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Puede fallar: estos son los reclamos de la clase media ante el tercer intento de congelar precios

14-01-2014 El "freezer" debutó el 6 de enero en las góndolas. Desde el oficialismo aseguran que es una propuesta superadora que se distingue de las anteriores, pero los expertos advierten algunas fallas. En algunos supermercados no tienen la mercadería de la lista y los productos están más caros
Por Guadalupe Piñeiro Michel
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El nuevo acuerdo de precios impulsado por el oficialismo cumplió su primera semana en las góndolas.

Se trata del tercer intento de contener la inflación a través de un control en los supermercados por medio de la implementación de un listado de productos "congelados".

Si bien la esencia de la propuesta es la misma que en los dos planes previos, en este caso la nómina es un tanto menos ambiciosa: abarca una cantidad reducida de artículos en comparación con los que incluía su predecesora.

"En sus inicios, la medida se aplicaba a la totalidad de la mercadería, luego se redujo a 500 y hoy se limita a apenas 194", dice a iProfesional Claudia Collado, titular de la entidad Acción del Consumidor (ADELCO).

Más allá de estas diferencias con los dos primeros "freezers", en su debut en las góndolas el nuevo acuerdo de precios ya repite algunas falencias, tanto en la elaboración del listado como en su aplicación real en las cadenas de retail.

Desde la Unión de Consumidores de Argentina (UCA), Fernando Blanco Muiño advierte que "por ahora, el anuncio va mucho más allá que la implementación" y opina que "el manejo de este tema viene siendo bastante desprolijo".

En este sentido, los expertos señalan que no aparecen algunos artículos esenciales en la nómina y que ya se empiezan a notar algunos faltantes en las góndolas.

Es así que, al ir de compras la semana pasada "listita en mano", los argentinos se toparon con que no todos los supermercados contaban con los productos del flamante plan "freezer".

"Hay falta de stock y la mercadería congelada no se encuentra en todas las sucursales", dispara Collado.

Y agrega que, además de analizar la composición del listado, se hace necesario prestar atención a lo que ocurrirá en las próximas semanas con la provisión. "El tema es ver si están los productos o no", advierte.

Cambios y permanencias
A la hora de evaluar las características del nuevo acuerdo de precios que arrancó en las góndolas el pasado 6 de enero, los expertos mencionan que algunas "lecciones" de los fracasos previos surtieron efecto en el nuevo plan.

Por ejemplo, destaca Blanco Muiño, "es positivo que el listado tenga la foto de los productos porque permite identificarlos mejor a la hora de ir de compras".

En la misma línea, Collado remarca que "tiene más cantidad de artículos básicos y menos de aquellos secundarios, lo cual implica una mejora".

Otra de las diferencias con respecto a los acuerdos previos es que, en este caso, el listado de precios no depende de cada cadena sino que hay uno solo para todas las empresas.

Pero, si bien estos son algunos avances, a una semana de su debut en las góndolas, los analistas ya empiezan a advertir señales de viejos errores.

Críticas
La primera impresión de los expertos en consumo sobre el flamante acuerdo entre el Gobierno y las cadenas de supermercados es que, a pesar de que se hizo el anuncio, no todo estaba "listo" para su implementación efectiva.

En este sentido, desde la consultora Tomadato, Emiliano Schwartz enfatiza: "Tendrían que haberse fijado en algunas cuestiones antes de lanzarlo".

Algunas de las fallas que detectan los analistas son:

- Falta variedad en la lista
Si bien en la nómina hay menos productos irrelevantes que en las anteriores, los especialistas señalan que algunos productos básicos escasean. Por ejemplo, "aparecen muy pocas frutas", indica Collado.

En tanto, Schwartz agrega que "en lácteos y comestibles, no hay muchas alternativas".

- Precios desactualizados
Al recorrer los supermercados se advierte que en ciertas sucursales algunos de los artículos de la lista aún no aparecen con los precios que figuran en la nómina, sino con los "viejos".

"Todavía no están actualizados los valores en varias bocas de supermercados", dice el consultor de Tomadato.

- El acuerdo no se estableció por escrito
Sobre este punto, Blanco Muiño hace hincapié en que, hasta el momento, "no hay nada escrito que implique compromiso de reposición ni penalidades".

