesanteados.

En tanto, las empresas consideran que sostener 33 equipos donde no hay actividad extractiva significa unos u$s100 millones al año, una cifra mucho menor a repartir un subsidio de desempleo a los trabajadores.

El ajuste llevado adelante por YPF ya desató en diciembre una huelga y llevó al Ministerio de Trabajo a decretar la conciliación. 

Así, la pelea por los convenios sigue abierta en Neuquén. Allí existe desde el 20 de octubre un esquema de trabajo similar al de Chubut, con fuertes cambios en las condiciones de trabajo que los privados buscan replicar en Vaca Muerta.

Las principales son:

- jubilaciones compulsivas
- reubicación de personal "excedente"
- elevación del tope permitido para trabajar con viento
- tareas nocturnas
- mayor control del ausentismo
- simultaneidad de tareas por un mismo operario
- pago de las horas trabajadas sin incluir las de descanso
- eliminación de "horas taxi" (el tiempo de traslado al puesto)

Aranguren es uno de los principales impulsores de los acuerdos de productividad para alentar el "desembarco de inversiones".

"Quiero felicitiar las gestiones de empresas y sindicatos, con el patronicio de los gobiernos provinciales y el Gobierno Naional, para que en la cuencia neuquina se empiecen a generar prestaciones laborales más eficientes en la explotación no convencional", afirmó a mediados de diciembre ante empresarios del rubro.

Pero Triaca y Pereyra también juegan un papel importante. En medio de la negociación de las paritarias, que cerraron en julio con una suba del 30% y un bono de $20.000, acordaron una serie de resoluciones significativas en el plano laboral.

La disposición 365 del Ministerio de Trabajo creó una Comisión Técnica de Análisis para mejorar la productividad del sector petrolero, a pedido de la industria.

Así, nació la mesa del diálogo tripartita en la actividad, en la que las empresas impusieron paso a paso sus criterios de "eficiencia".

Con todo, el clima de tensión en la Patagonia anticipa un verano caliente. En las últimas horas, se abrió un nuevo frente de conflicto por despidos en las contratistas Halliburton y Schlumberger. 

Para peor, los propios gremios reconocen que el combo de suspensiones, despidos y acuerdos a la baja no trajeron la esperada "lluvia de inversiones". 

SECCIÓN Economía
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