Economía

Advierten que la inflación no bajará si no se reduce el déficit fiscal

17-04-2017 La consultora Idesa insiste en realizar más recortes en los gastos del Estado, lo que implicaría un mayor enfriamiento de la economía
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La inflación volvió a mostrar una escalada en el primer trimestre como consecuencia del ajuste de tarifas, pero no desacelerará hasta que el Gobierno logre reducir el déficit fiscal, según una consultora.

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) analizó la escalada inflacionaria a pesar de que el Banco Central adoptó una estrategia de fuerte contracción monetaria.

La estrategia del BCRA implica tasas de interés más altas y atraso cambiario, lo que retarda la recuperación de la actividad productiva.

Idesa sostiene que la críticas no deberían orientarse hacia el Banco Central ni a la política de precios aplicada por el Gobierno sino al resto de las áreas que toman decisiones de gasto público no coherentes con la meta de inflación adoptada.

"Para bajar la inflación se requiere más austeridad e innovación en la gestión del Estado", dice el informe de la consultora privada.

La meta de inflación adoptada por el gobierno nacional para el 2017 se ubica entre el 12% y el 17% anual.

Sin embargo, el crecimiento de los precios en el primer trimestre del año fue del 2,1% promedio mensual lo que implica una proyección de inflación anual del orden del 28%.

Las subas fueron alentadas por el aumento de las tarifas de los servicios públicos autorizadas por el Gobierno, vivienda y vestimenta.

Ante una brecha tan amplia entre la inflación observada y el objetivo planeado, el Banco Central decidió elevar la tasa de interés de referencia.

La estrategia generó encendidas polémicas: con fundamento, se endilga que esto aletargará la esperada recuperación en la actividad productiva.

La explicación es que provoca un encarecimiento del crédito y movimientos especulativos que hacen que el valor del dólar se mantenga relativamente estable, lo que ante una elevada inflación genera atraso cambiario.

La mayoría de los sectores productivos se verán afectados negativamente, en especial, los exportadores y las industrias y servicios que compiten con las importaciones, dijo Idesa.

Para evaluar las posibilidades que el Banco Central tiene de alcanzar la meta inflacionaria, Idesa trazó algunos paralelos con el pasado reciente.

Según datos del Ministerio de Hacienda entre 2009 y 2013 la inflación fue del 23% anual y el déficit fiscal alcanzó en promedio al 3% anual.
Entre 2014 y 2016 la inflación fue del 36% anual y el déficit fiscal alcanzó en promedio al 6% anual.

Para el 2017 la meta de inflación es de entre el 12% y 17% anual pero en el primer bimestre el déficit fiscal se ubicó por encima del 6% del PBI.
Estos datos sugieren, según la consultora, una cierta correlación entre la magnitud del déficit fiscal y la tasa de inflación.

Si bien no hay una proporcionalidad directa, ya que la inflación depende de muchos factores además del fiscal, los precios no desacelerarán con fuerza hasta tanto el Gobierno no reduzca el rojo, concluyó Idesa.

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