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Crónica de una ama de casa "agitada" que fue en busca de su tarjeta Supercard

11-07-2013 La presentación de la tarjeta impulsada por la Secretaría de Comercio Interior tuvo lugar hace ya dos semanas. Sin embargo, al intentar tramitarla, muchos consumidores se llevan una sorpresa cuando los empleados de los supermercados aún no saben cuándo estará disponible para el público
Por Guadalupe Piñeiro Michel
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Todos conocen su nombre, pero pocos tuvieron la suerte de tenerla en sus manos. Se trata de la polémica Supercard, que fue anunciada con bombos y platillos por el Gobierno pero que, tras una demora importante para su presentación oficial, todavía es casi imposible de conseguir.

Y eso fue lo que le ocurrió a Mariana L., quien el fin de semana pasado fue al supermercado Coto con la intención de gestionar el flamante plástico pero se llevó una sorpresa.

Antes, ella había consultado en la página web de Supercard y allí decía que estaba "todo listo" para que pudiera tramitarla.

Entonces, fue munida de toda la documentación que se suponía que tenía que presentar: fotocopias de su DNI, de una boleta de servicios -en la cual constara su dirección- y su último recibo de sueldo.

Sin embargo, la cajera que la atendió -luego de mirarla con cara extraña y algo desorientada- lejos de hacerle completar un formulario o solicitarle los datos pertinentes, le dijo: "Espere cinco minutos que voy a consultar porque no sé nada del tema".

Acto seguido, la misma empleada se acercó a otra mujer que estaba parada al costado de un mostrador, cerca de los lockers, y Mariana L. pensó que sería la encargada de la sucursal la que finalmente le solucionaría el tema.

Pero, nuevamente, se llevó como respuesta una negativa: "Señora, me dicen que por ahora no tenemos la tarjeta. ¿Por qué no se da una vuelta en unas semanas?".

Resignada, la clienta se fue del lugar con la sensación de que había perdido su tiempo y de que tal vez era sólo en ese lugar que no sabían nada.

Entonces, caminó algunas cuantas cuadras e ingresó a otro supermercado. Esta vez encaró preguntando directamente por la encargada: "Vengo de otro súper y me dijeron que no tienen idea de cómo puedo hacer el trámite para conseguir la Supercard. Quiero tenerla y me tomé el trabajo de hacer las fotocopias de los documentos que me piden en la página de Internet. Se supone que ustedes deberían poder darme información".

La encargada, algo molesta por el tono de la señora, le contestó: "Todavía no está el formulario para que usted lo complete y tramite la tarjeta". Y, peor aún, le sumó más desconcierto al señalar: "Además, no tenemos idea de cuándo estará disponible".

Al otro día, sin muchas expectativas, hizo otro intento en un supermercado cercano a su trabajo y recibió el mismo argumento: "Disculpe señora. Por el momento, no podemos darle una solución. Vuelva por favor la semana próxima a ver si hay novedades".

Esta experiencia poco placentera no es una excepción sino la regla, ya que muchos argentinos vivieron algo similar y se sintieron "descolocados" cuando se les dijo que, pese a que debería estar circulando hace ya tres meses, por el momento el plástico no está listo.

"En los supermercados debería empezar a instalarse el sistema, pero en ninguna de las sucursales que consultamos se sabe nada", afirmó en diálogo con iProfesional Fernando Blanco Muiño, titular de Unión de Consumidores de Argentina (UC).

En ese sentido, Claudia Collado, titular de Acción del Consumidor (ADELCO), señaló que es curioso el misterio que se generó alrededor de la Supercard a causa de la falta de datos disponibles hasta el momento. Al respecto, sostuvo: "Se sabe muy poco sobre esta tarjeta. Estábamos esperando que saliera hace tres meses".

"Las grandes cadenas de retail se comprometieron a aceptar este producto, pero todo demuestra que para que sea de uso corriente va a ser bastante más complicado de lo que parece", advirtió Juan Manuel Primbas, country manager de la consultora Kantar Worldpanel.

Usos y requisitos
Si bien no existen mucha información en cuanto a sus posibles beneficios, lo cierto es que al menos ya se conocen cuáles son los requisitos que se deben cumplir para poder tramitar el plástico.

