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Hay más accidentes de aviones en Argentina y se encienden las alarmas: las causas y qué denuncian los gremios

01-05-2018 Sólo en lo que va del 2018, organismos de control registran 18 siniestros con el saldo de 11 personas fallecidas. Semejante pauta ya supera en cantidad de víctimas los números de años como 2016. Los sindicatos aseguran que es consecuencia de un mercado que crece sin controles ni infraestructura 
Por Patricio Eleisegui
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La tragedia más reciente tuvo lugar el último domingo. Una avioneta se estrelló en Península Valdés, muy cerca de Puerto Pirámides, accidente que derivó en la muerte de dos mujeres.

El piloto, aunque herido, logró salir de los restos de la aeronave para pedir ayuda. La nave en cuestión -un Piper PA-28- había despegado de Trelew, siempre en la provincia de Chubut.

Entre el 16 y el 17 de abril, el aeródromo de General Rodríguez también fue protagonista de dos accidentes que involucraron tanto a un Cessna 150G como a una aeronave experimental J1 Matr.

Antes, el día10, un Beechcraft BE 58 cayó a tierra en El Naranjo, Tucumán, dejando un saldo de cuatro muertos, en lo que representó una de las mayores tragedias aéreas ocurridas en ese territorio.

El derrotero no culmina ahí. El 8 de abril, la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC) notificó la caída de un PA 34 Piper Seneca y la muerte de sus cinco ocupantes.

La nave se precipitó en la provincia de La Pampa, entre las localidades de Quemú Quemú y Pellegrini.

Pero hay más. El día 5, otro Piper PA-28 también resultó accidentado en el aeropuerto internacional de Neuquén. El avión sufrió un desperfecto al momento de tocar pista en el aterrizaje y culminó de nariz, según la misma JIAAC.

A todas estas situaciones que se han ido sucediendo en abril hay que sumarle lo acontecido en marzo, cuando el margen de accidentes e incidentes también fue de magnitud.

En efecto, hasta se dieron circunstancias adversas en el caso de aviones comerciales, como la del servicio de Andes Líneas Aéreas, declarado en emergencia en Tucumán.

Esta sucesión dramática parece formar parte de una vorágine sin final visible y ya encendió las alarmas entre expertos y sindicatos quienes, ante la consulta de iProfesional, no dudaron en vincular este notorio aumento de accidentes al fuerte incremento en el tráfico aéreo que evidencia la Argentina.

En concreto, afirman que la "Revolución de los Cielos" promovida desde la cartera de Transporte, encabezada por Guillermo Dietrich, no hizo otra cosa que dejar al desnudo las falencias del país en términos de control y seguridad.

Las voces coinciden en señalar que la endeble situación en lo que hace a disponibilidad de radares, infraestructura aeroportuaria y extensión de licencias operativas para el mantenimiento y operación de las aeronaves, atentan directamente contra la calidad de los servicios.

Desde los gremios reconocen una preocupación en ascenso. Advierten que la apertura del mercado aéreo sin que se hayan fijado nuevas pautas (es decir, estándares más altos de rendimiento y control de aviones, tripulaciones e instalaciones aéreas en general), "se terminará pagando con vidas".

"Estamos preocupados, ya que no existe una política que priorice la seguridad y porque no se está incorporando a gente idónea. Todo se ha ido degradando", sostuvo a iProfesional Ricardo Cirielli, secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico.

"El Ministerio de Transporte le da luz verde a emprendimientos privados prácticamente sin control. Esto está generando infinidad de accidentes y lleva a que se alcancen cifras récords en términos de fallecimientos y de aviones accidentados", añadió.

Estadísticas que preocupan
Las estadísticas de la JIACC corroboran los dichos del dirigente, según pudo comprobar iProfesional.

En lo va del año, el organismo de control da cuenta de un total de 18 accidentes que han dejado como saldo 11 fallecidos y cuatro aviones destruidos.

Semejantes cifras ya superan en cantidad de víctimas a los números de 2016 (siete personas en todo ese período) y representan casi el 50% de los siniestros registrados en todo ese año y en 2015.

"Los hechos que se dieron ese mes corresponden mayormente al ámbito de la aviación en general, no necesariamente a los vuelos comerciales", indicó a este medio una fuente cercana a la Junta.

"Muchos tuvieron lugar en aeródromos, ahora de gran actividad pero que carecen o tienen niveles de control muy bajos", completó, en línea con los dichos de Cirielli.

"Hoy tenemos más cantidad de vuelos para un soporte que sigue siendo el mismo de antes. No han cambiado los sistemas de control, la tecnología de comunicaciones es obsoleta y la inversión en capacidad técnica es casi nula", dijo.

Marcelo Urich, desde la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA) advirtió a iProfesional que el mayor tráfico aéreo incrementó "los niveles de stress en la aviación en general, sobre todo entre los controladores".

"No tenemos buena tecnología. Para llevar a cabo la 'Revolución de los Aviones' se necesita contar con la infraestructura adecuada. Lejos de eso, falta radarización y mejores sistemas de monitoreo, entre otras cosas", recalcó.

En su visión, que se generen cuellos de botella pasó a ser casi un hecho frecuente.

"Se ven 20 aviones esperando para aterrizar y otros 20 listos para salir. Es lógico que este mayor tránsito, sin la infraestructura adecuada, vaya en desmedro de la calidad y de la seguridad", dijo a iProfesional.

En el ámbito de los pilotos, lo ocurrido en estas últimas semanas también es visto como consecuencia directa de los controles exiguos y del súbito incremento en el tráfico aéreo.

En ese sentido, Pablo Biró, secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), afirmó a este medio que "el proceso llevado a cambio para la liberalización de los cielos degradó la seguridad operacional".

"Es común que una explosión violenta del mercado, si ocurre sin que el sistema esté preparado, termine dañando los umbrales de calidad", enfatizó.

"Nosotros –añadió- venimos criticando la 'Revolución de los Aviones' desde esa perspectiva. Incluso, a cada una de las irregularidades la hemos ido denunciado penalmente. Entre ellas, los otorgamientos de permisos. Y así lo seguiremos haciendo".

Zona de riesgo
A la par de los accidentes fatales ya acontecidos, los gremios ponen el foco en lo que viene para el segmento de la aeronáutica local.

Al respecto, desde APLA indicaron que el Ministerio de Transporte apunta a cambiar las normas de preparación de pilotos y las pautas operativas en general.

Esto, a ojos de los sindicatos, terminará por elevar el margen de riesgo en el aire.

"El Gobierno minimiza los controles. Hace lobby para degradar las pautas operativas y los permisos y optó por un monitoreo más laxo en vez de aumentar la exigencia ante un mercado aéreo que se expandió", sostuvo Biró.

Cirielli adelantó que a partir de junio el macrismo buscará oficializar un paquete de medidas tendientes a incentivar aún más el desembarco de nuevos actores en la actividad aeronáutica privada.

Entre otros ítems, el plan oficial incluirá una reducción de los tiempos de preparación de pilotos y técnicos y dará luz verde a la contratación de tripulaciones extranjeras. Incluso para aquellas compañías que sólo prestan servicios en el mercado doméstico.

El énfasis, en todo caso, estará puesto en generar nuevas inversiones a partir de promover costos operativos cada vez más bajos.

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