Impuestos

Así es el truco del "sándwich holandés" para pagar menos impuestos

29-09-2017 La AFIP analiza alternativas para gravar las operaciones de las tecnológicas. El debate también se calienta en la Unión Europea                                                                                                                
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Mientras en varios países de Europa resurge el debate en torno al bajo o nulo pago de impuestos por parte de empresas de Internet como Airbnb, Uber, Netflix y Spotify, en la Argentina los organismos de recaudación analizan alternativas para que regularicen su tributación.

"Estamos tratando de poder definir la forma de cobrar. Muchas de estas firmas no tienen domicilio fiscal en la Argentina", señalaron a La Nación desde la AFIP. "Uber no tiene ni un auto, Airbnb tiene una oficina con un servidor y dos computadoras. Es un tema que se está analizando a nivel mundial", agregó.

El "doble irlandés" y el "sandwich holandés" son nombres que designan una técnica de planificación fiscal empleada por varias de las más importantes empresas tecnológicas del mundo que implica combinar subsidiarias irlandesas y holandesas para trasladar sus ganancias a paraísos fiscales, donde la tributación, a diferencia de sus países de origen, es baja o incluso nula.

Uber
Uber Argentina figura como "Sociedad en Formación". Desde la AFIP explicaron que eso significa que están en un proceso de inscripción que todavía no se consolidó. "No pagan nada y, sin embargo, pagás para bajar el servicio. Es una competencia desleal", sostuvieron al matutino.

Si se considerara a Uber como una empresa de radio taxi tradicional debería abonar tres impuestos: Impuesto a las Ganancias, Impuesto al Valor Agregado (IVA) e Ingresos Brutos.

Sin embargo, Uber no se define de esa forma sino como un intermediador entre quien tiene un auto para ofrecer y quien desea viajar. Cada vez que alguien usa Uber, la empresa se queda con el 25% del valor del viaje y el resto va al chofer. Así, la app debería pagar impuestos sobre ese porcentaje, aunque eso no sucede en la Argentina.

Los periodistas Brian O'Keefe y Marty Jones detallaron en una investigación de la revista Fortune, en octubre del año paso, cómo Uber logró minimizar el pago de impuestos mediante una red estratégica similar a la que usan a la de otros grandes como Facebook, Google, Starbucks, entre otros.

El único activo de Uber Technologies Inc. (el nombre registrado de la empresa) es su aplicación, producto que se encuentra registrado como Propiedad Intelectual.

Uber Internacional, firma radicada en Holanda, es la principal filial de Uber Technologies fuera de Estados Unidos. Pero su casa matriz está registrada en Islas Bermudas y reporta "cero" empleados registrados. En 2013 fue creada Uber International CV.

Ese mismo año, Uber International le pagó a Uber Technologies cerca de 2 millones de dólares más 1,45% de regalías por el uso de la propiedad intelectual fuera de Estados Unidos.

Pero la empresa que recibe los pagos de cada viaje no es ninguna de estas, sino Uber BV, también con sede en Holanda. Una vez recibidos los pagos de los usuarios, Uber BV devuelve el 80% del dinero al conductor (a través de empresas de gestión de pagos) y se queda con una comisión de entre el 20 y el 30 por ciento (en Buenos Aires es del 25 por ciento). Descontados los gastos operativos, todo el dinero restante de esa comisión es ganancia. Pero Uber BV sólo se queda con el 1% de esa ganancia. Lo demás se transfiere a Uber International CV, en concepto de "regalías por propiedad intelectual". ¿Qué tiene esto de particular? En Holanda las regalías por propiedad intelectual están exentas de impuestos.

Como Uber BV y Uber International son socios, no pagan impuestos por transferencias entre ellos, como exige tanto la ley de Holanda como de Islas Bermudas.

De esta forma, sólo el 1,45% de regalías por el uso de propiedad intelectual es fiscalizado por el gobierno de Estados Unidos. Finalmente, al ver el fisco de Estados Unidos que Uber International se identifica como una empresa holandesa (aunque su matriz es californiana), permite por ley impositiva aplazar su pago de impuestos en forma "indefinida".

Airbnb
La plataforma digital que conecta turistas con dueños que buscan alquilar sus viviendas de manera temporaria, revolucionó la manera de viajar: ya la usaron más de 160 millones de personas en el mundo.

