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Empezaron los despidos y crece la demanda de programas de outplacement y el trabajo independiente
07-11-2012 Por la desaceleración, muchas empresas están achicando estructuras y desvinculando personal. En paralelo, se observa un importante aumento de proyectos independientes. Es que, a la hora de elegir entre lo corporativo y el emprendedurismo, cada vez más argentinos se inclinan por esta última opción
Última actualización: 07/11/2012 7:11:00 am
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Mientras las empresas achican sus estructuras y desvinculan personal efectivo o no renuevan contratos a plazo, golpeadas en muchos casos por la desaceleración del crecimiento económico y controvertidas medidas como el cepo al dólar o la restricción a las importaciones, está resurgiendo una tendencia, característica de los momentos de crisis: el incremento del trabajo independiente.

Este fenómeno se está dando, sobre todo, en los profesionales mayores de 45 años que, ante la pérdida de un empleo, se les hace sumamente difícil reinsertarse en el mundo corporativo, ya sea por su edad o "sobrecalificación" para las posiciones disponibles en el mercado.

Otra similitud del contexto actual con el 2001-2002 es que, al momento de efectuar un despido, cada vez más compañías están ofreciendo a los afectados -personal jerárquico, mandos medios pero en algunos casos también a perfiles operativos- programas de outplacement o reinserción laboral como parte del "paquete de salida.".

Outplacement revival
Los consultores que brindan el servicio en el mercado observan que, en los últimos seis meses, se dio un importante incremento de la demanda.

"Este año crecieron mucho los pedidos de programas de outplacement, tanto de multinacionales como de empresas locales medianas y grandes, y de todas las industrias", confirma César Jorge, director de Transiciones Laborales de Bruno Matarazzo y Asociados, firma líder en cuanto a la comercialización de este servicio.

Se trata de planes armados a medida de las necesidades de las personas y que pueden ser masivos -si son desvinculaciones de personal de la base de la pirámide, donde se trabajan aspectos básicos como el armado del CV- o personalizados -de mandos medios para arriba. En la actualidad, el mayor movimiento se está dando en este último tipo de propuestas.

"En un programa de outplacement se trabaja para que el ejecutivo se reinserte pero posicionándose en base a sus intereses como una oferta interesante para el mercado. Además, se le brindan herramientas para que, por ejemplo, vaya más preparado a las entrevistas y logre quedar en la mente del reclutador o se conecte con su red de contactos de una forma específica", detalla Jorge.

Tal como resume el experto en transiciones laborales, este proceso logra optimizar las condiciones de empleabilidad de quienes buscan volver a ingresar al mundo laboral, ya que se les provee una metodología concreta de cómo buscar trabajo.

Según datos de Bruno Matarazzo y Asociados, el 63% de los participantes son gerentes o directores, un 27% son mandos medios y un 10% son administrativos, mientras que todas los posiciones la edad promedio supera los 40 años y el tiempo que les lleva la reinserción -que en el 67% de los casos se logra a partir de la red de contactos profesionales de la persona- es de, aproximadamente, cuatro meses.

Antes corporativo, ahora emprendedor
Durante el camino que el ejecutivo transita junto al consultor, se le abren dos caminos: seguir en el mundo corporativo o armar un emprendimiento personal, una opción que está ganando cada vez más adeptos.

"Hoy el 30% de los participantes ya piensa en un trabajo independiente, un porcentaje muy superior a lo que sucedía años atrás. En la mayoría de los casos ya tienen una idea o intención, que estaba latente, y vislumbran que el momento de concretarla ha llegado", enfatiza Julio.

En esta instancia, la recomendación es trabajar con un consultor de negocios que oriente en todo el proceso y sea un apoyo en diversos aspectos -no solo en el armado, viabilidad y ejecución de la idea- ya que "no suele ser nada fácil para alguien que estaba acostumbrado a la vida corporativa, a un salario fijo y que hasta tenía el apellido de la empresa, lanzarse como independiente."

Gloria Cassano, directora de la firma de Recursos Humanos homónima, confirma que en la actualidad, muchas personas, ante la pérdida de trabajo o la decisión de un cambio, están decidiendo iniciar un emprendimiento.

