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"Dólar kiosco": estos son los requerimientos para que un comercio pueda vender divisas

Estos son los requisitos para que un comercio pueda vender dólares

Los comercios chicos tendrán que cumplir requisitos societarios y legales que complicarán su ingreso inmediato al mercado de cambio       

29.01.2018 14.21hs Finanzas

El Gobierno decidió la semana pasada abrir el juego a personas y comercios para intervenir en la compraventa de dólares alentó todo tipo de expectativas en el mercado.

Desde los que ya comenzaron a calcular cuál deberí­a ser la rebaja de los spread que generará la mayor competencia para cuevas y casas de cambio, hasta aquellos que ven en la medida oficial un globo de ensayo hacia una futura dolarización de la economí­a.

En medio de tantas especulaciones, el Banco Central (BCRA) publicó los requisitos para ingresar al nuevo sistema y quedó a la vista que el acceso será más restringido de lo que muchos suponen.

A través de 23 páginas de la Comunicación A 6443 el BCRA detalló las condiciones que deben cumplir las personas fí­sicas y jurí­dicas que deseen sumarse como operadores de cambio.

"Las personas jurí­dicas que desarrollen actividades comerciales, industriales o de otra clase, podrán ser autorizadas (mediante el registro del Banco Central) para realizar simultáneamente con dichas actividades, las operaciones previstas para agencias de cambio".

"Las personas humanas que soliciten ser autorizadas para actuar en el mercado de cambios en forma individual podrán hacerlo bajo la forma de personas jurí­dicas unipersonales como ser las sociedades por acciones simplificadas (SAS) y las sociedades anónimas unipersonales (SAU)".

En el Punto 1.4 del Anexo, explicita cómo se deberán identificar los actuales "arbolitos", precisando que, "en caso de operar en la ví­a pública personas humanas en representación de un operador autorizado deberán estar debidamente identificadas mediante elementos que las asocien inequí­vocamente a dicho operador -tales como pechera, gorra, cartel, etc.-".

La solicitud para la habilitación de ingresará on line en la página de la AFIP con la clave fiscal de la persona jurí­dica y su CUIT y posteriormente hay un apartado para cada tipo de actividad y los datos relevantes a informar de los integrantes de las sociedades.

Además, exige que "las casas de cambio deberán mantener una responsabilidad patrimonial computable mí­nima de
$5 millones, definida como el patrimonio neto menos los aportes pendientes de integración".

El texto y sus anexos permiten anticipar que sólo quienes estén familiarizados con estas operatorias podrán tramitar la autorización. No es el caso de un kiosco o un almacén de barrio, habituados apenas a lidiar con su inscripción en el Monotributo.

Pero habrá algunos jugadores que correrán con ventaja. Serán los que ya están vinculados a servicios financieros (cobro de facturas, remesas de dinero) y algunos comercios tradicionales (supermercados, cadenas de electodomésticos) que mueven abultados volúmenes de facturación y cuentan con sistemas propios de seguridad y transporte.

Empresas como Rapipago o Pago Fácil están a la cabeza de los favoritos. Más de la mitad de las facturas de distintos servicios (pese al desarrollo de la operación bancaria digital) se paga en efectivo a través de ventanillas en bancos y redes de cobro. En algunas cadenas de supermercados ya hay sucursales de esas firmas que operan cobrando las boletas a los clientes.

Western Unión (que le compró Pago Fácil al grupo Macri en 2006) es lí­der en remesas de dinero al exterior. Y también califica para entrar al mercado de cambios.

Los hoteles que reciben turistas podrán tener su propia oficina en lugar de que el cambista siga siendo el conserje en el mostrador (en "blue", obviamente).

Pero lo que los economistas miran es qué podrí­a pasar con los spreads. ¿El "dólar kiosco" será más barato que en un banco o una cueva del microcrentro?, se preguntan según Ambito Financiero.

En teorí­a, la mayor oferta de billetes deberí­a tender a disminuir la brecha entre el oficial y el paralelo. En el medio de ambos deberí­a cotizar el nuevo mercado desregulado.

Pero la realidad es que no está asegurado que sea así­.

El spread dependerá también de cuánto dinero maneje el comercio, porque cuanto mayor sea el riesgo de quedar descalzado mayor será la brecha.

Hasta ahora lo que vienen mostrando los comercios en materia de cambios es que están dispuestos a aceptar algunos pagos en dólares, pero toman los billetes a un valor que está muy por debajo del que se paga en los bancos y hasta los locales donde se comercia el paralelo.

Desde un punto de vista macro, la desregulación cambiaria alentó expectativas que van más allá del spread y viran hacia la experiencia dolarizadora.

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