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El e-commerce, centro del debate de la OMC: afirman que generará nuevas oportunidades y ayudará a las Pymes

12-12-2017 Con la participación de Jack Ma, de Alibaba, y de representantes de eBay y Facebook, la cumbre aseguró que el e-commerce será vital para que las empresas pequeñas y medianas puedan exportar. Pero exigirá otros desafíos: bajar barreras arancelarias y mejorar la infraestructura de telecomunicaciones
Por Andrea Catalano
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Incluir a las pequeñas y medianas empresas y al comercio electrónico en la discusión de los acuerdos que surjan de la 11 Conferencia de la OMC en Buenos Aires fue lo que arrojó el Foro de Negocios, que se realizó este martes en el CCK.

Tras la bienvenida que temprano por la mañana dio el presidente Mauricio Macri, quien admitió que la apertura comercial genera reparos en distintos actores de la economía pero que el país no puede continuar aislado del mundo, tuvo la palabra Jack Ma, presidente de Alibaba, la plataforma de comercio electrónico más importante de China, quien se refirió al futuro del comercio.

Durante su exposición, el ejecutivo dijo que no se le debe "tener temor a la tecnología".

Si bien admitió que hay áreas en las que está quitando puestos de trabajo, también sostuvo que se están generando nuevas oportunidades. Y que, por el contrario, a lo largo de la historia de la humanidad, "la tecnología se creó para dar soporte a las personas", por ende, hay que apoyarse en ella en estos tiempos para poder enfrentar los nuevos desafíos.     

Fue la antesala de las tres sesiones plenarias que se desarrollaron durante la mañana y donde las conversaciones que se dieron en el auditorio del CCK pusieron el foco en la necesidad de incluir a las Pymes en las discusiones de la OMC y en considerar al e-commerce para la salida que tiene este sector para participar del comercio global.

Fue el viceministro de Comercio de la República Popular China quien planteó la necesidad de contar con "mercados abiertos para los productos y los servicios. Y también una apertura para el comercio electrónico".

Lo hizo no sólo porque es de su país la mayor plataforma de venta online del mundo, sino porque desde muchas otras naciones se cuestionan las diferencias que existe entre la producción de bienes en ese país y en otras áreas del mundo.

Sin embargo, esas críticas no aparecieron en el debate. Y desde Marruecos, Rakiya Eddarhem, secretaria de Estado del Ministerio de Industria, Comercio y Economía Digital, enfatizó que "el comercio electrónico y las micro y pequeñas empresas (miPymes) deben entrar en el debate del comercio mundial porque es un modo de sacar a los países de la pobreza".

La funcionaria indicó que si no comienzan a debatirse estos temas, varios países van a quedar fuera de las nuevas oportunidades que plantea el mundo digital.

Desde Japón, su ministro de Economía, Comercio e Industria, Hiroshige Seko, fue quien planteó la importancia del comercio electrónico porque será cada vez mayor.

"Hay que actualizar la forma de pensar y viabilizar las oportunidades que abre para las Pymes que no son parte del comercio global. Luchamos por una sociedad donde el conocimiento  iguale oportunidades para que puedan expandirse globalmente. Y que las Pymes, finalmente, estén dentro de los debates de la OMC", se explayó.

Aquí apareció la necesidad de discutir lo que el canciller argentino, Jorge Faurie, llamó el "multilateralismo". El funcionario planteó que se avanza muy lentamente desde los ejes propuestos en Doha, Nairobi y demás, y deslizó que esos tiempos deben comenzar a ser más ágiles.

Planteó, en ese sentido, "incluir al sector privado porque es con quien debemos abordar las decisiones tomadas", en ámbitos como la OMC o, inclusive la OCDE. Espacios en los que se reformulan sus objetivos en virtud de los cambios que se están produciendo en el mundo.

En ese punto, Cecilia Malmström, comisaria de Comercio de la Comisión Europea, reconoció que "la gente siente que la globalización no los incluyó, y eso provoca la aparición del activismo y de los populismos. Es necesario hacerlos participar y plantear reglas específicas, y que el comercio tenga que ver con la promoción de valores y el respeto de las convenciones internacionales", como los surgidos de espacios como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por sólo mencionar alguna.

Como parte de esas reglas, la funcionaria marroquí expuso la necesidad de que los gobiernos tienen que ofrecer la capacidad a los actores socioeconómicos para que puedan aprovechar las ventajas del comercio.

"Los países deben aportar la infraestructura para apoyar a las empresas en nuevos temas, como el comercio electrónico", dijo Eddarhem. Y Seko, de Japón, si bien coincidió con lo señalado por su colega, consideró que debe prestarse atención a las distorsiones que también genera el e-commerce.

