02.10.2014 Buenos Aires, Argentina.
Finanzas
Lunes 11 de Febrero de 2008 04:40:00
Conozca qué son el NYSE, el Dow Jones y el Nasdaq
11-02-2008 Son los máximos referentes bursátiles del mundo. Mueven millones de dólares diariamente y son noticia cuando suben o se derrumban. Cuáles son las empresas argentinas que operan en estos mercados y cómo se puede acceder desde el exterior a los mismos. Cómo evolucionaron en los últimos años
Reciba noticias en su e-mail
Temas:

Los mercados neoyorkinos de acciones son de muy larga data y desde hace muchas décadas son los mayores referentes a nivel mundial sobre el estado de la economía de los EE.UU.

La bolsa neoyorkina fue creada en 1817, cuando un grupo de corredores fundó un comité llamado "New York Stock and Exchange Board" con la finalidad de poder controlar el flujo de acciones que en aquellos tiempos se negociaban libremente y principalmente en la acera de Wall Street.

La Bolsa de Nueva York, o NYSE es el mayor mercado de valores del mundo, en volumen monetario, y el primero en número de empresas cotizantes. Este mercado cuenta con un volumen anual de transacciones que superan largamente los 20 billones de dólares, incluyendo los 7 billones de compañías no estadounidenses.

Si bien durante la década del 90 su número de acciones fue superado por el del NASDAQ, el capital de las compañías listadas en la NYSE es cinco veces mayor que en el NASDAQ.

El índice Dow Jones
El Dow Jones Index Average está conformado por un diversificado portafolio con los títulos de 30 empresas de valor fijo alto y es sin duda el más seguido y reconocido índice del mundo financiero.  Es por estos atributos que se lo considera como un excelente indicador del desempeño del mercado en general.



En la práctica, refleja el valor de mercado de las acciones de las 30 compañías más importantes que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York, de un universo de 10 mil empresas que cotizan en el mercado de valores neoyorquino.

A las acciones de las empresas incluidas en el Dow Jones se les llama "blue chips" o fichas azules, y el nombre proviene del juego de póker donde las fichas azules son las que tienen mayor valor.

Y eso no es arbitrario, ya que entre las empresas cotizantes se encuentran algunas de la dimensión de Coca Cola, General Motors, McDonalds, IBM, Microsoft, Procter and Gamble, entre otras.

El nombre de Dow Jones tiene su origen en la iniciativa de dos editores financieros: Charles Henry Dow y de Edward D. Jones, quienes junto con Charles Bergstresser, fundaron en 1882 Dow Jones & Company. De allí el nombre de este indicador bursátil con más de cien años de historia.

El Dow Jones fue lanzado el 26 de mayo de 1896 -y publicado en el Wall Street Journal, donde Charles Dow era editor- y cotizó, por primera vez, en los 40,94 puntos. A lo largo de sus 112 años de historia se capitalizó 299 veces, con un rendimiento anual promedio del 5%.

Tanto en los 80 como en los 90 creció el 220% en promedio, lo cual implica un rendimiento anual superior al 12%. La historia es mucho mejor para el principio del siglo XXI, ya que a la actualidad, el índice creció un 310%, con una rentabilidad anual del 19%.

Cuenta con tres promedios diferentes: el Industrial (DJIA), el de Transporte (DJTA) y el de Utilidades (DJUA), y cada uno mide el desempeño de diferentes sectores empresariales.

El DJIA es el más amplio de los tres, ya que se estructura con componentes que pertenecen a todo tipo de industrias, como servicios financieros, tecnología, minoristas, entretenimiento y bienes del consumidor, etc. Estos índices son elaborados por los editores del diario Wall Street Journal y sus componentes varían cuando hay una adquisición de por medio o cuando hay cambios drásticos en el desempeño corporativo de una empresa.

Aunque no hay regulaciones explícitas para la selección de los componentes de cada índice, los títulos se incorporan únicamente si tienen una excelente reputación, demuestran un crecimiento sustancial, conforman las carteras de varios inversores y representan de forma adecuada el sector al cual pertenecen.

Según la teoría de Dow, cuando la actividad económica atraviesa por un auge, las empresas industriales -como las que cotizan en el Dow Jones- viven una expansión productiva que incrementa sus beneficios. Eso hace que los inversores compren títulos de esas compañías y que la cotización de esas acciones en la bolsa omience a crecer.

