Politica

Exclusivo: Benetton frenó proyectos de inversión en el país por escalada de violencia mapuche

18-09-2017 A través de su controlada Compañía de Tierras, el grupo desactivó el desarrollo de plantaciones de pinos y sigue de cerca la evolución de sus rodeos, objeto frecuente de robos y carneadas. De 2015 a hoy, la firma lleva elevadas 50 denuncias contra ataques a los empleados y a su propiedad
Por Patricio Eleisegui
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Inseguridad jurídica, violencia sin tregua, silencio por parte de las autoridades

La combinación de estos tres factores -sumado al recrudecimiento de las críticas por la acumulación de tierras, a raíz de la desaparición de Santiago Maldonado- parece haber marcado un antes y un después para el grupo Benetton en la Argentina.

En el entorno del empresario sienten que:

-El acoso de agrupaciones como Resistencia Ancestral Mapuche (RAM

-Las ocupaciones de terrenos, que datan del año 2015

-La cronología de incidentes: incendios, robos y faena de ganado

-Los cortes de alambrados y hasta el secuestro de trabajadores

han producido un desgaste tal que llevó al gigante de la indumentaria a poner en estado revisión su presencia y plan de negocios e inversiones en la Patagonia.

Fuentes vinculadas a Compañía de Tierras, emprendimiento mediante el cual Benetton explota alrededor de 900.000 hectáreas en Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, adelantaron a iProfesional que la primera decisión ya fue tomada: ponerle un freno a los desembolsos.

Por lo pronto, el empresario paralizó las inversiones vinculadas con el desarrollo forestal y puso en evaluación la continuidad de sus actividades ganaderas. 

Concretamente, las referidas a las más de 100.000 cabezas ovinas y bovinas que cría en el sur de Argentina.

"Dado el actual contexto, la compañía se encuentra en revisión de sus planes de inversión. La falta de seguridad jurídica y la imposibilidad de garantizar la integridad física de nuestros trabajadores tornan inviables las operaciones", expresaron desde la firma.

Fuentes de Compañía de Tierras señalaron a iProfesional que la decisión de Benetton responde a lo que considera "una falta grave de seguridad jurídica, además de la ausencia de un Estado que proteja a los privados que apuestan por hacer negocios en el país".

En cuanto a la actividad forestal, la firma a cargo del manejo de las estancias de la familia italiana en la Patagonia ya desactivó el desarrollo de todas las plantaciones de pinos e interrumpió por completo la contratación de personal. 

Por ahora, no tiene prevista la venta de las tierras, aunque esto dependerá en gran medida del devenir de los acontecimientos.

"Estamos en una situación en la que todo lo que ocurre nos excede. El gobierno de Chubut se mantiene en silencio y la Justicia parece mirar para otro lado mientras en las propiedades se registran todo tipo de incidentes", indicaron desde Compañía de Tierras.

"Si los jueces se mantienen en su postura de no accionar, entonces habrá una escalada en la ola de violencia", completaron. 

En este sentido, desde 2015 a la fecha, la empresa lleva presentadas más de 50 denuncias ante la Justicia por delitos contra la propiedad cometidos por las agrupaciones mapuches que buscan hacerse de sus tierras

Algunas, de esas denuncias son las siguientes:

-Abril 2015: incidentes entre delegación policial y encapuchados, corte de ruta de dos días.

-Mayo 2015: robo de ganado para posterior faena

-Junio 2015: incendio de cuatro casillas en el área forestación

-Junio 2015: un trabajador es repelido con cuatro disparos

-Septiembre de 2015: arreo de vacas 

-Octubre 2015: robo de ovejas y posterior denuncia

-Octubre 2015: seis encapuchados reducen a puestero, esposa e hijos, con armas de fuego 

-Octubre 2015: empleado es privado de su libertad. Lesiones, incendio y destrucción del puesto de trabajo

-Marzo 2016: corte del paso que une Esquel y El Maitén.

-Julio 2016: robo de decenas de ovejas

-Agosto 2016: incendio intencional del puesto La Escondida.

-Septiembre de 2016: nuevo robo de ovejas 

-Diciembre 2016: hechos vandálicos en estancia Leleque.

-Abril 2017: más robos de ganado.

-Abril 2017: incendio y destrucción de un puesto, seis impactos de armas de fuego 

Tierra en pugna
Desde Compañía de Tierras señalaron a iProfesional que la pretensión de organizaciones como Resistencia Ancestral Mapuche es más que clara: quedarse con las superficies que hoy están bajo dominio de Benetton.

Suman 400.000 hectáreas las tierras que quieren estas comunidades para iniciar su proceso de autonomía y separación política del resto de Argentina. El valor de mercado asciende a u$s130 millones.


"Cualquiera puede pensar que hay un interés por riquezas mineras o algo por el estilo, pero lo concreto es que estos grupos pretenden el territorio para su idea de nación mapuche", dijeron fuentes de la firma a iProfesional.

