Economía

Tras el "súper enero", las automotrices se preparan para que la venta de 0Km se estabilice en un nivel más bajo

14-02-2018 Después de un arranque histórico, las principales marcas anticipan un año positivo en cuanto a patentamientos. Pero los pronósticos son más conservadores. Los factores que hoy juegan a favor de la industria y la importancia de la recuperación de Brasil
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Las ventas de 0Km en el primer mes del año dejaron un escenario más que optimista para las automotrices, con un incremento de 25% en volúmenes y una marca histórica de casi 119.000 unidades.

Esta cifra superó el anterior récord correspondiente al mes de enero, que tuvo lugar en 2012, cuando la industria alcanzó los 112.800 vehículos patentados

Al cierre del año pasado, las terminales habían anticipado que 2018 sería un buen ciclo para el sector.

Sin embargo, tras los 900.000 autos vendidos en los últimos 12 meses, las proyecciones que trazaban en la industria eran más moderadas y no se esperaba un salto interanual en enero del 25%. 

Frente a este cuadro, desde el sector atribuyen este boom de operaciones a una serie de factores coyunturales que difícilmente se repitan de ahora en más.

Así, le ponen un poco de paños fríos al prometedor arranque del 2018. Y si bien hay consenso de que habrá crecimiento, la tasa proyectada por el mercado es más moderada que el 25% de alza con el que se inició el año. 

Entre las variables que ayudaron a apalancar las ventas, directivos de automotrices y concesionarios apuntan al impacto de los rumores sobre la eliminación del impuesto interno a los 0Km, anticipada varios meses antes por el ministro Nicolás Dujovne.  

Esto llevó a muchos compradores a postergar su decisión de compra en diciembre, esperando una baja de precios automática en más de 150 modelos y versiones. 

Algunas marcas habían anticipado que devolverían el dinero que se cobraba de más, en caso de que el vehículo pasara a quedar desafectado.

Pese a estos esfuerzos, la industria no pudo contrarrestar la estrategia "wait and see" a la que apelaron muchos compradores y hubo operaciones que se pasaron para enero. 

En ese contexto, también sucedió que, debido a la confusión respecto de qué 0Km iban a pasar a estar alcanzados por la medida, se terminaron afectando las ventas de modelos que ni siquiera estaban contemplados en el plan oficial. 

"Mucha gente no sabía si los $380.000 en los que arrancaba el impuesto que iba a ser quitado eran la referencia de fábrica o de venta al público. Por eso, en diciembre la confusión fue grande y muchas ventas se vieron frenadas hasta que se resolvió el tema", explicaron desde un concesionario Chevrolet.

Un segundo elemento que influyó en el boom de patentamientos obedeció al avance del dólar, que históricamente impactó de manera rápida en los precios de los autos.

El temor a que el billete verde cruzara en enero la barrera de los $20 llevó a que muchos compradores se apuraran a cerrar las operaciones por miedo a que su valor se dispare mucho más. 

Esto es así ya que el 70% de las unidades que se comercializan en el país son importadas, principalmente desde Brasil, y se pagan a precio dólar.

También cerca del 70% de las autopartes en promedio que se utilizan para fabricar un vehículo nacional, provienen del exterior

Otro factor que ayudó a impulsar las ventas en enero fue la agresiva estrategia comercial que implementaron muchas marcas durante el inicio del verano. 

Si bien en el arranque del año siempre se arman los "stands a cielo abierto" en la costa atlántica, este año se presentaron muchas novedades, oportunidades de preventa y lanzamientos, lo cual motivó a los compradores. 

A esto se suma una variable clásica y que se repite cada vez que cambia el calendario: la estacionalidad.

Muchos interesados esperan hasta enero para patentar las unidades. Es una vieja estrategia que sirve para que, a la hora de vender el auto, la fecha que figura en la tarjeta verde ayude a mejorar la cotización.

Proyecciones
Hacia delante, y después de un mes récord, hay coincidencia entre los directivos de la industria acerca de que no se podrán esperar todos los meses estos mismos resultados.

Por eso, las estimaciones de crecimiento que manejan las automotrices som más cautas. En general, coinciden en pronosticar entre un 4% y un 10% de suba para el año.

