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Cruje otra "mimada K": Electroingeniería puso en suspenso el pago de obligaciones y el grupo empresario quedó al borde del default

23-11-2017 La compañía suspendió el pago de Obligaciones Negociables (ON) por $300 millones y, de no cumplir con el compromiso en el transcurso de los próximos 30 días, entrará en cesación. Gerardo Ferreyra, uno de los socios de la compañía, aseguró que cumplirá el trámite en alrededor de dos semanas
Por Patricio Eleisegui
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Madura el nocaut para uno de los grupos emblema de la era kirchnerista. La cordobesa Electroingeniería suspendió el pago de Obligaciones Negociables (ON) por $300 millones y, de no cumplir con el compromiso en el transcurso de los próximos 30 días, entrará en default.

A través de un comunicado remitido a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la firma notificó "informará debidamente" una futura fecha de "pago de intereses y amortización correspondientes" inherentes a ON emitidas el 18 de noviembre de 2015.

Tal decisión ya activó los primeros pronunciamientos negativos por parte de las calificadoras de riesgo. En ese sentido, desde Fix SCR, la filial local de la agencia Fitch Ratings, se informó la decisión de bajar la valuación de Electroingeniería "hasta ‘CC (arg)' desde 'B (arg)'".

"Este deterioro refleja la débil situación financiera de Electroingeniería y los elevados niveles de deuda operativa corriente que presionan sobre su liquidez y la exponen a un elevado riesgo de refinanciación", indica un informe de la calificadora al que accedió iProfesional.

En concreto, Fix entiende que los flujos de fondos futuros se encuentran "sensiblemente expuestos a riesgo regulatorio y de contraparte con el Estado nacional". Por lo tanto, la calificadora entiende que capacidad de la firma de continuar con el desarrollo normal de sus operaciones presenta un "elevado nivel de incertidumbre".

"El manejo discrecional de fondos que lleva adelante el Grupo Eling, controlante de Electroingeniería, es considerado agresivo y afecta la liquidez y flexibilidad financiera de las compañías operativas del grupo", añade el trabajo.

Para la calificadora, las pérdidas significativas reportadas por la empresa sobre todo en los últimos 18 meses evidencian el fuerte impacto del retraso en las obras relacionadas con el proyecto de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz. De cara a lo que viene, Fix SCR estima que la mayor parte de los ingresos "provendrán de la construcción de dichas represas y de la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano II".

"Fix considera que la compañía se encuentra en una situación financiera frágil. La calificación podría verse presionada a la baja en caso de retrasos en las cobranzas que afecten la aún débil capacidad de repago en tiempo y forma de la deuda financiera y los pasivos operativos", refiere el informe.

Desde Electroingeniería uno de sus socios principales, Gerardo Ferreyra, relativizó el momento financiero complicado que enfrenta la compañía. En diálogo con iProfesional, el empresario sostuvo que "se hará todo lo necesario para hacer los pagos establecidos antes de que concluya el período de gracia".

"Estamos apelando al sistema y tenemos previsto llegar a cumplir con los pagos en el términos de 20 días. Aunque hoy se puede ver como algo grave, no agotaremos los tiempos. No pensamos caer en default y tenemos los fondos para lograr eso", enfatizó.

Tiempos complicados
Fundada en 1977, Electroingeniería es la empresa originaria y cabeza del Grupo Eling, sociedad inversora que la controla y mantiene las tenencias accionarias de todas las firmas vinculadas a los sectores en los cuales opera.

Si bien con el gobierno anterior supo construir poder y alcanzar balances positivos, desde que cambiaron los aires políticos viene sufriendo una caída de sus ingresos y en más de una oportunidad corrió el riesgo de desaparecer.

Hasta hace escasos meses, incluso se rumoreó fuerte que sus principales accionistas habían tomado la decisión de vender parte del grupo para poder sobrevivir.

En todo caso, la intención pasaba por mantener el principal activo que actualmente posee la firma: el proyecto para levantar dos represas en Santa Cruz en el marco de una licitación adjudicada en 2013 y que plantea la construcción de dos centrales sobre el río Santa Cruz.

Ambos emprendimientos aparecen casi como el único salvavidas que puede garantizar la supervivencia de una compañía que no ha hecho pie desde la salida del kirchnerismo.

Respecto de la evolución del proyecto, dichas obras deberían comenzar a ganar velocidad en el transcurso de esta semana.

El jueves, en el municipio de Puerto Santa Cruz, en la provincia homónima, se llevará a cabo una audiencia pública convocada por el gobierno provincial a fin de renovar los permisos de obra para las dos represas. La autorización para dichas tareas venció el 15 de este mes.

El desarrollo de ambos emprendimientos demandará inversiones por hasta u$s4.700 millones. Se estima que ambos proyectos demandarán la labor de casi 4.000 obreros.

Cambios impuestos
Las represas tendrán menos potencia que la inicialmente prevista por el gobierno anterior: se reducirá a 1.290 MW, desde los 1.760 MW contemplados en un principio. De acuerdo con las recomendaciones técnicas, como estaba planificada, la obra resultaba "antieconómica".

Las represas parecen abrir para Electroingeniería un escenario más auspicioso que el que actualmente vive, en especial con relación a su continuidad operativa y financiera. Es que los últimos balances arrojaron fuertes pérdidas como el de 2015 que llegó a los $222 millones cuando en 2014 había sido de solo $11 millones.

Y el año pasado el rojo saltó a los $337 millones, según el último detalle presentado por Electroingeniería a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Como forma de ir paliando las pérdidas, el grupo comenzó a achicar sus negocios. Un ejemplo fue la salida de Transener, la principal transportadora de energía del país, donde controlaba el 25% del capital que le vendió al Estado nacional, a través de Enarsa, por u$s27 millones.

También obtuvo un préstamo del Banco Macro por $133 millones cuya garantía es una prenda de acciones de terceras compañías del grupo controlante de Electroingeniería denominado Eling.

En este contexto, la calificadora de riesgo Moody's advirtió sobre el futuro de Electroingeniería. Así, en un informe de junio pasado sostuvo que la dependencia del grupo de "un limitado número de proyectos mantendrá la volatilidad de su flujo de efectivo y márgenes de ganancias hacia 2018".

"La liquidez de la firma seguirá comprometida mientras persistan sus necesidades de refinanciamiento, generado una alta vulnerabilidad ante cualquier problema en su negocio", concluye el documento.

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