¿Por qué el sucesor de Abad en AFIP se excusará en el "Caso Indalo"?
El director saliente de la AFIP, Alberto Abad, mantuvo una actitud férrea ante el Grupo Indalo, denunciado por la evasión de $8.000 millones del Impuesto de la Transferencia a los Combustibles de Oil, la petrolera del holding que lideraban Cristóbal López y Fabián de Souza.
Pero Leandro Cuccioli, reemplazante de Abad a partir de abril, no se pronunciará en el tema debido a vínculos con Ignacio Rosner, una de las caras visibles de OP Investments, el fondo de inversión que se quedó con las empresas de Indalo, ahora rebautizado como Grupo Ceibo.
En este sentido, Cuccioli tiene acciones en dos fondos de inversión en las Islas Caimán, de acuerdo con documentos que fueron parte de los "Paradise Paper", pero que el declaró con sede en Estados Unidos ante la Oficina Anticorrupción.
Según reveló La Nación, la documentación también muestran que Cuccioli integró el directorio de El Tejar, uno de los más grandes emprendimientos agropecuarios de la Argentina y el Cono Sur, con domicilio en otro paraíso fiscal: las islas Bermudas. En las reuniones de directorio de esa firma, el futuro director de la AFIP interactuó entre 2012 y 2015 con Rosner, quien le reclama a la AFIP planes de pago para "salvar" a Indalo.
Por lo tanto, Cuccioli ya "tenía decidido" excusarse en los temas vinculados "directa o indirectamente" al ex Grupo Indalo o a OP Investments, para evitar conflictos de intereses.
El futuro titular del organismo fiscal aparece copiado en 449 correos electrónicos recolectados en los "Paradise Papers", según señaló La Nación. Allí, Cuccioli aparece como invitado y luego miembro del directorio de El Tejar, también como la persona de contacto de esa firma con una dirección en Londres, donde vivió durante nueve años antes de regresar a Buenos Aires y sumarse al gobierno de Mauricio Macri.
Ante la Oficina Anticorrupción, Cuccioli indicó en 2016 que su patrimonio contaba con el 50% de una casa de 170 metros cuadrados en el Reino Unido, con un valor declarado de $3,2 millones, depósitos en suelo británico y en Luxemburgo por más de $1 millón, y un terreno para inversión en Uruguay por 900.000 pesos.