Cómo se explica el boom de marcas internacionales de ropa en plena caída del consumo
Puntos importantes
El mercado de moda e indumentaria argentino vive una paradoja. Mientras los indicadores de consumo continúan en rojo, decenas de marcas internacionales desembarcan en el país con tiendas en los principales shoppings y centros comerciales.
Es el caso reciente de firmas como Superdry & Co o la francesa Karl Lagerfeld, que recientemente abrieron sus locales en Unicenter. O como el gigante danés Bestseller, que de la mano del local Grupo One abrirá en el mismo shopping locales de Jack & Jones, Only y Balmohk. En el Alto Palermo a comienzos de octubre abrió la española Mango y allí también llegará en 2027 H&M. También abrió Kiabi en la peatonal Florida y Decathlon sumará nuevos locales tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el interior, tal como lo hizo en los últimos meses la uruguaya Indian.
La lista, en definitiva, puede extenderse. Lo que no deja de llamar la atención es que estos desembarcos se dan en un escenario de consumo retraído, debido a la fuerte pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Por caso, en agosto de 2026 (último dato disponible), el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) mostró una caída de 1,1% en la comparación interanual, y una variación desestacionalizada de -0,8% frente a julio. En el acumulado de los primeros ocho meses la caída es del 0,4%: y se compara contra un período donde el consumo ya estaba en baja.
De acuerdo a datos del INDEC, específicamente en los shoppings el consumo tuvo un aumento en julio del 1,9% frente al mismo mes del 2025. Pero el acumulado de los primeros siete meses arroja una baja del 2% frente al mismo período de 2025.
La industria textil local padece directamente esta realidad. En julio, la actividad textil cayó 13% interanual y quedó 33,8% por debajo del mismo mes de 2023. En los primeros siete meses de 2026 acumuló una baja del 22,6% frente a 2025 y del 33,9% respecto de 2023. En prendas de vestir, cuero y calzado, la producción bajó 15,9% interanual en julio. Entre enero y julio acumuló una caída del 14,4% frente al mismo período del año pasado.
Por qué llegan marcas internacionales pese a la caída del consumo
Más allá de la caída del consumo local, el desembarco de marcas internacionales se da en un contexto de apertura comercial que reduce los precios en algunos rubros, como indumentaria, y favorece la instalación de empresas globales que basan su modelo de negocios en el posicionamiento de marca y la calidad de sus productos, más allá de los valores monetarios.
Según señalaron a iProfesional meses atrás desde la CAC, más allá de los indicadores actuales, las proyecciones de crecimiento de la economía para los próximos años pueden ser un motor para que muchas marcas apuesten por el país. "La única manera de aumentar el ingreso real de las familias es con crecimiento genuino, y eso es lo que están mostrando las proyecciones. Seguramente el comportamiento del consumo vaya a ser bastante heterogéneo pero, sin dudas, algo están viendo las marcas extranjeras", destacaron.
"De todos modos, entendemos que el espíritu del modelo actual no es generar un boom de consumo, sino un impulso más bien por el lado de la inversión y que luego genere un spillover para que el crecimiento sea sustentable", remarcaron.
Por su parte Yanina Soledad Lojo, asesora de comercio internacional y finanzas, sostuvo que la situación actual solo parece una contradicción. "Si bien el consumo agregado ha mostrado señales de caída en diferentes rubros, vemos apertura de marcas internacionales y gente haciendo cola en los locales", sostuvo la especialista en una entrevista radial con Cadena 3.
En ese marco, detalló que la desregulación para importar facilitó el ingreso de productos, lo que puede terminar abaratando precios. Y detalló que estas compañías no miran el horizonte de diciembre de 2026, sino 2027 o 2030. "Cuando una empresa proyecta internacionalizarse e ingresar con un local propio, es una decisión de inversión que se toma con tiempo y mirando el mediano y largo plazo. Abrir el local, buscar el socio logístico y asociarse con empresarios argentinos que conocen la regulación local lleva su operatoria", aseguró.
De hecho, muchos de los empresarios detrás de las llegadas de las marcas internacionales suelen referirse al largo plazo cuando hablan de sus planes de expansión. Por caso, Lucas Lisarrague, Country Head de Grupo One, quien está detrás de los desembarcos de Decathlon, Kiabi y Bestseller en el país, hizo referencia justamente al largo plazo: "Nuestro objetivo es seguir desarrollando una operación sólida y de largo plazo, acercando al consumidor argentino nuevas experiencias y marcas internacionales".
