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Un "Amazon vegano": cómo hizo este argentino para crear una empresa que factura millones de dólares

La intolerancia a la lactosa llevó a Gabriel Busso a crear una marca de bebidas vegetales, que evolucionó y hoy integra un negocio logístico en expansión
08/06/2024 - 08:08hs
Un "Amazon vegano": cómo hizo este argentino para crear una empresa que factura millones de dólares

Gabriel Busso es administrador de empresas. De chico, debió superar un trastorno en el habla que no le permitía expresarse. Luego, una alergia a la proteína de la leche de vaca. Esas adversidades fueron forjando su personalidad y lo convirtieron en un empresario de la industria alimenticia vegana

"No podía consumir ningún producto que tenga queso, ni manteca, ni lácteos. Cuando lo hacía me salía un sarpullido en la piel. Pero con el tiempo, cuando empecé a estudiar y entendí que en lo que te enfocas se expande, me di cuenta de que me estaba enfocando desde la perspectiva de una víctima", cuenta a iProfesional. "Al ver eso me puse a pensar en qué le podía ver de positivo a esta alergia", agrega.

Ahí entendió, en primer lugar, el impacto que tienen los alimentos sobre el cuerpo. Luego, esa alergia fue la motivación que impulsó el emprendimiento que hoy es una solución para la sociedad, para los que no quieren o no pueden consumir lácteos, una alternativa vegetal. Con apenas 22 años, creó Vívet, una marca de bebidas vegetales que luego se amplió a Vívet Market, un negocio de distribución de productos plant based.

"Cuando descubrí la leche de almendras me volví loco porque había pasado toda mi vida limitado, sin poder comer casi nada porque todo tiene lácteos", recuerda. "Yo no sabía nada de alimentos, empecé a buscar la receta perfecta a través de internet probando en la licuadora de la casa de mis papás. Armé un pequeño laboratorio en la cocina, probando mil recetas y dándole de probar a toda la familia hasta concretar la receta más rica y de mejor textura", relata.

Terminando su carrera en Administración de Empresas hizo su tesis sobre el mercado de leches vegetales. "Recuerdo que llevé varios litros de leches vegetales en botella de vidrio que hice en casa para hacer una encuesta en la facultad de cual le gustaba más, si la elegirían en el mercado, a qué precio, etc", dice.

La primera máquina que compró fue una trituradora con filtros metálicos que era para hacer leche de soja y tofu, y tuvo que empezar a adaptarla porque era diferente el proceso. Luego fue, dietética por dietética de Lomas de Zamora, entregando muestras gratis. Ahí se presentaba para que conozcan el producto y luego llamaba uno por uno para comenzar a vender.

La empresa cuenta hoy con más de 1.300 productos veganos distintos que aguardan en su depósito para ser distribuidos

"Las cremas de cajú se lanzaron como una solución al bagazo que nos quedaba cuando hicimos las leches", explicaba "Nos quedaba mucha pasta filtrada en los filtros y dijimos ‘no podemos tirar toda esta castaña’ y desarrollamos un queso cremoso a base de castañas que quedó bárbaro y al día de hoy se vende muy bien", rememora.

Luego, se animó a la primera tienda física en Palermo, "un Vívet Market que era el primer supermercado 100% Plant Based donde vendíamos todos nuestros productos en un espacio hermoso, lleno de plantas y bien decorado, con una oferta gastronómica vegana también de primer nivel".

"Si bien la idea fue genial, mi ambición y ansiedad me llevó a hacerlo cuando todavía la empresa no estaba con la estructura sólida para poder llevar adelante ese emprendimiento", reconoce. "Luego vino la pandemia y perjudicó más aun ese proyecto por lo cual decidí abrirme y continuar con Vívet y Plant sin local físico", cuenta.

En cuanto a los desafíos, "lo difícil que era hacer producto natural, sin químicos y que tenga una vida útil larga ya que no teníamos las maquinarias necesarias para lograrlo". Por otro lado, sigue, "⁠conseguir personas que nos asesoren sobre cómo se hace leche vegetal. Nadie sabía más que nosotros. Ni ingenieros en alimentos sabían del tema".

La evolución plant based

Gabriel comenzó con u$s20.000 y llegó a facturar u$s3.451.327 en 2023. Para 2024, proyecta alcanzar ingresos por u$s5 millones entre todas sus unidades de negocio.

La evolución del negocio lo llevó a crear Plant, primer Market Place de productos a base de plantas que reúne a productores y consumidores. "Hace unos días lanzamos Plant, que es lo que era Vivet Market, pero ahora lo vemos como una plataforma online de productos plant based que conecta a los productores directamente con los consumidores y sin intermediarios", explica Busso.

Gabriel Busso comenzó con u$s20.000 y para 2024 proyecta alcanzar ingresos por u$s5 millones entre todas sus unidades de negocio.

La empresa cuenta hoy con más de 1.300 productos veganos distintos que aguardan en su depósito para ser distribuidos. "Año tras año seguimos invirtiendo en infraestructura tecnológica y en las personas que, sin dudas, son el pilar para que todo fluya", destaca el joven, quien comenzó a invertir en tecnología que haga los procesos más rápidos y menos tediosos y sea beneficioso tanto para productores como para consumidores.

Esta transformación implica para el emprendedor la posibilidad de expandirse a otros mercados. "El año que viene queremos llevar esta tecnología a México y España, que son dos mercados potenciales. Es una solución global, como un Amazon pero de nicho", anticipa. Por su parte, Brasil también aparece en su radar para expandir su marca plant based.

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