Impuestos
Alivio fiscal: Impuesto al cheque e Ingresos Brutos, en la mira de Dujovne
08-03-2017 El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reiteró el fin de semana pasado que presentará antes de fin de año una reforma tributaria para reducir impuestos distorsivos                                                             
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El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reiteró el fin de semana pasado que presentará antes de fin de año una reforma tributaria para reducir impuestos distorsivos.

La mira está puesta principalmente en Ingresos Brutos recaudados por las provincias, los impuestos a los sellos que cobran varias jurisdicciones, los impuestos al trabajo que recaudan Seguridad Social y la AFIP y el impuesto al cheque.

El primero de ellos, Ingresos Brutos, es el que consideran las autoridades del ministerio de Hacienda como el más distorsivo. Los técnicos que responden a Dujovne ya se han contactado con algunos ministros de Economía provinciales para comenzar a elaborar un acuerdo en el futuro que permita poder eliminar ese impuesto.

Desde el Gobierno opinan que se trata de un impuesto ampliamente distorsivo y negativo para las pautas de crecimiento, además de estar históricamente atado con los años de mayor presión tributaria sobre los privados.

El segundo impuesto que se intentará eliminar o reducir es el impuesto a los débitos y créditos bancarios mas conocido como impuesto al cheque que fue instrumentado por Domingo Cavallo en el 2001.

Este sería reemplazado por un impuesto a las tenencias de dinero en efectivo.

El proyecto de reforma tributaria en el que trabaja Dujovne tiene como base el "Plan Para Reformular el Sistema Tributario Argentino" presentado por FIEL en el 2015. El documento titulado "El sistema tributario argentino. Análisis y evaluación de propuestas para reformarlo" fue realizado por los economistas Daniel Artana, Isidro Guardarucci, Pablo Lavigne, Jorge Puig y Nuria Susmel. En el informe se plantean una serie de propuestas para aumentar la tasa de inversión y reducir la evasión impositiva.

El trabajo de la consultora tiene entre sus puntos principales la fijación de un Impuesto al Valor Agregado (IVA) generalizado del 19%.

Con respecto a la posibilidad de eliminar o reducir el impuesto a los débitos y créditos bancarios, se estudian dos opciones. La primera de ellas es permitir que se tome a cuenta del Impuesto a las Ganancias o de Bienes Personales en el caso de los trabajadores autónomos; o en pagos a cuenta por parte de los monotributistas.

Esta sería la alternativa menos costosa para el Gobierno. La segunda opción es aplicar algún tipo de impuesto los depósitos en efectivo para desincentivar la utilización del mismo.

Esta alternativa viene del lado del BCRA que busca bancarizar al máximo el circulante en pesos que está fuera del sistema y que se trasladan en efectivo por el público para evitar el impuesto al cheque, para luego aplicar un tributo de menor presión que el impuesto al cheque pero para los depósitos.

Los bancos estiman que el volumen general de dinero en pesos que hay en el sistema un 0,6 % del total compensaría las pérdidas de lo que recauda el impuesto al cheque que tiene un costo del 1,2 % por cada transferencia bancaria.

Entre las reformas que propone el estudio de FIEL de 2015, se destacan las siguientes:

1. La eliminación de las diferencias que permiten reducciones por tamaño de empresa y por región en las contribuciones y aportes a la seguridad social y gravarlas con un monto uniforme del 12%.

Una rebaja tendría impacto positivo sobre el empleo formal y los salarios netos y podría ser mayor si se reduce la rigidez de normas laborales que introducen cambios innecesarios que no benefician a los trabajadores.

2. Ajustar las escalas por inflación en el Impuesto a las Ganancias de personas físicas y a los bienes personales. En el primero de los casos, los contribuyentes deben pagar tasas medias elevadas dado que la inflación comprimió la escala -tendría un costo fiscal del 0,5% del PBI.

Además, la reforma de 2013 profundizó el sesgo a favor de financiar inversiones con deuda y gravó ganancias de capital que estaban impuestas indirectamente, por lo que convendría derogarla. En tanto, para el segundo se debería volver a un esquema mínimo no imponible tradicional.

3. Tomar medidas que reduzcan impuestos en vez de ofrecer incentivos impositivos -que se consideran poco eficaces-, en particular sobre las inversiones financiadas con fondos propios. Esto debería ser acompañado por la eliminación de tratamientos especiales que existen en algunos regímenes sectoriales, aunque el potencial de ingresos por eliminar estos beneficios es limitado.

4. Una reducción en las retenciones a las importaciones que elimina las actuales (excepto soja y derivados, que se gravarían al 15%) implica sólo un costo fiscal del 0,5% del PBI. Además, si no se modifica el reparto de recursos entre la Nación y las provincias, el costo aumentaría al 0,9% del producto.