De acuerdo con la información disponible en la web, es necesario tener entre 21 y 75 años y, además, ser titular de una tarjeta de crédito con -al menos- 12 meses de antigüedad.

Además, es preciso presentar algún documento de identidad (DNI, LE o LE), un comprobante del domicilio del solicitante y algún certificado de ingresos (ya sea el último recibo de sueldo, la constancia de pago del Monotributo o de aporte jubilatorio).

"Será como una tarjeta de crédito y contará con un resumen mensual", explicó Fernando Aguirre desde la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).

Asimismo, Blanco Muiño indicó que al principio "iban a ser 18 millones de plásticos pero ahora se dice que circularán sólo 100.000".

En cuanto al uso que se le puede dar a la tarjeta, al consultar su sitio web se advierte una leyenda que indica: "Supercard fue creada para brindar la posibilidad de comprar con menores tasas de financiación".


Según la información oficial, el límite mensual de gasto será de $20.000.

Blanco Muiño explicó que la tarjeta nació de una negociación entre la Secretaría de Defensa al Consumidor y las principales cadenas de retail. "En el primer congelamiento, los supermercados pidieron al Gobierno que bajara las comisiones de los bancos y ésta fue la iniciativa que surgió como respuesta", remarcó el experto.

Y destacó que se la había concebido con la idea de que fuera un medio de pago exclusivo en los súper pero que ahora compite como uno más. Es así como "las cadenas internacionales recibieron órdenes de sus casas matrices de aceptarla, pero no de administrarla y tampoco de tomarla como único plástico".

En este escenario, los usuarios van a poder financiar sus compras en los establecimientos adheridos. Al respecto, Aguirre señaló que "la Supercard permite pagar hasta en 24 cuotas y sus intereses son de un 22% anual mientras que, en general, los bancos cobran un 45% es decir, más del doble".

Financiación más barata
Por el momento no se sabe con certeza si, para hacer más atractivo a este nuevo plástico, se lo asociará con descuentos.

Algunos expertos consultados por este medio aseguraron que esto sería clave para hacer más competitivo a este instrumento, pero nadie pudo afirmar que esto vaya a ocurrir en la práctica.

Lo que sí es público es que por el uso de la tarjeta los bancos cobrarán a los supermercados una comisión más baja que la que exigen las entidades financieras normalmente.

Así, mientras que en el caso de los bancos es del 3%, para el plástico oficialista será de apenas 0,75%.

Este tipo de recargo se encuentra actualmente reglamentado a través de la Ley 26.010 que indica que "el emisor de tarjetas de compra y crédito en ningún caso efectuará descuentos ni aplicará cargos por todo concepto superiores a un tres por ciento (3%) sobre las liquidaciones presentadas por el proveedor".

Por este motivo, sostuvo Héctor Polino, titular de la entidad Consumidores Libres, "modificando tan sólo ese artículo se bajarían las comisiones en las tarjetas de crédito al 1%, y en las de débito al 0,50%".

En este contexto, el supermercadista vaticinó que "las rebajas que se pudieran ofrecer dependerán de cada cadena". Y estimó que "como les va a convenir este plástico, van a impulsar su uso a través de distintas acciones de marketing".

Desafíos
A pesar de que ya dio sus primeros pasos, la Supercard todavía tiene un largo camino por recorrer si busca llegar a ser un plástico de uso masivo en los supermercados y otros comercios.

En este sentido, Emiliano Schwartz de la consultora Tomadato consideró que "va a ser muy complicado desarrollar su parte operativa".

En tanto Primbas comentó algunos de los principales desafíos que, a su criterio, deberá sortear el nueva tarjeta:

-La distribución: la llegada a todo el país con la Supercard no es una tarea fácil. Según el experto, "no es lo mismo imprimir 100.000 ejemplares que hacer llegar este producto a los 40 millones de argentinos".

-La penetración: aunque el tema de la distribución fuera resuelto, el especialista indicó que el hecho de que las tarjetas estén disponibles no significa que la mayoría de los consumidores las tengan en sus billeteras.

-Los beneficios: por último, señaló que las ventajas asociadas deberán "ser lo suficientemente claras y tentadoras como para que los consumidores tengan interés en hacer el trámite para obtener la Supercard".

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