Tecnología

Avanza el proteccionismo: el "impuestazo" tecnológico ya tiene media sanción

06-08-2009 En un día que marca un grave retroceso para el país, la Cámara baja aprobó una mayor carga impositiva para un amplio abanico de productos electrónicos. Con el objetivo de moderar la fuerte polémica que se desató en torno al proyecto, fueron excluidas las computadoras personales
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El polémico proyecto del "impuestazo" tecnológico, que dividió fuertemente las aguas entre fabricantes, ensambladores e importadores, finalmente dio su primer paso este miércoles por la noche al ser aprobado por la Cámara de Diputados.

La iniciativa -que obtuvo un amplio margen, al recibir 136 votos a favor y 61 en contra-, contó con el respaldo del Frente para la Victoria, el Movimiento Popular Neuquino (MPN), Solidaridad e Igualdad (SI), en tanto que el PRO, la UCR y la Coalición Cívica se opusieron.

El proyecto contempla que los productos electrónicos que no se produzcan en Tierra del Fuego -como celulares, cámaras digitales y moniotores LCD, entre otros- sufran un aumento del Impuesto al Valor Agregado, cuya alícuota pasará del 10,5 al 21 por ciento.

En cambio, en medio del fuerte debate que se generó en las últimas horas, los legisladores decidieron que notebooks y netbooks queden fuera del alcance de la medida.

Como contrapartida, se otorga una reducción en la aplicación de impuestos internos a los bienes fabricados o a fabricarse en esa provincia del orden del 61,47 por ciento. 

Los empresarios instalados en Tierra del Fuego aseguran que, a partir de que se apruebe el proyecto, realizarán inversiones por u$s40 millones para dinamizar la producción nacional. Sin embargo, la oposición considera que es insuficiente y que "no puede hacer frente al 100% de la demanda.

Un proyecto con muchas dudas
El macrista Esteban Bullrich fue uno de los más duros contra la iniciativa. Señaló que significará "un aumento del costo para aquellos argentinos que consumen tecnología" y generará "una brecha digital", ya que está "trabando el ingreso de tecnología".

También, sostuvo que no queda claro si se trata de una ley de promoción industrial o de una "ley para mayores recursos para el fisco" y reseñó diez ítems del presupuesto nacional de los cuales se puede sacar recursos "para darle $500 millones para Tierra del Fuego".

El radical Rubén Lanceta cuestionó la propuesta, aunque al igual que el ARI (partido al que pertenece la Gobernadora fueguina, Fabiana Ríos) resolvió abstenerse.

A su vez, la legisladora fueguina Nélida Belous (que integra el bloque SI) criticó a quienes se opusieron al proyecto y que a cambio proponían "un subsidio para que los trabajadores se queden sentados en su casas" y apuntó que "la ley es el puntapié inicial para que haya una industria electrónica de nuestro país comience a avanzar".

El peronista disidente Jorge Sarghini adelantó el rechazo de su bloque con el argumento de que "cuando se aplica un subsidio el resultado debe ser el bienestar general y en este caos se trata de una pérdida del bienestar general".

El jefe del bloque del PRO, Federico Pinedo, señaló: "Estamos en contra de este proyecto cuyo resultado es que millones de argentinos paguen entre un 30 y un 40% más caros los celulares que son una herramienta de trabajo de la gente"; y concluyó que "una vez más la mayoría de los argentinos pagan los platos rotos por las malas políticas del gobierno"

El peronista kirchnerista santafesino Gustavo Marconato defendió la iniciativa en la necesidad de "salvar asimetrías con otros países del Mercosur" en lo que hace a las importaciones y "abrir camino para la radicación de nuevas empresas".

Con la presencia de la propia gobernadora Ríos en el recinto, Marconato, titular de la comisión de Presupuesto, aseguró que se trata de "un proyecto de sustitución de importaciones, fomento a la industria y conservación de puestos de trabajo para mejorar una situación que en la época de los 90 nos trajo el quebranto de muchísimas empresas".

Celulares, cámaras y artículos electrónicos más caros
El proyecto, en caso que sea finalmente sancionado por el Congreso impactará, especialmente, en el mercado de la telefonía móvil, que a pesar de la crisis mantiene apreciables tasas de crecimiento.

Según el último informe de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), la telefonía celular aumentó casi un 15% por ciento en el primer semestre del año respecto del mismo período de 2008. La cantidad de líneas habilitadas en el país creció 6%, al alcanzar las 49,2 millones.

Los precios de los celulares, GPS, cámaras digitales y otros artículos electrónicos aumentarán más de un 30%, si se aprueba finalmente el proyecto de ley enviado por el Gobierno nacional.

La iniciativa oficial se agrega a un decreto, el 252/2009, que otorga una reducción en la aplicación de impuestos internos a productos eléctricos y electrónicos fabricados, o a fabricarse, en Tierra del Fuego del 61,47 por ciento.

El proyecto -cuyo texto completo original, sin los cambios aprobados el miércoles en Diputados, puede descargar en formato .pdf aquí-, logró generar el rechazo de un amplio abanico de compañías fabricantes y ensambladores de computadoras y empresas de telecomunicaciones, que advirtieron que el aumento de la carga impositiva impactará directamente a este sector, que fabrica 1,5 millón de computadoras y emplea en forma directa a 5.600 personas.

Los cambios impositivos lograron esta singular concordancia de intereses entre las cámaras sectoriales que agrupan a las empresas de base tecnológica.


Desde la consultora Frost & Sullivan estiman que para los próximos 5 años, la expectativa es que los ingresos del mercado de servicios de telefonía móvil crezcan de $ 7.061 millones a $ 10.225 millones en 2014, con una tasa anual promedio del 6,4%. El crecimiento se basará en servicios avanzados como aplicativos de correo, localización, TV móvil y banda ancha 3G.

Sin embargo, para que ocurra esto es necesario que crezca la proporción de teléfonos inteligentes como los Blackberry y el iPhone, que hoy no llegan al 5% del total.

Rechazo de fabricantes
Pese a las modificaciones que tuvo el proyecto, que beneficiaron a las notebooks y netbooks, los ensambladores de computadoras agrupados en la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (Camoca) rechazaron la aprobación de la Cámara baja, por entender que la iniciativa "no garantiza" el desarrollo de "una industria nacional y federal de bienes informáticos".

En un comunicado, la entidad recordó que las compañías que la integran "sin ningún tipo de ayuda estatal ni subsidios" desarrollaron "una industria que captó el 87% del mercado de PC y el 27% del mercado de notebooks (según cifras de la consultora IDC del primer cuatrimestre de 2009), logrando la integración hacia atrás en la cadena de valor, produciendo memorias RAM y Flash".

Camoca, que está conformada por 427 empresas radicadas en 21 provincias argentinas que generan 6.700 empleos en forma directa y 18.000 empleos en forma indirecta, anunció que seguirá dando el debate en el Senado.


César Dergarabedian
(c) iProfesional.com

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