"No todos son exitosos pero con seguridad aprenden y crecen laboral y profesionalmente", enfatiza la consultora y hace hincapié en que, "tener más de 45 años da el valor agregado de la experiencia, que permite considerar de antemano los posibles problemas que se presentarán y cierta capacidad de tolerancia a la frustración que requiere este tipo de trabajos."

Gabriel Schwartz, director de Psicología Laboral Consultores, también observa un crecimiento de la actividad independiente.

"Si bien podríamos pensar que se trata de un fenómeno coyuntural, creo que es una tendencia que se acentúa", dice. En su opinión, "seguiremos viendo el aumento de estas opciones laborales fuera de cualquier período de crisis, que actúan como disparadores."

Y para Diego Kirschenbaum, director de Capital Humano, si bien la idea del emprendimiento propio seduce a muchos, no es para todos, ya que "requiere de distintas cualidades como tolerancia a la frustración, orientación a resultados y gran empuje."

"Además -advierte- no alcanza solo una buena idea para que un proyecto independiente sea exitoso."

En base a su experiencia, Cassano asegura que las personas que lo consiguen es porque eligieron hacer aquello que les gusta, una vocación, a veces dormida u olvidada en el tiempo, un interés compartido con un amigo o con alguien de la familia, o una visión de un negocio con características originales. O todo esto junto, lo cual garantiza aun más el triunfo.

Eso es el inicio, el momento del nacimiento de la posible empresa. A partir de allí se requiere organización, un plan del negocio, análisis del mercado, investigación y mucha pero mucha, dedicación, remarca la experta.

Y completa: "Además, la primera etapa no permite delegar temas, hay que estar en todos los detalles sin perder de vista los objetivos propuestos y el plan previsto, y sin pretender grandes logros en el corto plazo."

Por qué el contexto ayuda
Para Schwartz, en tanto, el contexto es favorable para que, quienes cuentan con ciertas características personales y conocimientos o habilidades, se vuelquen a ser "autónomos":

Por un lado, las empresas buscan variabilizar constantemente sus costos y la contratación de servicios resulta ideal para lograr ese objetivo.

En este sentido, muchos profesionales o personas idóneas que trabajaban en relación de dependencia han llegado a acuerdos de desvinculación con sus antiguos empleadores que incluyen la contratación de sus servicios cuando aparece la necesidad, dice Schwartz.

Por otra parte, existe una franja de profesionales que ha dejado de buscar un empleo fijo ya que vieron la oportunidad de tener una continuidad en sus ingresos desarrollando su profesión.

Y existe otra franja de trabajadores independientes -más informales- relacionados con los oficios que también encuentran mayor demanda de sus servicios por parte del mercado.

Otro aspecto no menor es que los avances en materia de comunicación facilitan la actividad emprendedora y autónoma.

Para Schwartz, "el trabajador independiente tiene, en general, una estructura de gastos fijos mínimos, lo que le permite ser competitivo con sus honorarios. Es, en relación a una empresa, mucho más flexible y se adapta rápidamente a las necesidades puntuales de sus clientes. Genera un vínculo cercano y cuida su servicio ya que es lo que le genera ingresos, sin intermediarios."

Sin embargo, no es sencillo lograr estabilidad como "independiente". Aunque es atractivo no depender de un empleador, no es sencillo generar una base de clientes que permita cierta regularidad, lleva cierto tiempo (unos cuantos años!) y el profesional debe ser capaz de atender tanto los aspectos operativos de los trabajos en marcha con una actitud "comercial" para sostener la demanda.

Por otro lado, advierte el director de Psicología Laboral, se debe ser muy cuidadoso respecto de la organización financiera y previsor para los períodos de descanso o vacaciones - en este caso es complejo tener una "empresa que siga funcionando". Y sobre todo, ser perseverante y abierto a realizar cambios para acompañar las necesidades del mercado.

Por último, existe un nuevo factor que agrega atractivo a la actividad independiente: las personas están priorizando la calidad de vida sobre el "ganar mucho dinero" y buscando un mejor equilibrio entre la vida personal y profesional.

Es así. Prefieren tener un proyecto estable que les de satisfacción desde el punto de vista profesional o de desarrollo -además de un nivel de ingresos adecuado- y no involucrarse en grandes planes que, quizás, impliquen postergar temas personales que en estos últimos años se han revalorizado.

 

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