En la Argentina,sólo en Airbnb se ofrecen 22.000 alojamientos (la mitad en Buenos Aires), que en promedio reciben entre 3 y 4 personas por propiedad. Entre 2015 y 2016 la cantidad de alojamientos disponibles en la Argentina en la plataforma creció vertiginosamente en un 67%. El año pasado más de 338 se alojaron por medio de Airbnb en el país, según datos suministrados por la puntocom. Así y todo la empresa no paga, según la AFIP, impuestos en la Argentina.

Las largas listas de impuestos que pagan los hoteles, alcanzan al 40% de la tarifa que cobran e incluye IVA, impuesto a las ganancias, ganancia mínima presunta, impuesto al cheque, ingresos brutos, cargas sociales, aplicación de convenio colectivo de trabajo, todos los impuestos municipales y locales y servicios, por los que se paga más por ser una actividad comercial. Además, derechos de autor e intelectuales por tener televisión en las habitaciones del hotel.

Desde Airbnb, se muestran dispuestos a negociar con las autoridades por el pago de impuestos.

"Estamos en constante diálogo con las autoridades locales y abiertos a conversar. Esto incluye impulsar acuerdos para la recolección de impuestos. Estamos fortaleciendo nuestra operación local y nos interesa crecer en la Argentina", dijo al matutino Leila Suwwan, Public Affairs Manager para América Latina de Airbnb.

En relación con los impuestos explicó: "A nivel global, Airbnb ha firmado cerca de 275 acuerdos impositivos en Europa, Estados Unidos, Canadá y América latina y ha remitido más de 250 millones de dólares en impuestos. Estamos trabajando para alcanzar acuerdos similares en la Argentina y esperamos poder concretarlos muy pronto."

Netflix
La plataforma de streaming paga casi nulos impuestos en el mundo. En la Argentina en Capital Federal tributan desde 2015 el 3 por ciento.

En los Estados Unidos por ejemplo, varía según el Estado. En la ciudad de Chicago (Illinois) se pagan una alícuota del 9%, y en Pensilvania del 6%. En Brasil y Uruguay se estudia también ponerle un impuesto.

En Australia, por caso, desde julio pasado se cobra un impuesto del 10% y eso se traslado al monto del abono.

Facebook y Google
"Pagamos todos los impuestos requeridos por la ley en los países donde operamos, incluyendo Argentina. Tomamos nuestras obligaciones tributarias con seriedad y trabajamos de cerca con las autoridades para asegurarnos que cumplimos con la legislación local", sostuvo un portavoz de Facebook a La Nación.

En igual sentido se manifestaron desde Google: "La empresa cumple los requisitos legales e impositivos en los países en los que opera y la Argentina no es la excepción", aseveraron.

Sin embargo, informes de entes reguladores holandeses a los que tuvo acceso Bloomberg revelaron que Google, principal subsidiaria de Alphabet Inc, se ahorró durantre 2015 unos u$s3600 millones en impuestos a nivel mundial luego de mover u$s15.500 millones en ingresos desde una filial holandesa hasta una empresa fantasma localizada en Bermudas.

Desde 2005, el grueso de las ganancias no estadounidenses que obtiene la multinacional de Internet se traslada a Google Netherlands Holdings BV, que al cierre del año pasado no registraba empleados.

Google libra actualmente una batalla legal en varios territorios de Europa por su decisión de tributar desde Irlanda, país que permite a las empresas trasladar sus beneficios hacia paraísos fiscales donde la tributación es laxa o prácticamente nula.

La justicia francesa la exoneró de pagar 1100 millones de euros en impuestos atrasados que exigían las autoridades de ese país. Sin embargo, el ministro de Finanzas galo, Bruno Le Maire, dio a entender que el conflicto no está terminado. En una reunión con sus colegas europeos en Tallinn, Estonia, sugirió que el bloque debería llegar a un acuerdo para gravar los ingresos y no las ganancias de la industria digital para mediados de 2018.

Facebook tampoco está libre. De hecho, su decisión de sumarse a la ola de empresas que establecieron su base de negocios extraterritorial en Dublín la llevó a una confrontación con el Servicio de Impuestos Interno estadounidense, que le exige un monto millonario bajo el argumento de que la compañía californiana habría valuado sus activos a un precio inferior al verdadero a la hora de trasladarlos a Facebook Ireland Holdings Ltd, su filial irlandesa.

Su comportamiento también está siendo observado en la Unión Europea. Un reporte del eurodiputado Paul Tang aseguró que "los impuestos de Facebook como porcentaje de sus ingresos registrados fuera de la UE oscilan entre el 28% y el 34%, mientras que en la UE esta es una relación notablemente baja de 0,03% a 0,10 por ciento."

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