Ahora la compra de un usado seminuevo es un excelente negocio, tras el encarecimiento de los 0km
Cambio de rumbo, incertidumbre, desplome en ventas, despidos y un sinfín de dudas de cara a lo que sucederá en los próximos meses, son algunas de las variables que describen el actual cuadro de situación que padece la actividad automotriz.
Durante años, este sector fue el gran emblema del modelo K. De hecho, el Gobierno se apoyó en esta rama de actividad como ejemplo de una industria pujante y se jactó de los niveles récord logrados tanto a nivel ventas como de producción.
Y las estadísticas le daban la razón: hasta 2013, explicó el 50% del crecimiento de todo el "Made in Argentina".
Sin embargo, en apenas unos meses y sin escalas, las terminales pasaron de festejar marcas históricas de ventas a sufrir el mayor derrumbe en más de una década, con caídas interanuales cercanas al 40% en los últimos tres meses, tal como fuera adelantado por iProfesional (ver nota: Ventas de 0Km se desploman 35% en mayo y el Gobierno apura plan Precios Cuidados para autos).
Desde la vereda de la industria, los empresarios alertan que el cóctel que conjugó devaluación e impuestazo impactaron de lleno en los precios y, por ende, repercutieron negativamente en la demanda.
Como contrapartida, desde la administración K se le restó importancia a la influencia del tributo a los vehículos de alta gama y argumentaron, además, que fueron las propias compañías las que, amparadas por el deslizamiento del tipo de cambio, ajustaron desmedidamente sus precios al alza.
Más allá del fuego cruzado, lo cierto es que, en los primeros cuatro meses del año, los valores a los que cotizan los 0km experimentaron un alza incluso superior al que se registró a lo largo de todo el 2013.
Nuevo escenario de precios
Con el actual escenario de precios, y pese a las acciones puntuales de algunas marcas, hoy acceder a un 0km implica un mayor esfuerzo para los argentinos.
Tal como diera cuenta iProfesional, actualmente el valor mínimo para hacerse de un 0km que cuente con las normas de seguridad vigentes (doble airbag y ABS) es de unos $100.000, salvo por dos únicas excepciones: el Chery QQ y el Fiat Palio Fire, que valen cerca de $94.000.
Es en este contexo en el que mayo se encamina a cerrar con un derrumbe cercano al 40% en el nivel de patentamientos, acumulándose así tres meses "negros" para la actividad.
Sin embargo, este duro presente para el negocio de los 0Km se contrapone al escenario de relativo optimismo en el mercado de los usados.
En efecto, en los primeros cuatro meses del año (enero-abril) las operaciones registraron una baja que no llegó al 4%. Se trata de una caída tenue comparada con el desplome de casi 20% que acumularon las ventas de autos nuevos.
Además, no sólo la "foto" no es tan adversa para el negocio de los usados, sino que también la "película" se presenta mucho más alentadora: mientras se espera que los patentamientos de 0Km caigan más de 30% (de no haber cambios por parte del Gobierno) en el año, para Alberto Príncipe, titular de la Cámara de Comercio Automotor (CCA), las proyecciones para el mercado de las unidades de segunda mano "es que se alcance un volumen similar al registrado en 2013".
Este dinamismo que experimenta el sector, en una economía más fría, convirtió a los usados -especialmente a seminuevos, es decir, con pocos kilómetros y no más allá de los tres años de antigüedad- en una muy buena "oportunidad de negocios", según remarcó el directivo.
"Este es el mejor momento para la compra de un seminuevo", afirmó Príncipe, quien recalcó el hecho de que "con las subas que experimentaron los 0Km, que llegaron incluso a superar el 100%, hubo gente que estaba juntando el dinero y que hoy, al verse imposibilitada de cerrar la operación, está optando por una unidad con poco kilometraje".
De acuerdo con los precios publicados por la Asociación de Concesionarios Automotrices de la República Argentina (ACARA), un modelo 2013 puede costar hasta un 50% menos que un 0Km con el mismo equipamiento, con la ventaja extra de tener que pagar menos por el seguro y la patente, al tiempo que se evitan fuertes erogaciones, como es el caso del costo del patentamiento.
Además, el hecho de que el ritmo de operaciones se mantenga estable -frente al desplome que sufren los autos nuevos-, marca las mayores oportunidades comerciales tanto para quienes quieren comprar una unidad como para aquellos que buscan vender o pasarse a un modelo seminuevo de mayor categoría.