Otro factor que incide es que muchas marcas eligen Argentina como punto de partida para expandirse por la región. Así lo explicó Ezequiel García, cofundador de Tango Fabric, quien está detrás de la llegada de Superdry: "La Argentina no es solo un mercado más para nosotros: es la base desde la cual vamos a construir toda nuestra operación en Latinoamérica. Elegimos este país por su tradición en moda y por su potencial como polo estratégico para toda la región, y estamos muy entusiasmados con lo que viene en los próximos años".
El caso de la venta de autos y el boom de autos chinos
Aunque a diferentes escalas, el boom de los autos chinos en medio de la caída de los patentamientos de 0km puede compararse con lo que sucede con la indumentaria. Si bien repuntó e lseptiembre, las ventas de autos cayeron 11,5% el mes pasado frente al mismo período de 2025. En el acumulado anual se acumula una baja del 13%.
En ese escenario, las marcas chinas ganan protagonismo. Con datos de agosto, las marcas asiáticas ya representaban el 13% del total de vehículos vendidos.
Para tener una dimensión, basta ver la cantidad de marcas del gigante asiático que comenzaron a venderse en Argentina, entre las que se encuentran BYD, Aion, Arcfox, Baic, Changan, Chery, DFSK, Deepal, Dongfeng, Forthing, Foton, Gac Motor, Geely, GWM, Jac Motors, Jetour, JMEV, Kaiyi, Kama, Landking, Leapmotor, Lynk&co, Maxus, MG, Omoda/Jaecoo, Shacman, y Soueast.
Al igual de lo que ocurre con la industria textil local, las automotrices están en estado de alerta por la invasión asiática.
Tal como publicó iProfesional días atrás, el presidente de Ford Argentina, Martín Galdeano, dejó una frase para recapacitar: "A la Argentina le está costando entender las nuevas reglas de juego". La dijo durante la celebración de los 65 años de producción de la automotriz en el país, en un evento realizado en la histórica planta de General Pacheco
Se refería a los problemas que enfrenta la industria automotriz local ante los cambios que se están produciendo en el mundo, especialmente por la irrupción de marcas chinas. Habló de la falta de competitividad, de la carga fiscal -especialmente de provincias y municipios- y de la demora para implementar medidas que logren mejorar la situación para poder competir.
El impacto de la avanzada china no es un tema exclusivo de la Argentina. Se está sintiendo en las automotrices de Japón, Corea, Estados Unidos y Europa.
La gran preocupación que existe hoy en multinacionales (no chinas) es si podrán resistir al nuevo mapa mundial que impone el gigante asiático.
En la Argentina, la industria automotriz está conformada por compañías radicadas desde hace muchos años y la pregunta que se hacen es hasta dónde llegará la expansión de las marcas chinas y si tienen suficiente capacidad para sobrevivir a desafío.
La incertidumbre respecto al futuro es grande y, a este ritmo, todo hace pensar que los próximos años -no más allá de cinco o diez- se puede vivir una transformación profunda que puede cambiar en origen de las empresas que produzcan en el país y que, de una u otra forma, la mayoría terminen bajo el control de compañías chinas.
El dato a tener en cuenta es que no es algo que hay que esperar para ver. Es algo que ya está pasando.
Galdeano dio un ejemplo que define la situación que viven las automotrices locales. Explicó que hoy le es más barato importar una autoparte china que comprarla a un proveedor local radicado al lado de la planta de Pacheco.
El presidente de la compañía mostró su resistencia a deslocalizar piezas a partir de una convicción propia: quiere que se den las condiciones en el país para que esa diferencia de precios no exista y pueda seguir comprando a autopartistas locales. Sin embargo, explicó que es un tema (el de los costos más bajos de las piezas chinas) que están analizando. Viendo lo que sucede en otras empresas competidoras, es una cruzada difícil la que está llevando a cabo. Desde AFAC vienen sosteniendo que la industria del Mercosur, en cuanto a autopartes, se está pintando de color chino.
Lo que se ve en la industria automotriz argentina es que la penetración china ya comenzó y se expande a un ritmo mayor al imaginado.