"No buscan desarrollar económicamente los campos. Tienen una concepción bien anticapitalista y ven como única solución para sus fines la salida de Benetton de la Argentina. El método al que recurren es la violencia", añadieron.

Las organizaciones que cargan contra la familia italiana tienen entre ceja y ceja las tierras que hoy el empresario explota a través de las estancias Leleque, Maitén, Pilcañeu y Montoso, ubicadas entre las provincias de Chubut y Río Negro.

En estos establecimientos se desarrolla la cría de casi 100.000 cabezas de ganado ovino y otras 9.000 cabezas de vacunos. Son 130 familias las que dependen de esta actividad y que viven en los cascos de las estancias. 

En otro orden, consignaron que el 80% de los empleados de Benetton son, precisamente, mapuches.

En los últimos tres años, los mapuches intensificaron su accionar agresivo para quedarse con los campos. A tal punto que rompieron los alambrados y pasaron a ocupar un lote conocido como "Vuelta del Río".

Además, los trabajadores de Leleque y del resto de las estancias declaran haber sufrido el robo de más de 200 ovejas y vacas. 


"Los mapuches nos roban los animales para luego faenarlos. Durante 2016, en allanamientos que se hicieron por orden judicial en los lotes tomados se encontraron cabezas de ganado con las marcas de la empresa", ratificaron desde la firma de Benetton.

"Los animales son marcados en las orejas. Después se comprobó que incluso se aprestaban a comercializar esa carne", indicaron. 

Según Compañía de Tierras, los establecimientos afectados generan un impacto económico positivo que ronda los u$s3,2 millones anuales.

A la par de la actividad ganadera, el grupo cuenta con 9.000 hectáreas forestadas con pinos para el desarrollo de la actividad maderera. 

La expansión de esta operatoria ahora quedó en stand by hasta que Benetton decida si mantiene su plan de inversiones en la Patagonia.

"Desde Italia nos llegó la decisión de frenar todo tipo de desembolsos orientados a la forestación. El incendio en las plantaciones también fue uno de los tantos ataques que sufrimos", explicaron desde la firma.

"¿Vamos a invertir en árboles para que luego los prendan fuego? Han dejado incluso los bidones con combustible a un lado para que quede bien en claro que fueron ellos", expresaron no sin antes ocultar su fastidio.

Las fuentes ratificaron a iProfesional que "la empresa no se va a arriesgar a otro incidente así".

El origen
El desembarco de la familia en la Argentina tuvo lugar en tiempos de la primera presidencia de Carlos Menem.

Fue producto de la decisión oficial de alentar las inversiones a través de leyes de promoción y exenciones fiscales. 

Para entonces, Benetton ya sumaba más de cuatro décadas dejando su sello en la producción de ropa.

En 1991, el emporio adquirió el paquete accionario de Compañías de Tierras del Sud Argentino a través de su controlada Edizione Holding International.

Esto le permitió hacerse con el dominio de 10 estancias que en el siglo XIX permanecieron bajo control de capitales británicos. En 1975 pasaron a manos de inversores argentinos. 

Semejante compra, que fue pactada en u$s50 millones de aquel entonces, le garantizó al grupo la explotación de unas 900.000 hectáreas.

Esa superficie está distribuida mayormente entre Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén. Parte de estas superficies comprenden los territorios que la comunidad mapuche reclama como propios. 

Del avance en el mercado doméstico se ocupa Carlo Benetton, el menor de los hermanos de Luciano, auténtico cerebro de un imperio que vende a razón de u$s1.600 millones por año a nivel global.

Esto, producto de una participación en los negocios que van desde la indumentaria y la elaboración de sus insumos hasta la injerencia en alimentación, inmuebles, bancos e infraestructura vial.

Todas estas iniciativas empresarias han situado a la familia en el "top 5" de las más ricas del planeta, ya que la fortuna acumulada supera los u$s14.000 millones. 

Desde su irrupción en la Argentina, la decisión del grupo fue apostar por la crianza de ganado ovino, tanto para faena como para la producción de lanas. 

En la actualidad, la firma obtiene de las tierras en el Sur casi el 15% de la lana que utiliza para su negocio de indumentaria.

En paralelo, el grupo pisa fuerte en la exportación de carne de cordero

A través del frigorífico Faimali, la empresa de origen italiano lidera la venta al exterior de ese producto y también forma parte del acotado pelotón de procesadores de carne de liebre.

El último rubro al que se sumó el grupo corresponde, precisamente, a la mencionada producción forestal

A raíz del recrudecimiento de la oposición mapuche, esta actividad se encuentra hoy día paralizada

Esto último, producto de una escalada de violencia que, de mantenerse, se traducirá en la puerta de salida del inversor extranjero que más cantidad de hectáreas acumula en la Patagonia.

SECCIÓN Politica