Tecnología

El Reino Unido endurece las leyes contra los "hackers"

09-08-2017 El gobierno teme que los vehículos inteligentes sean atacados por delincuentes para acceder a sus datos personales y robar automóviles 
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El Reino Unido anunció nuevas regulaciones para proteger a los consumidores de los ataques cibernéticos a vehículos conectados a Internet.

Exigen a los fabricantes que establezcan protecciones más duras para garantizar mayor seguridad y control del vehículo ante amenazas como estas.

Lo hizo a través de la publicación de una guía gubernamental basada en los principios claves de la seguridad cibernética de vehículos para vehículos conectados y automatizados.

"A medida que los vehículos se hacen más inteligentes, la seguridad cibernética en la industria del automóvil se está convirtiendo en una preocupación creciente", dice el comunicado.

El Reino Unido teme que los vehículos inteligentes, que permiten a los conductores guiarse a través a mapas y buscar información sobre sus viajes, sean atacados por hackers para acceder a sus datos personales, robar automóviles que usan sistema de entrada sin llave o tomar el control de su sistema, la cual cosa podría provocar tragedias en la vía pública.

El ministro de Transportes, Martin John Callanan, explicó que es importante establecer protecciones mínimas para el ciudadano ya que los vehículos autónomos y conectados se utilizan cada vez más en las carreteras británicas.

"Es esencial que todas las partes involucradas en la cadena de suministro de fabricación, desde diseñadores e ingenieros hasta minoristas y ejecutivos de alto nivel, cuenten con un conjunto coherente de directrices que apoyan a esta industria global", dijo Callanan.

Uno de los requisitos más importantes que pide el gobierno es que el vehículo sea capaz de soportar un ataque cibernético y asegurar, entre otras cosas, que el almacenamiento de datos del usuario no corra peligro.

Por otro lado, también quiere garantizar la opción de eliminar y desvincular estas informaciones de dentro el sistema del vehículo.

Entre otras cosas, las nuevas directrices valoran la seguridad del consumidor como una prioridad que hay que tener en cuenta ante todo. Así los fabricantes y las organizaciones estarán obligados a evaluar los riesgos potenciales de los vehículos inteligentes.

Además, las nuevas regulaciones exponen la responsabilidad de los fabricantes en ser los responsables de administrar el software del sistema y, sobretodo, en garantizar su seguridad durante toda su vida útil. Por este motivo, el ejecutivo pide colaboración con todas las partes implicadas.

"Las medidas que deben adoptarse ante el Parlamento significan que asegurar los vehículos modernos proporcionará protección a los consumidores si fallan las tecnologías", dijo Callanan.

El objetivo de estas regulaciones, añadió, es "permitir que la innovación florezca y asegurar que la próxima ola de tecnología autodidacta sea inventada, diseñada y operada con seguridad en el Reino Unido".

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