Por otra parte, considera que para que la medida funcione realmente "debería haber una resolución en la que se establezca puntualmente quiénes participan del acuerdo".

- Faltantes en góndolas
Si bien el nuevo "freezer" lleva apenas una semana, los consumidores ya empiezan a toparse con dificultades a la hora de intentar hacerse de los artículos a "precio fijo".

"No hay stock en algunas sucursales", apunta Collado en esta línea.

En tanto el titular de UCA menciona que, al recorrer las góndolas, "determinados productos no están".

- No está claro quién controlará los precios
A diferencia del congelamiento de los 500 productos -en el que se anunciaba el plan "Mirar para Cuidar" por el cual un grupo de militantes estaría encargado de vigilar los precios-, en este caso no se dio información acerca de quiénes serían los encargados de monitorear que se respete el nuevo plan.

En este sentido, Schwartz destaca que "no dijeron quiénes controlarán los precios". Por lo cual, agrega, "se supone que serán sólo los consumidores".

La "trampita" detrás del freezer
El Gobierno empezó el año presentando "en sociedad" el nuevo acuerdo, pero poco se dijo acerca de qué fue lo que impulsó a los empresarios a comprometerse una vez más a mantener los valores de sus productos "congelados".

Desde las entidades de defensa al consumidor señalan que la respuesta es simple: poco antes de debutar la lista, los precios de la mercadería tuvieron una fuerte suba.

Es así que, según estimaciones de Estudio Bein, consultora especializada en economía, la inflación de diciembre fue del 3,8%.

De hecho, Dal Poggetto, directora de la firma, sostiene que "hubo una vista gorda en este mes con respecto a los aumentos".

Y esta suba se hizo evidente en las góndolas donde, por ejemplo, "los lácteos y los congelados se encarecieron", apunta Schwartz.

Por este motivo, en el listado de productos que conforman el nuevo acuerdo se nota que existe un marcado incremento en comparación con el "freezer de los 500 productos".

En la misma línea, Blanco Muiño destaca que el flamante congelamiento "tiene precios más caros que en anterior".

Por ejemplo, el aceite de girasol marca Cocinero de 1,5 litros que en el congelamiento anterior estaba a $8,31 (en la lista de los supermercados Jumbo, Disco y Vea), hoy está "freezado" a $12, 02.

 

Otro caso ilustrativo, que señala Blanco Muiño, es el del azúcar. En la marca Dominó, el producto subió más de un 50% entre un congelamiento y el otro.

En la lista de junio, estaba a $2,77 y hoy en la nómina ya se muestra a un valor de $6.


Tiempos de cambio
El acuerdo da inicio a otro capítulo en el tema "precios": el del nuevo índice inflacionario que lanzará el Gobierno.

Inclusive, hay quienes ya hablan de una nueva "inflación", que empezó a correr junto con el inicio del 2014.

Así lo señala Dal Poggetto, quien apunta: "En febrero, la que se publique va a estar a mitad de camino entre la de las consultoras privadas y la del INDEC".

Otra de las características -aseguran los expertos- de la nueva medición oficial, es que la suba del 66% en transporte quedará "disimulada".

En este punto, Del Poggeto señala que "cuando este índice se publique, el aumento va a quedar licuado".

La explicación es simple: mientras que el índice actual los servicios públicos representan el 8,6% de la canasta, en nueva la medición ocupan sólo el 2%.

"Cada 100% de aumento promedio de las tarifas el impacto directo sobre la inflación minorista asciende a sólo 2%", arroja el informe elaborado por la consultora.

La tercera es la vencida
Desde el oficialismo aseguran que el nuevo plan tendrá larga vida y planean extenderlo durante todo el año, con "ajustes" que puedan ir surgiendo en el camino.

Si bien el "freezer" se muestra no tan ambicioso que los anteriores -ya que abarca menos productos y su aplicación se limita a Buenos Aires-, los consultores advierten que su éxito o fracaso dependerá casi exclusivamente de un aspecto: la mercadería que haya disponible en góndolas.

En este punto, Schwartz enfatiza que "la clave para que funcione va a estar en el stock".

Y resume: "Si el consumidor va al supermercado y no encuentra los productos que aparecen en la lista, el acuerdo se cae".

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