Por eso es que, cuando el Dow Jones sube, es sinónimo de que las empresas esperan buenas ganancias y que la economía de EE.UU marcha sobre ruedas. Lo contrario ocurre cuando el indicador muestra una fuerte tendencia a la baja.

Una de las mayores críticas que recibe el Dow es que se lo considera obsoleto y poco representativo, ya que representa a una muestra limitada del universo -sólo 30 acciones- y porque el índice es un promedio ponderado, es decir, que las acciones con mayor precio tienen un impacto mayor sobre el promedio que el incremento y la depreciación de los papeles de menor cotización.

Pero pese a las críticas, lo que no se discute es que el Dow Jones sigue siendo "el" indicador de referencia en los mercados mundiales y un ícono de la economía estadounidense. Esta afirmación no es gratuita, ya que logró superar períodos de auge y depresión, varias guerras, conflictos bélicos, ataques terroristas y derrumbes bursátiles, a lo largo de toda su historia.

  • Según Eduardo Blasco, de Maxinver, estos mercados "tienen incidencia por un tema de contagio y globalización, porque si en un lugar bajan las acciones el resto ajusta a la baja. En la práctica, hay una copia de comportamientos, es una costumbre, sumado a que EE.UU. es el mercado más importante del mundo por capitalización y volumen, y por eso arrastra a los demás. Es una costumbre de la globalización, que haya traslados rápidos, si algo baja allá, por las dudas los locales venden".

  • En opinión de Osvaldo Cado de Prefinex, "influyen en los mercados mundiales porque son dos índices con mucha historia (el Dow Jones tiene casi 100 años) y porque EE.UU. es el mercado más grande del mundo en producción, tecnología, etc." y agrega que "por tratarse del país más grande del mundo, sus bolsas son las más grandes: debe mover la quinta parte de los fondos mundiales".

  • Para Mariana Diehl, de Puente Hermanos, "tienen incidencia en los mercados mundiales porque se trata de EE.UU., que es el mayor participante del mercado bursátil mundial. También hay mercados fuertes, como Asia, China o Japón, pero casi todo el mundo se mueve por lo que pasa en EEUU".

La experta destaca que "además, estos índices tienen mucho peso en los mercados mundiales porque sus volúmenes son muy superiores. El Dow Jones, que tiene sólo algunas empresas mueve entre u$s300 y u$s500 millones y el NASDAQ alrededor de u$s1,26 billones, contra los resultados de todos los sectores del Eurostox50, que suman u$s1,17 billones o el Nikkei 225 con otros u$s1,71 billones".

¿Cómo se calculan estos índices?
Los índices del Dow tienen la particularidad que se calculan sobre la base del precio y no de la capitalización. Por ende, el peso de los componentes varía de acuerdo al precio de las acciones, a diferencia de otros índices que son afectados no sólo por el precio sino también por el número de acciones en circulación.

Cuando los promedios fueron creados, su valor era calculado simplemente por la suma del precio de todos los componentes de cada índice y dividiéndolo por el número de componentes del mismo. Luego, se inició la práctica de utilizar un divisor para suavizar los efectos de la división de acciones (stock split) y otras estrategias corporativas.

¿Qué es el Nasdaq?
El Nasdaq (National Association of Securities Dealers Automated Quotation), fue fundado en 1971, con el propósito de regular el mercado de productos electrónicos, puesto que, por aquel tiempo, se empezaba a masificar lo que hoy en día conocemos como Hi-tech (Tecnología de punta).

Hacia 1980 la expansión del mercado de empresas tecnológicas era tal que el Nasdaq se convirtió en el Dow Jones de ese segmento. Durante la década del 90 el Nasdaq se convirtió en una competencia para el NYSE. En 1992, comenzó a operar en horarios que coincidían con los de los mercados europeos, pero sobre todo japoneses.

En 1998, el Nasdaq se fusionó con la Amex (American Stock Exchange, bolsa de acciones norteamericanas) para formar Grupo de Mercado Nasdaq-Amex. Hoy en día el Nasdaq es el primer mercado electrónico y el más grande del mundo. Sus negociaciones no están limitadas por un espacio físico, sino que se realizan en forma electrónica.

El Nasdaq Stock Market cubre dos tipos de mercado:

  • El Nasdaq National Market, en el cual cotizan acciones de empresas con una mayor capitalización, y
  • El Nasdaq Smallcap Market, en el cual cotizan los títulos de pequeñas empresas con capacidad de crecimiento.

