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¿Cuáles son las siete preguntas "filtro" de las entrevistas de trabajo y cómo deben ser respondidas?

07-09-2017 Por la alta cantidad de postulaciones, los reclutadores buscan estrategias para reducir el número de perfiles y encontrar los candidatos más indicados
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Los procesos de selección son cada vez más complejos y la competencia en el mercado laboral mayor. Por ello, para los reclutadores es necesario refinar sus búsquedas para encontrar a los candidatos más indicados para cada puesto. 

Esa realidad obliga además a los seleccionadores a aplicar una mayor cantidad de herramientas que funcionen como "filtro" para identificar a los perfiles más acordes a la cultura de la empresa a la que se incorporarían.

Una vez en la etapa de entrevistas, esa tarea la realizan muchas veces a través de preguntas que pueden parecer algo tramposas. "¿Por qué crees que deberías ser vos el seleccionado para este puesto?", es solo un ejemplo frecuente de los cuestionamientos que tiene que enfrentar cada candidato. 

Con el fin de asistir a quienes atraviesan esos períodos de selección, la comunidad laboral Trabajando.com-Universia elaboró un listado de las posibles preguntas "trampa" a las que los candidatos se pueden enfrentar y que, de no saber cómo reaccionar correctamente, pueden llevar su CV a la carpeta de "descartados":

1. ¿Por qué crees que deberías ser vos el seleccionado y no los demás?
La respuesta en este caso no debe basarse únicamente en los conocimientos técnicos, dado que es probable que la formación no diferencie a un postulante del resto.

Por el contrario, resulta conveniente explicar cómo la experiencia, habilidades y aptitudes desarrolladas a lo largo de la trayectoria laboral encajan con el cargo al que se aspira.

Expertos en selección coinciden que algunas de las habilidades más valoradas son el compromiso, la capacidad de adaptación al cambio y de comunicación, y el liderazgo.

2. ¿Qué puede decirme de usted?
En esta respuesta existen dos reglas a considerar: nunca contar cuestiones personales y compartir solo información que ayude a conseguir el trabajo.

La respuesta debe estar orientada a demostrar logros profesionales o académicos, habilidades aplicables al puesto, y los objetivos o metas profesionales alcanzadas.

3. ¿Cuál es tu mayor defecto?
Si se dan las respuestas tradicionales como "ser perfeccionista" o "adicto al trabajo", no se cumple con el objetivo que es entregar información específica y realista.

Es importante explicar una debilidad que se haya convertido con el tiempo en fortaleza, y así demostrar capacidad de mejora continua y transparencia.

Es más, existen respuestas que jamás se deberían dar a un seleccionador, como "uno de mis mayores defectos es la puntualidad, debo aprender a llegar más temprano", "soy un poco lento y a veces me retraso con la entrega de los proyectos", "me irrito con facilidad", entre otras.

4. ¿Por qué quiere trabajar en nuestra empresa?
Para esta respuesta será necesario tener conocimiento de la compañía, su historia, cultura corporativa, hacia dónde se dirige, presencia, etc.

5. ¿Por qué dejó su último trabajo?
Lo mejor en este caso es ser honesto, coherente y concreto en la respuesta. El motivo puede ser difícil de explicar, como son los despidos, pero no se puede permitir que el entrevistador deje volar su imaginación y pensar qué pudo ocurrir.

Por otra parte, nunca se debe esconder la razón y, si la verdad no es agradable, prepárala con anticipación. Siempre será mejor decir la verdad de la mejor forma posible, a que descubran alguna mentira.

6. ¿Qué opinas de tu último jefe?
Bajo ningún concepto podemos hablar mal de nuestros exjefes, compañeros o empresa en una entrevista de trabajo. La impresión que se da es de una persona en la que no se puede confiar.

7. ¿Tienes alguna pregunta?
Decir que no, nunca es la respuesta correcta. La entrevista no puede terminar sin que el candidato aclare sus dudas. No tener ninguna puede dar la sensación de que se carece de interés.

"No solo es importante lo que digas, sino también cómo lo digas. En este aspecto tu lenguaje corporal es fundamental. Muchas veces los gestos o posturas corporales hablan más que mil palabras, de ahí la importancia de cuidar todos los tipos de lenguajes en el entorno laboral", explicó Javier Caparrós, director general internacional de Trabajando.com.

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