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Cambio de manos en la industria petrolera: la empresa de Galuccio compró el negocio de la china Sinopec en la Argentina

28-11-2017 La mexicana Vista Oil Gas, liderada por el expresidente de YPF, adquirió la filial de la estatal asiática que cuenta con pozos en Santa Cruz y posee unos 4.000 empleados, entre directos e indirectos. También habían mostrado su interés YPF, Pluspetrol y los hermanos Werthein
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La empresa estatal china Sinopec acordó vender a la mexicana Vista Oil Gas, comandada por el expresidente de YPF Martín Galuccio, sus activos petroleros en la Argentina por entre 500 y 600 millones.

Sinopec, que buscaba realizar la operación en efectivo y no a cambio de activos, comunicó el lunes su decisión a Vista y a los otros oferentes que fueron descartados, entre otros la estatal argentina YPF y Pluspetrol, según indicó una la agencia Reuters.

"Vista ganó en la puja por los activos de Sinopec en Argentina. Se abre ahora un período de discusión contractual, de los detalles finos", explicó la fuente que mantuvo el anonimato.

El monto de la operación sería muy inferior a los u$s2.450 millones que Sinopec pagó en el 2010 por comprar los activos argentinos de la estadounidense Occidental Petroleum Corp., una estrategia que en ese momento marcó un agresivo plan para diversificar sus fuentes de crudo.

Representantes de Sinopec en Argentina, de Vista, de YPF y de Pluspetrol declinaron hacer comentarios ante la mencionada agencia.

Sinopec tiene la mayor parte de sus activos argentinos en la provincia patagónica de Santa Cruz y posee 4000 empleados –entre directos e indirectos– en el mercado local.

Sus operaciones se centran en el norte de la provincia, en la frontera con Chubut, y figura entre las grandes productoras del sur junto con Pan American Energy (PAE) e YPF.

Esos serían los primeros activos petroleros de Vista, que consiguió en agosto pasado u$s650 millones en su oferta pública de acciones en la Bolsa de México.

La salida de la petrolera china de Argentina es un golpe para el presidente Mauricio Macri, quien busca atraer inversiones al sector energético desde que asumió en 2015. El Gobierno ha firmado acuerdos con sindicatos petroleros y las empresas para calmar los conflictos laborales en Santa Cruz y reducir costos.

En 2010, cuando Sinopec compró los activos argentinos, China –el segundo consumidor mundial de crudo– buscaba recursos naturales para alimentar su despegue económico.

Sin embargo, el empeoramiento de las condiciones de la economía y "problemas de estabilidad social" han afectado a la operación desde entonces, dijo Sinopec en septiembre del 2016.

Vista busca activos petroleros principalmente en México, Argentina, Colombia y Brasil, según el sitio web de la compañía.

"Creemos que existe una oportunidad para adquirir activos de clase mundial en una región con abundantes recursos y que, en años recientes, ha aumentado su apertura a los inversionistas", señala en su página de internet.

La reaparición de Galuccio
Miguel Galuccio, el ex-CEO de YPF, había conseguido en agosto un financiamiento de u$s650 millones en la Bolsa de México para invertir en un proyecto para comprar empresas petroleras en ese país, Argentina Brasil.

Se trata de , una "SPAC" (special purpose adquisition company) dedicada a la compra de empresas. Con esta firma, "patrocinada" por el fondo Riverstone -dedicado al sector energético- el "MagoGaluccio busca adquirir sociedades petroleras en México, Argentina, Colombia y Brasil. 

Si bien Galuccio había ido a buscar un financiamiento de u$s400 millones, con los u$s650 millones aportados por inversores institucionales de México (50%) y de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, entre otros, Vista tenía, desde agosto, 24 meses para efectuar las compras.

Miguel Galuccio fue despedido de su puesto de CEO de YPF en marzo del año pasado por el gobierno de Mauricio Macri. Pero lejos de achicarse, el ejecutivo entrerriano siguió su carrera ascendente: en abril de 2017 ya se encontraba de vuelta en la compañía donde ya ocupaba altos cargos hasta el 2012, la gigante de servicios petroleros Schlumberger, cuya base operativa se encuentra en Houston.

Pero si bien de YPF se fue por la puerta de atrás, se trató de un regreso con gloria a la empresa que lo vio crecer y donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional. En marzo consiguió que lo nombraran nada menos que integrante del directorio mundial. Un cargo soñado para cualquier ejecutivo de la industria.

La noticia había caído como una verdadera bomba en el management de YPF, donde acusan a Galuccio de haber provocado millonarias pérdidas a la empresa, sin mencionar el alto nivel de endeudamiento en el que incurrió.

Esos fondos que consiguió la compañía cuando el gobierno de Cristina Kirchner tenía vedado el acceso al mercado internacional (entre 2012 y 2015) no tuvieron el mejor final. Se emplearon en una serie de exploraciones en pozos verticales en Vaca Muerta a los que no se le pudo extraer una sola gota de petróleo. Chevron, la empresa que pisó primero con un contrato que se mantuvo oculto varios años, fue socio en esas millonarias pérdidas. Se estima que la compañía norteamericana hundió u$s2.000 millones que nunca recuperará.

La dirección de YPF decidió no quedarse de brazos cruzados y envió una carta de puño y letra a Schlumberger. En la misiva intimó a la compañía a mantener a Galuccio fuera de cualquier negocio que la compañía pudiera desarrollar en la Argentina. El motivo es obvio: el manejo de información privilegiada y confidencial tras haber estado cuatro años al frente de YPF.

La empresa contestó y se comprometió a mantener al "Mago" (como se lo conoce a Galuccio en la industria petrolera) lo más lejos posible de la Argentina. Un intercambio epistolar que quedó ahí, pero podría ser la antesala de acciones legales en el futuro.

Galuccio amasó una increíble fortuna durante su gestión en YPF, que lo habilita ya a ser un jugador importante en el exclusivo mundo petrolero. Se calcula que durante el Gobierno nacional y popular que lo contrató su patrimonio se incrementó en nada menos que u$s80 millones, pese a que la empresa perdió casi 50% de su valor

Quienes consideraron que el empresario no estaba dispuesto a "quedarse en el molde" no se equivocaron. Dispuesto a no perder el tiempo y aprovechando sus contactos internacionales, Galuccio decidió abrir el fondo de inversión con el que hoy invierte en Sinopec.

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