Marcas generalistas: radiografía
En lo que respecta a las marcas generalistas, las diferencias de precios van del 20% a casi el 30%.
El primer caso corresponde al Clio Mio versión 1.2 pack: esta unidad 0Km tiene un valor de casi $100.000, en tanto que una con un año de uso se puede conseguir, según ACARA, por $77.500, lo que equivale a un "ahorro" cercano a los $22.000 menos.
En el caso de un vehículo de mayor categoría, como el Citroën C4 Lounge 1.6 THP, las diferencias se amplían: mientras que el precio de agencia es de $231.000, se puede obtener un modelo 2013 a $176.000. De este modo, el gap es de $55.000.
El siguiente cuadro refleja las grandes brechas actuales entre los valores de los 0Km y los seminuevos:
En el caso de los modelos tope de gama de marcas generalistas, las diferencias pueden ser más amplias, del orden del 40%.
Tal es lo que ocurre con la Volkswagen Tiguan 2.0 TSI Sport, cuyo valor para una unidad sin rodar llega a los casi $760.000, en tanto que aquella con un año de uso "cotiza" a unos $441.000, lo que representan $317.000 menos (ver cuadro).
Según explicaron desde diversas agencias a iProfesional, la pérdida de valor de un vehículo con mayor equipamiento es más elevada apenas se saca de la concesionaria que en el caso de unidades con menores prestaciones.
"Un tope de gama se devalúa más que uno base, haciendo aun más grande la brecha de precios", confirmaron desde una agencia Ford.
Alta gama, golpeados por el impuesto
El mercado de autos de alta gama ha sufrido el peor embate desde que se aplicara el impuesto interno.
Los precios se dispararon a valores que difícilmente son convalidados por los compradores. Así las cosas, se dan casos que hasta 2013 hubiesen resultado insólitos, como que por una SUV 4x4 se pida más que por un departamento en Recoleta.
En cuanto a la relación entre un 0Km y un seminuevo, cuando se trata de vehículos premium la diferencia puede superar el millón de pesos.
Esto responde a que a los modelos usados no se les viene aplicando el mismo porcentaje de incremento que sí padecieron los nuevos, generándose así una suerte de "abismo" entre unos y otros:
A continuación se puede observar cómo unidades con dos a tres años de antigüedad pueden llegar a costar hasta 50% menos en dólares que un 0Km:
•Una Audi Q7 0Km sale u$s277.000. En tanto, se puede conseguir por u$s134.000 una unidad modelo 2012 (-51%).
•Una BMW X5M sin rodar cotiza a u$s305.000. La misma versión pero con dos años encima baja hasta los u$s198.000 (-35%).
•Un Mercedes Benz Clase SLK último modelo vale u$s178.000. Pero su valor disminuye a u$s108.000 en el caso de un 2012 (-39%).
"Hoy, la oportunidad de negocio está en comprar un seminuevo premium, ya que aumentaron mucho menos que los 0Km", explicaron desde un concesionario de autos de lujo, que tiene en su portafolios usados garantizados.
Otros factores
Además del precio, hay otras cuestiones que evalúa el comprador a la hora de elegir entre un vehículo sin rodar y otro con algo de uso.
Uno de ellos es que muchos consumidores no quieren esperar para recibir su auto. Sucede que, en el caso de los nuevos, por problemas en las importaciones se registran demoras superiores a los 90 días. Además, teniendo en cuenta que los precios varían en función de la cotización del dólar, son pocos quienes quieren exponerse a tal demora.
"Esta situación genera los principales enfrentamientos entre concesionarios y clientes porque, salvo que el vehículo haya sido facturado por el vendedor, el precio queda abierto, incluso cuando lo hayan pagado en su totalidad. Esta situación se evita cuando se trata de un usado, ya que la disponibilidad es inmediata," explica un vendedor de un concesionario BMW.
Por otro lado, entra en juego una variable no menor como es el costo del mantenimiento. Seguro y patente, por ejemplo, son dos factores que varían notablemente si se trata de un 0Km o un seminuevo. A esto hay que sumar un ingrediente clave: el costo del patentamiento, que excede con creces lo que se debe pagar por una transferencia.
Sin dudas, todos elementos que son tenidos en cuenta por los compradores y que están torciendo la balanza a favor del mercado del usado, para el que se espera un año mucho más positivo que para el alicaído negocio de los 0Km.