En la actualidad el Nasdaq enlista los títulos de alrededor de 4.100 empresas –desde pequeñas firmas hasta gigantes de la talla de Microsoft. La mayoría de estos títulos pertenecen al sector tecnológico, de las telecomunicaciones, banca, minoristas y otras industrias en crecimiento.

El Nasdaq Composite en un índice de capitalización bursátil, lo cual lo diferencia del Dow Jones, que es un promedio de precios. Este índice mide la actividad todos los títulos comunes, tanto domésticos como internacionales, que están enlistados en el mercado electrónico del Nasdaq.

Pero también se divide en otros subíndices, como el Nasdaq 100 Index y el Nasdaq Financial – 100 Index. El primero incluye 100 de las empresas más grandes, locales e internacionales, que cotizan en el Nasdaq, excluyendo a las que pertenecen al sector financiero. Refleja el desempeño de empresas pertenecientes al sector de las computadoras, telecomunicaciones, minoristas / mayoristas y biotecnología.

Como contrapeso del anterior, el Nasdaq Financial-100 Index mide el desempeño de las mayores 100 organizaciones financieras, tanto domésticas como internacionales, que cotizan en el índice global.

Al igual que los anteriores, este índice representa el peso de las empresas sobre la base de su capitalización e incluye instituciones pertenecientes al sector de banca, ahorros y casas matrices relacionadas, compañías de seguros, compañías de inversión y servicios financieros.

Empresas argentinas en los mercados
A lo largo de la década de los noventa y en menor medida en los años posteriores a la crisis del año 2002 en nuestro país, numerosas empresas argentinas ampliaron su capital ingresando en los mercados neoyorkinos. De las casi veinte empresas que cotizan en esos mercados, la mayoría de los casos opera en el NYSE y sólo tres en el Nasdaq. 
 

Cuando las empresas argentinas operan en estos mercados, lo deben hacer mediante la conformación de los denominados ADR. Los American Depositary Receipts son certificados negociables que representan la propiedad de una o más acciones de una compañía extranjera.

Estos títulos se comercializan en los principales mercados de EE.UU. de la misma manera que otros títulos estadounidenses.

En esencia, el ADR es un título que respalda el depósito en un banco estadounidense de acciones de compañías cuyas sociedades fueron constituidas fuera de aquel país, de manera de poder transar las acciones de la compañía como si fueran cualquiera otra de ese mercado.

De esta forma, el mecanismo de ADR permite a una empresa nacional emitir acciones directamente en la bolsa extranjera. La ventaja del ADR para el inversor local es que brinda la posibilidad de depositar la plata en el exterior. Por eso, fueron muy usadas en 2001, y se pueden comprar a través de un banco de inversión.

¿Cómo operar desde el exterior?
Para operar en esos mercados, el inversor debe abrir un cuenta con alguna entidad que que opere esos productos en los mercados internacionales. Acá se desarrollaron una especie de fondos que operan con títulos internacionales. Lo clásico es que se opere a través de ETF, que se pueden operar desde Internet. La metodología es que se compran paquetes de acciones de un determinado sector, como si comprara una acción en el mercado local. En el mundo hay más de 200 ETFs.

Según comenta Mariana Dehl, "para operar afuera, se pueden comprar ETFs, que se ajustan replicando índices, como el NASDAQ y el Dow Jones. Se pueden adquirir a través de un operador de bolsa en Argentina que maneje acciones en el exterior.

Incluso, hay ETFs que van contra esos índices, o sea, ganan cuando bajan: el índice PSQ es la inversa del NASDAQ 100 y ganó 18% este año, el S&H es la inversa del S&P500, y subió 10% este año, en tanto que el DOJ es la inversa del Dow Jones y subió 8,70% en el 2008. Por último, el FXP paga el doble de la caída del FXI de China y ya lleva una ganancia del 53% este año". Ver para creer.

Para operar afuera, se pueden comprar ETFs, que se ajustan replicando índices, como el NASDAQ y el Dow Jones. Se pueden adquirir a través de un operador de bolsa en Argentina que maneje acciones en el exterior.

Incluso, hay ETFs que van contra esos índices (o sea, ganan cuando bajan): el índice PSQ es la inversa del NASDAQ 100 y ganó 18% este año, el S&H es la inversa del S&P500 (subió 10% este año), el DOJ es la inversa del Dow Jones (subió 8,70% este) y el FXP paga el doble de la caída del FXI de China (subió 53% este año). Ver para creer.

Rubén Ramallo
©infobaeprofesional.com

 

Reciba noticias en su e-mail
Más temas en Facebook
iProfesional en Twitter