5. Reducir a la mitad el límite para ser considerado responsable inscripto en el IVA. Esto podría hacerse manteniéndolo sin ajuste por algunos años.

6. Reemplazar el Impuesto a los Ingresos Brutos por un IVA provincial o un impuesto a las ventas minoristas para compensar a las empresas "perdedoras" por el cambio de base imponible".

7. Aumentar gradualmente la proporción que puede descontarse como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias del Impuesto a las Transacciones Financieras. Sobre este último se advierte que es difícil eliminar el tributo por su elevada tasa de recaudación.

Reforma impositiva
Respecto al proyecto de una reforma impositiva, el presidente del Cpcecaba, Humberto Bertazza, advirtió que "en los últimos años la presión impositiva creció de manera ininterrumpida, convirtiendo a la Argentina en uno de los países de la región con mayor carga tributaria".

"Conscientes de la problemática que genera una superpoblación de gravámenes, y partiendo de la base de que los cambios aislados no son la solución, desde el Consejo se desarrolló una propuesta de cambio integral en el sistema tributario", agregó Bertazza.

A continuación se resumen los puntos sobresalientes de la propuesta del Consejo porteño que constituyen un todo consistente y no pueden ser tomados casa uno aisladamente:

- Impuesto al Cheque

Eliminar totalmente el impuesto de manera gradual en 5 años.

El primer paso se lo haría aumentando gradualmente el porcentaje que puede computarse como pago a cuenta de otros impuestos nacionales como el IVA, ya que actualmente sólo se permite en los impuestos a las Ganancias y Ganancia Mínima Presunta.

Para evitar desfinanciar al Estado, se considera oportuno que los porcentajes adicionales de pago a cuenta propuestos puedan ser computados exclusivamente contra incrementos nominales en los impuestos determinados con respecto al año anterior. 

Para las Pyme: aplicar un régimen especial donde las pequeñas y medianas empresas puedan computar el 100% del impuesto abonado en IVA o Ganancias

Coparticipación: incrementar la coparticipación de los fondos que hoy recauda el gravamen. En la actualidad sólo un 30% de la recaudación integra la masa coparticipable, y las provincias reciben, previo a las detracciones de los regímenes previsionales, un 15%. Por el IVA, por ejemplo, las jurisdicciones provinciales perciben un 45%.

- Impuesto a la Renta

Sociedades de Capital: aplicar el criterio de integración parcial y crédito parcial al accionista, por el cual se permite como pago a cuenta del accionista una parte del impuesto abonado por las sociedades.

Suponiendo una tasa para sociedades del 25% y del 35% para los beneficiarios del exterior y los accionistas o sucesiones indivisas y un cómputo del crédito impositivo del 21,66%, el total a pagar por las rentas originadas por una sociedad serían del 35% (alícuota máxima vigente), con una carga impositiva distribuida entre la misma sociedad y sus accionistas. Esta medida terminaría incentivando la reinversión de las rentas. 

Derogar el “impuesto de igualación”.

Quebrantos: permitir dos opciones:

- Mantener de manera opcional el régimen actual, que permite el cómputo de quebrantos por 5 años.

- Aplicar un sistema que no tenga límite de tiempo pero con topes de utilización de los quebrantos respecto de la utilidad gravada (30% ó 50 %).

Amortizaciones de bienes de uso: incorporar al texto legal el elemento de obsolescencia tecnológica a los fines de estimar la vida útil de los bienes.

Posibilitar el recálculo de la vida útil de aquellos bienes en virtud a los cambios tecnológicos o retardos en la afectación a la actividad productiva a la cual sirven.

Permitir la actualización de los importes de las amortizaciones mediante un mecanismo de ajuste.

Admitir un mecanismo de amortización acelerada para las Pyme.

Ajuste por inflación: reinstalar el mecanismo de ajuste por inflación para impedir que se abone Ganancias sobre rentas ficticias.

Admitir el cómputo del interés del capital propio.

Pyme: mantener el régimen simplificado en el corto plazo, con un mayor control sobre la emisión de comprobantes y disponiendo la obligación de registración de operaciones.

- Impuesto a la Transferencia Gratuita de Bienes

Derogar el impuesto.

- Impuestos Internos

Revisar íntegramente los bienes alcanzados por la imposición selectiva sobre el consumo.

Incorporar aquellos bienes cuyo consumo genere impacto ambiental.

- Impuesto al Valor Agregado

Unificar y reducir las alícuotas.

Reemplazar con subsidios explícitos a determinados consumos.

- Coparticipación

Cumplir con el mandato constitucional de establecer una reforma en el sistema de coparticipación (cuyo vencimiento operó en 1996).

Establecer que todos los recursos impositivos, a excepción de los impuestos al comercio exterior y los aportes personales y contribuciones patronales, formen parte de la masa coparticipable.

Lograr una mayor institucionalización de la distribución automática. 

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