Finanzas

Bonos y Lebac: la pelea entre el Tesoro y el Banco Central para hacerse de pesos

12-10-2017 Se vio obligado a declarar la licitación desierta de la reapertura del Bonte 2023. Se debe al diferencial de tasas frente a las Lebacs 
Por Ruben Ramallo
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

El Gobierno vio frustrada ayer su intención de quedar cerca de completar la agenda local de emisiones en pesos del año, al no conseguir la demanda que esperaba del mercado por un bono a tasa fija.

La colocación fallida, que lo obligó a declarar "desierta" la reapertura del Bonte 2023 y empañó parte de la licitación, se debió a la dura competencia que este tipo de instrumento enfrenta de las Letras del BCRA (Lebac), dados el evidente diferencial de tasa entre uno y otro instrumento y la cada vez más evidente desconfianza que el mercado parece tener de la estrategia antiinflacionaria oficial.

El Ministerio de Finanzas buscaba aprovechar el renovado apetito exterior por la exposición al riesgo argentino y al peso para capitalizar el vuelco que mostraron las expectativas políticas tras las PASO, como mostraron la sostenida baja del riesgo país y el renovado ingreso de capitales tras algunos meses de dudas.

Con esa intención, procuró tentar a los inversores con la reapertura de dos bonos en pesos: el Bonte 2023, que paga un cupón de tasa fija del 16%, y el Bocan 2022, que rinde tasa Badlar+200 puntos (23,25% a valores de estos días).

Incluso, confiado en una buena recepción, temprano amplió la emisión de estos instrumentos en $17.200 millones y $30.000 millones, respectivamente, lo que lo hubiera dejado cerca de completar el remanente de u$s2.000 millones que le resta captar de la plaza local (quedan otros u$s2.600 millones que buscará afuera) para cerrar sus necesidades genuinas (no refinanciaciones) del año.

Sobre el poco interés por los bonos a tasa fija, Finanzas afirmó que reflejó "una mayor preferencia de los ahorristas por el instrumento ofrecido a tasa variable".

En la misma línea, Belisario Álvarez de Toledo, portfolio manager de Consultatio Assett Management, interpretó: "Hubo mucha demanda por los títulos argentinos en las últimas semanas e imagino que no sabía en qué curva iban a encontrar más demanda y por eso probaron con estos dos ajustes. Como resultado, tuvo más sentido emitir en Badlar".

Álvarez de Toledo agregó que "con tasas que están muy altas, es más conveniente emitir con tasa flotante que fija. Lo más probable es que lo hayan dejado desierto porque le habrán pedido mucha tasa. Me imagino que el Ministerio de Finanzas cree que podrá colocar este bono a mejor tasa cuando el Banco Central vaya bajando las tasas reales ex ante, que hoy están muy altas", argumentó.

Con estas colocaciones, se refinanciaron vencimientos de Letras del Tesoro por 750 millones de dólares y de Bonar octubre 2017 a tasa BADLAR, mas 300 puntos básicos por 10.000 millones de pesos.

Si se tiene en cuenta la cotización del cierre del dólar, esta colocación significa alrededor de u$s1.280 millones más de deuda en esa moneda norteamericana.

Sin embargo, sus planes se vieron trastocados por el "reinado de las Lebac", los títulos de deuda en pesos que emite el BCRA y rinden en promedio algo más del 27% anual.

"Lo que quedó demostrado es que no hay fondos dispuestos a resignar renta en el corto plazo apostando a capitalizarla en el largo. Entre 27% anual «en mano» que te paga la Lebac y el 16% "volando" que ofrecía el Bonte, el mercado eligió lo obvio", juzgó Juan Manuel Pazos, analista de la banca de inversión Puente.

"Los inversores creen que las dificultades que enfrenta el BCRA para doblegar la inflación aseguran un escenario de tasas altas por largo rato", observó Gustavo Neffa, socio y director de Research for Traders.

"Con las Lebac en los niveles en que están, es lógico que flaquee la demanda de un bono a tasa fija que rinde hoy 9 puntos menos", coincidió Nicolás Chiesa, de Balanz Capital, aunque algo extrañado por el fallido oficial.

"La especulación era que tenían alguna oferta previa testeada de antemano, como suele ser común en estos casos, antes de tirarse a la pileta. Pero algo falló", coincidían en el mercado, al observar que por el Bonte 2023 Finanzas sólo consiguió atraer ofertas de compra por $3.715 millones, es decir, el 21,5% del total buscado y a tasas que evidentemente lo convencieron de rechazarlas.

La parte que salió bien

Contrariamente a lo que le sucedió con el bono a tasa fija, el Gobierno colocó $22.540 millones en el Bocan 2022, título que vendió a $1.018 por cada $ 1.000, tras recibir ofertas de compra por $28.559 millones.

"Aquí también se quedó algo corto, considerando que buscaba $30.000 millones, pero se vio favorecido por la expectativa de tasas en alza. Los inversores evalúan que para mantener el ritmo al que tira la demanda de crédito a los bancos no les quedará otra que pagar más por los depósitos. Y un instrumento a tasa variable es ideal para quienes manejan esa presunción", explicó Chiesa.

El Ministerio de Finanzas explicó que cerca de la mitad de lo captado se usará para cumplir con el pago del Bonar 2017 que vence este mes. Así queda a la vista que precisará nuevas emisiones en pesos por un equivalente a US$ 1200 millones, para completar sus necesidades del año .

La subasta se completó con la emisión de dos nuevas Letes en dólares, por US$ 400 millones cada una, con las que tomó u$s800 millones y refinanció un vencimiento casi equivalente. En este caso, el apetito no decayó: ofrecieron u$s3,7 por cada dólar por colocar, como es usual.

Juan Manuel Pazos, jefe de estrategia de Puente descartó que lo sucedido con el Bonte 2023 sea un motivo de preocupación: "El Gobierno tiene necesidades de financiamiento por u$s4.600 millones para lo que resta del año y va a financiar u$s2.000 con colocaciones en pesos. Con la reapertura de hoy en bonos Badlar recaudó cerca de u$s1.300 millones, es decir que ya cubrió más de la mitad de su objetivo".

SECCIÓN Finanzas