Management

Cambio de tendencia en los salarios: se achata la "pirámide" y se reduce la diferencia entre gerentes y profesionales

13-11-2017 La estadística muestra que las remuneraciones más elevadas evolucionaron por debajo de las de los mandos medios y profesionales fuera de convenio. En todos los casos hubo recuperación real de poder adquisitivo, porque la inflación se movió por debajo de las previsiones trazadas el año pasado
Por Paula Krizanovic
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Los aumentos de salarios para ejecutivos que se desempeñan en empresas argentinas por primera vez en mucho tiempo permitirán recuperar este año algunos puntos de poder adquisitivo frente a la inflación. 

De acuerdo a un relevamiento de la consultora Aon Hewitt, los empleados fuera de convenio recibirán en 2017 un incremento de entre 27% y 28%, aunque algunas industrias como la de consumo masivo, comunicaciones, farmacéuticas y alta tecnología darán subas superiores a la media.

También desde Mercer ubicaron en 27% el nivel de ajustes en las remuneraciones otorgados durante el corriente año.

"En promedio, para puestos fuera de convenio, las compañías realizaron aumentos entre el 25% y el 27%. Con este dato, y esperando una inflación unos puntos por debajo, por primera vez en varios años los salarios reales se incrementaron, recuperando así un poco el poder de compra de los profesionales", coincidió Nicolás Rocha, Executive Manager de PageGroup Argentina.

Las motivaciones para los ajustes, según la mayoría de las compañías consultadas por Aon Hewitt fueron la inflación, mantener la competitividad con el mercado y reconocer el mérito de los colaboradores. 

En materia de beneficios, las principales prácticas implementadas resultaron ser el horario flexible, el plan de vida saludable, la política de home-office, licencia prolongada para padres y viernes part-time.

A diferencia de lo que ocurre en otros mercados más desarrollados, los beneficios, así como los bonos por desempeño, se extendieron en los últimos períodos a mayor cantidad de empleados de manera de incrementar las compensaciones totales.-

Esto se debió a que hubo etapas en las que los ajustes salariales no eran suficientes para complementar la inflación y la presión impositiva.

"La evolución de los incrementos de posiciones ejecutivas en los últimos años estuvo en línea con lo que percibió el resto del personal fuera de convenio. La diferencia se dio en la parte variable de las remuneraciones. Tal es el caso de compañías que no alcanzaron los resultados esperados del negocio y que han reconocido parte de pagos solo a ejecutivos", apuntó Fernando Troilo, gerente de Talento y Compensaciones de Aon Hewitt.

En otros países, muchos de estos beneficios son altamente segmentados de manera de alcanzar a la población de mayor jerarquía.

Radiografía de los ingresos
En promedio, un director en Argentina percibe una compensación salarial de alrededor de $215.000 por mes.

Las consultoras relevaron remuneraciones de entre $125.000 y más de $130.000 para los gerentes senior, y de entre $92.000 y $95.000 mensuales para los de menor seniority.

Tanto Mercer como Aon reflejan salarios levemente por encima de los $60.000 para los jefes, en promedio.

La mayor atomización se dio en la categoría de Analista. Mercer ubicó la media algo por encima de los $35.000, mientras que Aon relevó un promedio de más de $42.000 mensuales.

De acuerdo a Mercer, las industrias de energía y los bancos son los que registran los mejores salarios.

En la primera de esas actividades, un director puede cobrar casi $250.000 por mes, mientras que un gerente senior se ubica en los 148.000 pesos.

Las áreas de consumo masivo también figuran entre las que ofrecen las remuneraciones más elevadas en las categorías más altas, mientras que al considerar a los analistas y jefes, esa rama de actividad cae al cuarto lugar.

Efecto solapamiento e impacto de Ganancias
"El ajuste salarial en las empresas se va normalizando poco a poco al contar con indicadores macroeconómicos más reales", afirmó Juan Manuel Cueto, managing partner de WallChase.

"A diferencia de años anteriores, notamos una tendencia más formal y ordenada. Gradualmente las empresas pueden estimar con mayor certeza sus escalas salariales", agregó el experto. 

Y mencionó que el panorama actual muestra una consecuencia directa del menor impacto inflacionario.

"El problema del solapamiento salarial viene mejorando y deja de ser uno de los temas calientes en materia de Recursos Humanos", añadió.

Aunque advirtió que "hubo empresas que tuvieron que ajustar fuerte a comienzo de año por retrasos anteriores y por esto tendremos casos con dispersiones salariales importantes".