Conectividad
Planteada la necesidad de incluir a nuevos actores en el marco de las discusiones de estos encuentros internacionales, arrancó la segunda plenaria, donde se buscó abordar qué oportunidades podrían generarse. Y ni bien comenzaron las exposiciones quedó en claro una cosa: nada podrá desarrollarse si los países no cuentan con conectividad, con redes de telecomunicaciones, que los vinculen de manera eficiente con el mundo.

Tras quedar en claro que las Pymes tienen una gran desventaja en sus economías internas y, mucho más, en el comercio internacional, la ministra de Comercio Exterior y Desarrollo de Finlandia, Sahra English, dijo, enfática, que hay cuatro barreras para que este segmento pueda ser incluido:

- La falta de acceso al crédito

- La falta de acceso al conocimiento e información del mercado en que cada una actúa

- La logística ineficiente y los controles aduaneros

- La falta de actualización regulatoria.

"Las Pymes, en el marco del e-commerce, siguen enfrentando problemas de eficiencia, de barreras, de papelerío que deben cumplir para hacer algo", señaló. Y manifestó que es necesario avanzar en definiciones que permitan quitar esos obstáculos.

Nivelar el campo de juego, en definitiva. Así lo puso sobre la mesa Ildefonso Guajardo Villarreal, secretario de Economía de México, quien aseveró que "luego de mejorar las condiciones para las prácticas regulatorias y favorecer las inversiones podrán formar parte de la capacidad exportadora del país".

En esa sesión estaban sentados también eBay y Facebook, que coincidieron en que sus plataformas de venta online representan, justamente, una oportunidad para que las Pymes puedan desarrollarse y alcanzar nuevos mercados.

Con el impacto que esto, a su vez, tiene a nivel de generación de empleo. Pero que nada de ello se puede concretar si no hay suficiente conectividad en la población.

"Es básico tener acceso. Nosotros lo damos por sentado", indicó Sylvie de Wever, gerente general de eBay para América Latina. Para la ejecutiva "debe haber una política consensuada para impulsar al comercio electrónico y a las Pymes". E insistió en que, para avanzar en esa dirección se debe contar con buena conectividad, una adecuada infraestructura que favorezca los pagos móviles, los pagos electrónicos y facilidad para los embarques".

Se refería a las dificultades que suelen encontrarse muchas empresas cuando quieren exportar bienes o servicios a otros países y, sin embargo, determinadas cuestiones regulatorias impiden que ello pueda concretarse.

Wever reforzó la importancia del comercio electrónico en las Pymes cuando aludió a un estudio que hizo la compañía sobre empresas con una facturación anual inferior a los u$s10.000. Aquellas que comenzaron a vender sus productos en la plataforma lograron colocarlos en 23 países mientras las que no lo hicieron exportaron, como mucho, a cinco destinos.

Por eso, consideró que, "ante la pérdida de empleo que genera la automatización" y que en el inicio de la jornada, había sido expuesto por Jack Ma, "avanzar hacia estrategias de e-commerce serán claves, para atravesar la transición".

Claro que lo que se plantea en el comercio online no es un camino de buenas voluntades sin más. Ante la coincidencia generalizada en la necesidad de bajar barreras aduaneras y arancelarias, desde México se planteó una inquietud común en cualquier economía de América Latina.

El ministro Guajardo Villarreal se refirió al sector textil y de calzado, un caso idéntico al que se plantea en la Argentina. Y lo exhibió en los límites a las compras al exterior vía internet que define cada país. 

"Imaginen si yo subo a u$s800 el tope para traer cosas del exterior. Y que con ese dinero se pueden comprar 30 camisas que no pagan ningún tipo de arancel. Eso no sólo va a molestar al sector textil sino que va a ser un obstáculo para promover acuerdos de libre comercio", expresó.

No hay dudas de que la agenda debe modernizarse. Y que, tal como lo dejó en claro Kay Mykkänen, ministro de comercio internacional y desarrollo de Finlandia, "es ridículo que en 2017 no tengamos reglas amplias en la OMC en materia de e-commerce".

Sostuvo que "las barreras arancelarias son las más costosas para las Pymes. Y seguimos encerrados en los acuerdos de carne, pesca y demás, cuando deben comenzar a abordarse estos temas".

La pelota quedó, así, rodando, para las posteriores sesiones en donde se profundizarán los temas vinculados con el comercio digital y cómo los diversos segmentos socioeconómicos pueden aprovechar esas ventajas.

Es la primera vez, en la historia de los encuentros de la OMC, que se realiza un Foro de Negocios. El objetivo es que esta reunión se repita en las futuras conferencias del organismo internacional, como una manera de involucrarse más estrechamente con los agentes privados, que son los que reciben el impacto de las decisiones que se toman en el marco de estas discusiones.

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