Rodrigo Pérez Graziano, director de Relaciones Externas y Gubernamentales de PSA (Peugeot-Citroën-DS), es de los que considera que el mercado seguirá creciendo pero a un ritmo menor.

"No nos imaginamos en cuatro meses cambiando las previsiones, como sucedió el año pasado, porque ya hubo un salto sorprendente con un mercado que superó las 900.000 unidades y con una gran competencia", explicó.

En PSA esperan que las ventas crezcan este año un 4 por ciento.

Donde son más optimistas es para el caso de la marca Citroën, que forma parte del grupo, para la cual esperan un incremento de 20% pero por un factor especial: la renovación completa de la oferta.

En el caso de Ford, Santiago Labella, gerente de Comunicaciones de la marca, señaló durante la presentación del nuevo Ford Ka Freestyle que se realizó en Brasil, y que llegará a la Argentina en 2018, que enero fue el mes de mayores ventas pero hay que ser cautelosos, porque recién está arrancando el año.

Por su parte el presidente y CEO de Volkswagen, Hernán Vázquez, afirmó que en 2018 la industria automotriz continuará creciendo, pero el experto proyecta una suba menor, de entre un 6 y un 8%.

En Chevrolet, más allá de los porcentajes, fueron por un número concreto: "Este año se podría llegar al millón de unidades si la economía mantiene su marcha como hasta ahora".

En ese caso, se trataría de un importante crecimiento, pero del orden del 11%, menos de la mitad de la tasa registrada en enero. 

En paralelo, los directivos de Fiat son los más cautos, dado que manejan una pauta de 910.000 unidades patentadas, lo que arrojaría una suba cercana al 1%. 

Brasil, clave para el futuro
A contramano del boom de ventas, en el plano industrial enero arrancó con un dato preocupante para el sector automotor: la producción de 0Km apenas alcanzó las 21.858 unidades. 

Esto no sólo implicó una caída del 18% respecto al mismo mes de 2017, sino que se trató de la peor cifra desde enero de 2016. 

Para ponerlo en perspectiva, en un año positivo para el sector, como fue 2013, en enero se llegaron a producir más de 44.000 vehículos.

En tanto, el mismo mes de 2014, cuando empezó a enfriarse la actividad, igualmente se fabricaron 36.100 unidades.

En paralelo, las exportaciones sumaron 10.400 unidades, lo que implicó una suba tibia del 6,7%. El dato preocupa considerando que enero de 2016 había sido uno de los más flojos de la última década. 

En este contexto, la recuperación de la industria automotriz argentina está ligada directamente a lo que suceda en Brasil

El cierre de 2017 en el país vecino, con un crecimiento del sector después de haber caído de los 3 millones de patentamientos anuales a 1,9 millones, representa una buena noticia.

"La situación económica del mercado brasileño comienza a mostrar indicios de recuperación, lo que favorece a la producción nacional. Igualmente, dicha crisis generó la necesidad e impulsó a abrir la industria automotriz argentina a nuevos mercados para la exportación", comentaron desde Volkswagen.

Pese al arranque que tuvo la industria en general, en Chevrolet también son optimistas. "Las exportaciones tendrán un ligero repunte a partir de la mejora de la economía de Brasil, en donde la industria automotriz podría tener entre un 3% y 5% de crecimiento para el próximo año", comentaron.

"Brasil tocó piso y logró concluir su primer año en terreno positivo después de una caída abismal, tras pasar de 3,5 millones a 1,9 millones de autos vendidos. En 2017 logró cerrar en más de 2,1 millones. Eso es positivo", dijo Pérez Graziano.

La recuperación impactará en la Argentina, especialmente en producción, lo que permitirá cumplir con todos los pasos para llegar a 2023 a un millón de unidades, tal como se acordó con el Gobierno.

En Renault, también anticipan mayor nivel de actividad, con más empleo y con más exportaciones por los nuevos modelos y un mercado de Brasil que ya confirma las primeras señales de recuperación.

Frente a estas proyecciones, todos los ojos estarán puestos en las estadísticas que publicará ADEFA para el mes de febrero y que confirmarán finalmente si el país vecino vuelve a convertirse en la locomotora que supo ser durante las mejores épocas de la industria. 

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