Sucede que los sueldos de los cargos más altos no salieron indemnes a los cambios ocurridos en la política económica argentina.

En un análisis que Mercer compartió con iProfesional, puede verse la evolución de las remuneraciones de bolsillo de los últimos 10 años.

En el cuadro es posible observar el impacto de los porcentajes de incremento otorgados a los empleados fuera de convenio desde 2007 a la fecha, en función de lo que percibían los convencionados.

"Si bien no todas las posiciones incluidas en nuestras encuestas son dentro de convenio, los niveles no gerenciales -o de supervisión y profesionales- han crecido relativamente más que los gerenciales", analizó Valeria Bohórquez, directora de Career de Mercer.

"Muchas compañías han hecho esfuerzos por evitar el solapamiento que se generó entre las posiciones más altas dentro de convenio y las más bajas que están fuera de ese paraguas, como típicamente ha venido sucediendo con el operario más calificado versus el supervisor", especificó.

Del análisis de Mercer también se desprende que los salarios de base promedio en grandes empresas argentinas y filiales de multinacionales se multiplicaron alrededor de nueve veces en la última década para los gerentes, mientras que lo hicieron 11 veces para personas en cargos no gerenciales.

Esto quiere decir, detalló Bohórquez, que "se acortaron las distancias" entre el dinero que perciben los profesionales y sus jefes, por un lado, y los supervisores por otro, así como también entre éstos y sus gerentes.

"Fueron años de alta inflación y eso hizo que muchas veces la variable de ajuste fuera el presupuesto para los incrementos para el personal fuera de convenio; presupuestos que en los mejores años apenas cubrieron la inflación", recordó la directiva de Mercer Argentina.

"Esto, combinado con la falta de actualización de las tablas de Impuesto a las Ganancias, hizo que los netos de bolsillo de los ejecutivos se volvieran relativa y proporcionalmente menores", resumió.

No fue la única en resaltar el impacto que tuvo el pago de este tributo en la trayectoria de achicamiento de la brecha salarial entre las distintas jerarquías.

Rocha recordó que en muchas ocasiones esto impidió que los directivos llegaran a compensar las pérdidas de poder adquisitivo: "Claramente, la presión tributaria para los perfiles de media y alta gerencia es elevada. Esto no ha cambiado en los últimos años y produce que, pese al esfuerzo de las empresas por realizar ajustes relacionados con el nivel actual de la inflación, en el salario neto no se llegue a compensar la suba de precios".

Troilo coincidió en que los cambios implementados hasta el momento en el régimen de Ganancias beneficiaron sobre todo a empleados ubicados en rangos hasta los niveles medios, mientras para las posiciones ejecutivas "sigue siendo una preocupación".

"Algunas organizaciones lo abordan otorgando el beneficio de asesoramiento profesional. Son muy pocas las que reconocen un porcentaje de este impuesto o brindan al respecto una gratificación. Estas últimas prácticas no tienen prevalencia en el mercado, siendo todavía iniciativas muy aisladas", añadió el directivo de Aon Hewitt.

Futuro promisorio
De continuar la misma tendencia de reducción de inflación, estabilización de la economía y aumentos salariales, las compañías esperan en 2018 no sólo volver a recuperar algunos puntos de poder de compra por parte de sus colaboradores, sino además reducir el fenómeno de solapamiento.

Pese a que las metas oficiales para los precios indican subas de hasta 12% anual, las empresas relevadas por Mercer pronostican un 15,4% de inflación, y por eso ya anotan en sus presupuestos 2018 alzas salariales de casi 21% de media.

"Las empresas están presupuestando un incremento de la inflación de entre el 15% y 20%, aunque para una mayor precisión debemos esperar esperar al cierre del año. Lo que sí podemos destacar es que las compañías pueden trabajar con mayor certidumbre sus planes para el período próximo", destacó Cueto.

En tanto, las compañías relevadas en el estudio Global Salary Increase Survey de Aon Hewitt, proyectan para 2018 un 23% de incremento promedio para personal fuera de convenio y un 21,5% para los convencionados.

En PageGroup esperan subas de entre 18% y 20% anual, pero además destacaron que algunas empresas ya están pensando en volver a poner arriba de la mesa, además del ajuste por inflación, otro por desempeño.

"Esto es algo nuevo ya que en los años anteriores, debido a la magnitud que tenía la suba de precios, era prácticamente imposible", indicó Rocha.

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