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Conflicto con Adidas: Gobierno dictó la conciliación y quiere reconvertir al fabricante local

14-08-2017 En plena contienda electoral, los funcionarios le rechazaron el Proceso Preventivo de Crisis y evitaron, al menos por ahora, unos 300 despidos
Por Juan Manuel Barca
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En vísperas de las elecciones primarias, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que enfrenta a la fabricante Extreme Gear con Adidas por la caída de pedidos de la firma alemana.

De ese modo, ganó tiempo y evitó por ahora unos 300 despidos en la provincia de Buenos Aires, donde la proveedora local ensambla zapatillas de la reconocida marca en sus plantas de Echeverría y Lanús.

La resolución fue adoptada este jueves por la noche en la sede de La Plata del Ministerio de Trabajo bonaerense, que priorizó contener la conflictividad en medio de los cierres de empresas registrados en las últimas semanas en el territorio de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Las autoridades además rechazaron el Proceso Preventivo de Crisis solicitado por Extreme Gear para reducir el pago de indemnizaciones al 50% y le sugirieron que inicie su reconversión para asistir a los eventuales cesanteados con subsidios.

La audiencia, que comenzó a las 12 y se extendió hasta la noche tras un cuarto intermedio, fue encabezada por el subsecretario de Trabajo, Mariano Oscar Muñoz, y la directora de relaciones laborales del sector privado, Aixa Laura Petriati Grizzuti.

Por la parte sindical participó el titular del gremio del calzado Uticra, Agustín Amicone, mientras que la tercerizada estuvo representadas por directivos y la multinacional por sus abogados.

Horas antes, Extreme Gear había amenazado con realizar nuevos despidos y un “zapatillazo” en Plaza de Mayo, sin fecha ni horario.

La anunciada entrega de 2.000 pares de calzado apuntaba a llamar la atención de las autoridades y presionar a la vez a la firma alemana que, según los directivos de la proveedora, dejó de enviar materia prima para producir zapatillas en las plantas de Echeverría y Lanús y, en su lugar, empezó a traer calzado terminado desde Asia.

La conciliación dictada por la Provincia al filo de los comicios, sin embargo, forzó a la empresa local a retener el personal en sus plantas, donde emplea a 450 personas, al menos por 15 días hábiles, aunque podría extenderse más allá de agosto.

Los funcionarios le rechazaron el PPC por considerar que no cumplió todos los requisitos.

“Vamos a trabajar hasta septiembre, y después se despedirá a 300 empleados”, advirtió a iProfesional el jefe de planta de Lanús, Giovani Portanova.

Desde el Gobierno y Uticra, en cambio, sostienen que se trata de un “conflicto comercial” entre ambas empresas, antes que de un problema de comercio exterior.

Según esta versión, la tercerizada le debería entre 13 y 16 millones de dólares a la filial de Adidas en Holanda, encargada de la venta de la materia prima a las plantas ensambladoras de partes y kits importados.  

“Las importaciones de calzado terminado de Adidas están un 20% por debajo de las del año pasado, en volúmenes. Por lo tanto, la situación de Extreme Gear no es consecuencia de una sustitución de producción local por importaciones”, argumentaron fuentes oficiales cercanas a la negociación.

Añadieron que las autoridades intervinieron para “encontrar una solución que no perjudique a los trabajadores”.

En esa línea, los funcionarios comenzaron a explorar la opción de inscribir a la fabricante local en el programa de Transformación Productiva que depende del Ministerio de Producción, por el cual los trabajadores despedidos (como en Banghó, Alpargatas e Infomática Fueguina) reciben subsidios de desempleo ampliado y capacitación hasta ser eventualmente reubicados en otra empresa.

El programa es sólo una de las herramientas a las que apeló el Gobierno en las últimas semanas ante los sucesivos casos de despidos en la Provincia.

Desde el cierre y desalojo violento de la planta de Pepsico, en Vicente López, el Ejecutivo decidió apostar por la vía de la negociación, tal como ocurrió en Cresta Roja.

A su vez, el Ministerio de Trabajo desempolvó los subsidios para evitar despidos –los Repro- en Alpargatas, que fabrica las Topper.

Una relación deteriorada
Los tironeos entre Extreme Gear y Adidas derivaron hace dos semanas en una protesta en Camino de Cintura, donde unos 500 trabajadores reclamaron por 30 despidos y la apertura de importaciones.

Desde 2016 a la fecha, la situación de la empresa se agravó: pasó de confeccionar 10.000 pares por día a 4.000 y redujo la plantilla de 700 a 450 empleados. El mes pasado, recortó salarios y el premio de producción.

La fabricante es una de las tres que ensambla zapatillas para Adidas, dependiendo en un 90% de los pedidos de la multinacional.

En tanto, las otras proveedoras –de origen brasileño- también aplicaron ajustes en lo que va del año por la baja de pedidos por parte de la multinacional.

En junio Paquetá adelantó las vacaciones en su establecimiento de Chivilcoy y Dass inició una segunda tanda de suspensiones rotativas hasta diciembre en su planta de Coronel Suárez, donde emplea a 2.000 personas.

Allí, otro conflicto asomó en las últimas horas, luego de que el sindicato del Caucho, liderado por Juan Carlos Ponce, detectó que se realizan horas extras y registró despidos en una supuesta violación del acuerdo que había suscrito con la empresa para reducir la jornada de trabajo de 1.650 obreros, quienes cobran el salario bruto al 80% para hacer frente a la disminución de las ventas.

Desde la empresa prefirieron no hacer declaraciones, pero una notificación presentada por el gremio a la que tuvo acceso iProfesional destacaba que la compañía "ha despedido sin causa a nada menos que 15 de sus trabajadores. De idéntica forma ha conminado a los obreros que prestan tareas en las naves 4 y 1 a realizar horas extras, todo ello en contradicción con el compromiso asumido al rubricar el acuerdo de fecha 22/06/2017”. 

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